Scott Martlew: "Es hora de demostrar lo que puedo hacer"

Scott Martlew, de Nueva Zelanda, después de competir en la eliminatoria de canoa KL3 de 200 metros masculinos en los Juegos Paralímpicos de Río 2016. (Foto de Hagen Hopkins/Getty Images)
Scott Martlew, de Nueva Zelanda, después de competir en la eliminatoria de canoa KL3 de 200 metros masculinos en los Juegos Paralímpicos de Río 2016. (Foto de Hagen Hopkins/Getty Images)

Desde soñar con competir en los Juegos Olímpicos hasta hacer su debut en piragüismo en esprint, el atleta neozelandés tiene la vista puesta firmemente en Tokio 2020

Desde muy joven, Scott Martlew siempre había sido competitivo en cualquier deporte que participara, ya fuera piragüismo o rugby.

Nacido en Christchurch, Nueva Zelanda, a Martlew siempre le encantó la sensación de desafiarse a sí mismo no solo físicamente sino también mentalmente, ya que era un "sentimiento gratificante". Por lo tanto, no fue una sorpresa que, al igual que muchos atletas jóvenes de todo el mundo, soñara con ir a los Juegos Olímpicos.

“El escenario más grande de todos son los Juegos Olímpicos: representar a tu país y competir contra los mejores del mundo, por lo que era un desafío que quería enfrentar”, explica Martlew en una entrevista con Tokio 2020.

"Realmente comencé a ponerme serio cuando tenía 17 años. Unos meses después tuve una lesión que me cambió la vida y mi mirada cambió a los Juegos Paralímpicos".

A mediados de 2010, durante un partido de rugby, Martlew recibió un golpe en el cuádricep izquierdo. Si bien el golpe inicial dolió, la adrenalina entró en acción y continuó a pesar del dolor.

No fue hasta unos días después que se dio cuenta de que algo andaba mal. Sufrió una rotura de 10 cm en el músculo cuádricep. Le dieron unas muletas y lo enviaron a casa, pero su condición no mejoró. De hecho, la hinchazón y el dolor solo empeoraron y Martlew terminó nuevamente en el hospital.

El atleta sufrió una fascitis necrosante, una infección aguda que se extiende por el tejido celular subcutáneo y la fascia, produciendo una rápida necrosis tisular. La única forma de salvarle la vida era amputarle la pierna y parte de la nalga. Si bien Martlew podría haber caído en un pozo de desesperación, no lo hizo.

“Mentalmente fue muy difícil pensar en lo que había perdido y lo que podría haber sido. La única forma de superar esto era pensar en lo que todavía tenía y en lo que puedo hacer con eso”, explica.

Volver al agua

Cuando volvió a remar después de su lesión, Martlew recuerda lo abrumadora que fue la experiencia. No sabía si podría sentarse en el bote o si ese impulso competitivo para ganar que tenía antes de la experiencia que le cambió la vida, todavía estaría allí.

Pero atribuye su regreso al agua al apoyo de sus amigos, familiares y la comunidad local.

"Dos meses antes de perder mi pierna, había competido en mi primer NZ Surf Lifesaving Nationals, con el kayac de cuatro. Mi equipo ganó una medalla de oro y plata", recuerda. “10 meses después de perder mi pierna, competí en mi segundo campeonato nacional ganando otra medalla de oro y plata con el mismo equipo, menos mi pierna", comenta.

“Ese fue uno de mis mejores momentos deportivos hasta la fecha, superando tantos obstáculos, esa sensación de victoria con mis compañeros y mi hermano no tiene precio”.

El debut Paralímpico

Llegar a la línea de salida de la categoría masculina K3L en los Juegos Paralímpicos de Río 2016 fue en sí mismo una montaña rusa de sensaciones.

"Al principio no estar en la selección por poco más de una centésima de segundo fue extremadamente decepcionante", dice Martlew. Pero más tarde el equipo Paralímpico ruso fue vetado y eso supuso un rayo de esperanza para el atleta neozelandés.

El piragüista había estado trabajando duro, entrenando dos veces al día, seis días a la semana durante casi seis meses, con el objetivo de clasificarse para Río 2016.

Después de terminar cuarto en la semifinal de KL3 en el Campeonato del Mundo de Para Canoa de 2016, llegó a la Final B, lo que significaba que sus esperanzas de clasificación seguían vivas, ya que la mayoría de los finalistas A ya habían reservado su cuota para Río. Martlew solo necesitaba terminar entre los dos primeros, pero no fue así, perdiendo por una centésima de segundo.

Pero por sorpresa de todos, con el veto de Rusia se liberó una plaza en la prueba KL3.

“Dos semanas antes de la Ceremonia de Apertura recibí la llamada y me comunicaron que me habían seleccionado para competir”, dice Martlew.

“Caminar hacia la Ceremonia de Apertura fue un torbellino de emociones. Ver a mis padres entre el público fue lo más gratificante”.

El piragüista, que no tenía expectativas de cara a la competición Paralímpica, se sorprendió a sí mismo con los resultados que logró en Brasil.

"Entré en las carreras sin expectativas, debido a que no tenía una preparación tradicional, pero estaba dispuesto a salir y dar todo lo que tenía", recuerda Martlew, quien terminó en un impresionante octavo puesto en la final. "Demostré que me gané un lugar en la final superando a la gente que me ganó en la selección".

A por Tokio 2020

Cuando comenzó 2020, Martlew se encontró un pequeño bache en el camino mientras continuaba con sus preparativos para los Juegos Paralímpicos. El piragüista estaba entrenando para el Campeonato de Oceanía de febrero en Sídney cuando se cayó mientras pintaba su garaje y se fracturó la cadera.

"No pude sentarme en el bote durante seis semanas, poniendo en peligro la preparación para los Juegos Paralímpicos", recuerda Martlew, quien tuvo que improvisar su entrenamiento en un gimnasio ya que no podía remar.

“La postergación de los Juegos fue una bendición. Me permitió tener más tiempo para curarme y tener una preparación más adecuada”.

La fractura no habría obstaculizado sus ambiciones para Tokio 2020 si los Juegos se hubieran llevado a cabo en la fecha original. Martlew habría estado bien encaminado hacia sus segundos Juegos Paralímpicos, donde habría estado compitiendo en la categoría masculina KL3 después de ser reclasificado a finales de 2018.

Incluso había ganado una medalla de bronce en el Campeonato Mundial de Para Canoa de 2019 en el KL3 masculino, lo que a su vez lo clasificó para los Juegos Paralímpicos ahora reprogramados el próximo verano.

Pero ahora, con Nueva Zelanda libre de COVID y después de un confinamiento de cuatro semanas en marzo, la temporada de competiciones de verano está programada para comenzar según lo planeado. Martlew tiene muchas ganas de volver después de perderse los torneos durante la mayor parte del año.

Estas competiciones ayudarán al atleta Paralímpico a valorar su estado a menos de nueve meses para Tokio 2020.

"Planeo ponerme en la mejor condición física y mental y llegar a la línea de salida sabiendo que he dado todo para llegar a donde estoy. Luego es el momento de mostrarle al mundo lo que puedo hacer".

Martlew competirá el 12 y 13 de diciembre en la segunda regata nacional de Blue Lake, que será su última oportunidad de competir antes de los Campeonatos Nacionales a finales de febrero. Después, sus esfuerzos se centrarán en los esperados Juegos Paralímpicos.