Michel Muñoz Malagón: “Para qué ser normal, si puedes ser extraordinario”

El mexicano Michel Muñoz Malagón se está preparando para competir en remo en Tokio 2020.
El mexicano Michel Muñoz Malagón se está preparando para competir en remo en Tokio 2020.

El deportista mexicano espera hacer su debut en remo en los Juegos Paralímpicos el próximo año en Tokio 2020

Como otros muchos atletas Paralímpicos, la historia de Michel Muñoz Malagón es una historia de superación. Este atleta mexicano que ahora mismo se está preparando para estar en Tokio 2020 compitiendo en remo, nació con una malformación congénita que hizo que no se desarrollaran sus piernas. Por la mayor parte de su vida ha utilizado una patineta para desplazarse de forma independiente. Eso no le ha impedido practicar diversos deportes, desde futbol a levantamiento de pesas, y participar en maratones o duras carreras de obstáculos.

Nacido en el seno de una familia humilde en Naucalpan, Estado de México, Muñoz Malagón creció con muy pocos recursos económicos. Su infancia y adolescencia no fueron fáciles. Pero el deporte le ayudó a salir adelante y no perder la ilusión. Empezó jugando a futbol y levantando pesas en el gimnasio y acabó convirtiéndose en el primer deportista latinoamericano sin extremidades inferiores en disputar una carrera Spartan y un Ironman.

“Creo que nuestras debilidades las tenemos que convertir en fortalezas y sabiendo que me hacía falta algo, puedo ocupar otras herramientas que son mis brazos para utilizarlos como mis piernas y poder desplazarme y hacer mis cosas yo solo, sin depender de nadie”, explica el joven atleta de 34 años.

View this post on Instagram

Perfección

A post shared by Michel Muñoz (@michelmunoz_oficial) on

Una vida en patineta

Si hay algo que caracteriza a este intrépido deportista es su patineta, un medio para desplazarse que empezó a utilizar en lugar de la silla de ruedas cuando tenía 11 años.

“Siempre he sido un chico independiente. Siempre me ha gustado hacer las cosas por mí mismo. Donde vivimos son subidas y bajadas y mi abuela me llevaba a la escuela y era muy pesado con la silla. En la secundaria es donde yo tomé la decisión de tomar una patineta, para ser más independiente. Viendo que mis brazos eran muy fuertes, no había el impedimento. La patineta me ayudó porqué yo me movía mucho más rápido y no tenía que hacer tanto esfuerzo para desplazarme”, recuerda.

Muñoz Malagón empezó en el mundo del deporte jugando al futbol en una liga de amputados. Pero cuando entró en contacto con el Comité Paralímpico Mexicano, decidió dedicarse a la halterofilia.

“Desde los 14 años entrené en gimnasios y siempre me gustó. Era yo donde tenía ese conocimiento, de las pesas, así que fue algo natural. Después de ahí, mi pasión por el deporte me llevo a poder ingresar en la universidad y tengo mi carrera en Educación Física y mi certificación como entrenador personal”.

En el 2018, se proclamó campeón nacional de powerlifting en la categoría de 59 kg. Pero después de esa victoria y con el objetivo de estar en Tokio, decidió pasarse al remo.

“Mis brazos son muy largos y me acomodaba mejor el remo para poder conseguir una plaza para estar en Tokio. Hice una prueba y le gustó a mi entrenadora. Y me dije, pues me voy a aferrar a entrenar todos los días muy fuerte para poder conseguir ese objetivo”.

El deportista lleva tres años remando con buenos resultados. En 2019 tuvo la oportunidad de ir al mundial de Linz en Austria y donde se clasificó para la final y ocupó el primer lugar de la final D, en la prueba de PR1 M1x. “Ganar el primer lugar, me motivó mucho más. Me di cuenta de la capacidad que tenía para poder conseguir ese pase a Tokio”, apunta.

Desde entonces, el remo se ha convertido en su principal actividad. En el Campeonato Internacional de Para Remo Brasileño, que se llevó a cabo en diciembre de 2019, ocupó el tercer lugar y en las regatas nacionales de Uruguay y Argentina, en el mismo año, obtuvo el primer y segundo lugar, respectivamente.

View this post on Instagram

Seguimos al cien

A post shared by Michel Muñoz (@michelmunoz_oficial) on

El camino a Tokio

Los tiempos que estaba consiguiendo indican que la clasificación del deportista para Tokio estaba cerca. De hecho, Muñoz Malagón se enteró del aplazamiento de los Juegos Paralímpicos al poco de regresar de Brasil, donde tenía que disputar el pre Olímpico donde esperaba confirmar su plaza el pasado mes de marzo. Pero este evento fue cancelado en el último momento debido a la pandemia del coronavirus. El atleta tuvo que regresar a México rápidamente para evitar riesgos innecesarios.

“La noticia del retraso fue algo triste porqué hemos tenido una preparación muy fuerte. Como atleta de alto rendimiento, saber que has logrado llegar a ese límite para poder conseguir esa clasificación para Tokio y no poder ir, hace que tu autoestima baje. Siempre he sido una persona con autoestima muy alta porqué nunca me he puesto un limitante a pesar de haber nacido con mi discapacidad, pero ver mi sueño truncado, si llega a bajar esta autoestima. Aunque siempre seguimos enfocados, con la mente fuerte, para poder lograr esa meta. Tokio sigue siendo el objetivo y siempre vamos hacia delante”, argumenta.

Como a todo el mundo, la pandemia del coronavirus también ha afectado la vida diaria de Muñoz Malagón. Ha pasado unos cuantos meses cerrado en casa, entrenando con un remo ergómetro que recibió en préstamo, por parte de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) de México.

Hace unas semanas obtuvo un permiso para poder regresar al gimnasio y ahora un amigo lo pasa a recoger y lo lleva a entrenar tres veces por semana. “Después de cinco meses con el ergo en casa ya no era suficiente. Estoy contento de poder ir al gimnasio. Aún no he podido salir a remar debido a la situación, pero espero poder hacerlo pronto”, añade.

Un campeón en los obstáculos

Además de la halterofilia y el remo, Muñoz Malagón también ha corrido maratones como el de la Ciudad de México y ha participado en las carreras con obstáculos Spartan Race, siendo la segunda persona sin piernas en hacerlo.

“Mi primer Spartan fue un spring de 7 km y medio y 20 obstáculos. Lo terminé en tres horas y media y no me levanté en tres días. Pero después de ahí dije puedo con eso, si ya cruzo una meta, puedo cruzar más. Y seguí preparándome y pude hacer hasta ahora 10 Spartan. Me gustan esos retos, saber hasta dónde puedo llegar”.

El deportista también dedica buena parte de su tiempo a dar conferencias motivacionales dirigidas especialmente a los jóvenes. Muñoz Malagón cree que su historia puede ayudar a otros.

“Me atrevo a hacer lo que otras personas no se atreven a hacer por miedo a fracasar, a no lograrlo, al que dirán. Para que ser normal, si puedes ser extraordinario. Me gusta motivar a los chavos, a mucha gente que no se atreve ni salir a caminar. O a trotar. Eso es lo que me mueve, lo que me atrae. Me motiva mucho, el poder ayudar a que otras personas se atrevan a hacer las cosas”, afirma convencido.

De momento, y hasta que el calendario deportivo se recupere, al mexicano le toca seguir preparándose para estar listo para el pre Olímpico, que se disputará en Río de Janeiro del 28 al 30 de enero de 2021.

Una vez superada esa competición, y con el boleto a Tokio confirmado, el cielo es el límite para este deportista que lleva toda la vida demostrando que lo imposible puede ser posible si hay determinación.