Madison de Rozario: "Quiero que los niños crezcan pensando que todo es posible" 

Madison de Rozario de Australia gana la final femenina de 800 m T53 en el IPC World Para Athletics Championships 2019 Dubai. (Foto de Tom Dulat/Getty Images)
Madison de Rozario de Australia gana la final femenina de 800 m T53 en el IPC World Para Athletics Championships 2019 Dubai. (Foto de Tom Dulat/Getty Images)

La reinante campeona del mundo de 800 m T53 habla sobre su viaje hacia el atletismo Paralímpico, las dificultades del aplazamiento de los Juegos y la importancia del deporte

Cuando Madison de Rozario se inició en los deportes en silla de ruedas, no todo salió como estaba previsto.

“Recuerdo que fui e intenté el baloncesto en silla de ruedas. Estuve muy descoordinada. No pude atrapar una pelota. Definitivamente, no pude atrapar la pelota y hacer rodar una silla”, explica la deportista en una entrevista con el podcast On Her Game.

De Rozario, que desarrolló mielitis transversa cuando tenía cuatro años después de contraer la gripe, había crecido practicando deporte con sus hermanas. Sin embargo, un entrenador la apartó y le dijo que no era "una ventaja para el equipo", pero cuando tenía 12 años se le ofreció la oportunidad de probar una silla de pista.

"La probé en el estacionamiento del estadio de baloncesto y era demasiado grande para mí. Pero me encantó porque era muy independiente y mucho más rápida que mi silla de todos los días".

Desde entonces, de Rozario se ha hecho un nombre en el deporte con tres victorias en los Juegos Paralímpicos y con 10 medallas del Campeonato del Mundo.

"Ella vio algo que yo no vi"

A la edad de 14 años, de Rozario desfiló junto con 3.950 atletas en el Estadio Nacional de Pekín para la Ceremonia de Apertura de los Juegos Paralímpicos del 2008.

“Todo lo que puedes ver son cámaras parpadeantes, la música... Hay miles de personas en la pista contigo de todas partes del mundo. Lo recuerdo vivamente, es algo que nunca olvidaré", explica.

“Estar rodeado de tanta gente que quería sobresalir y ser el mejor. No es frecuente que te encuentres en un lugar con tantas personas que quieran esforzarse al máximo físicamente”.

En sus primeros Juegos Paralímpicos, de Rozario compitió en las pruebas T54 de 100 y 400 metros y, aunque no se llevó una medalla individual, como parte del equipo femenino australiano de 4100 metros T53/54, la adolescente se llevó la plata.

Sin embargo, de Rozario recuerda un momento particular de los Juegos. Fue después de la final de los 100 metros. La canadiense Chantal Petitclerc, que ha ganado 21 medallas Paralímpicas, acababa de recibir el oro mientras que la adolescente australiana había cruzado la línea en último lugar.

“Ella regresaba a la carpa canadiense y pasaba por la carpa australiana, me vio de espaldas y me entregó su ramo de flores que acababa de recibir y básicamente dijo: 'Este es para ti hasta que obtengas el tuyo propio'”, recuerda.

“Pensando en eso ahora, es un momento tan irreal. Alguien como Chantal me vio a los 14 años y vio algo en mí que yo no había visto".

2018, un gran año

Después de luchar en el período previo a Londres 2012 con lesiones que hicieron que de Rozario se cuestionara si quería continuar compitiendo, tuvo que hacer una serie de cambios. Para 2014, al verse obligada a alejarse de las carreras en silla de ruedas debido a una lesión, de Rozario volvió a evaluar todo, pero se volvió a enamorar del deporte.

En Río 2016, ganó su primera medalla Paralímpica individual: una plata en los 800 m T53.

Sin embargo, lo más destacado de la carrera de Rozario hasta la fecha llegó en 2018. Un evento muy especial fueron los Gold Coast Commonwealth Games en abril. Ahí se hizo con medallas de oro tanto en la T54 1.500 m como en la maratón, pero fue el apoyo que recibieron los Para atletas durante los Juegos lo que hizo que la experiencia fuera aún más memorable.

En esos Juegos, un total de 38 pruebas se disputaron junto con atletas sin discapacidades.

“Ver a gente que nunca había visto nuestro deporte enamorarse de él fue una de las cosas más asombrosas que surgieron de esos Juegos de la Commonwealth”, comenta.

“No creo que me haya sentido más orgullosa de ser australiana, por lo mucho que pusimos todo en esos Juegos y apoyamos a nuestros atletas. Creo que es un desafío para el Para deporte porque no necesariamente obtenemos visibilidad, pero cuando lo hacemos, a la gente le encanta".

Madison de Rozario de Australia celebra su victoria en la final de T54 1500 m durante los Juegos de la Commonwealth de Gold Coast 2018. (Foto de Michael Steele/Getty Images)
Madison de Rozario de Australia celebra su victoria en la final de T54 1500 m durante los Juegos de la Commonwealth de Gold Coast 2018. (Foto de Michael Steele/Getty Images)
2018 Getty Images

Tras una actuación fenomenal en sus primeros Juegos de la Commonwealth, que la dejó agotada física y emocionalmente, de Rozario voló pocos días después de la Ceremonia de Clausura de ese evento a Londres para competir en el maratón de la capital británica.

"Recuerdo estar allí y preguntarme '¿qué estoy haciendo aquí?'", dice riendo. "Si puedo colocarme entre las cinco primeras, estaré muy complacida".

Sin embargo, fue la falta de familiaridad con el circuito lo que terminó siendo la mayor ventaja de Rozario. A falta de un kilómetro, el ritmo del grupo líder, formado por seis corredoras, se ralentizó.

"Básicamente, no había habido un sprint final en el maratón femenino en silla de ruedas en años", explica.

Con 600 metros para el final y admitiendo "no tener el mejor sprint corto", decidió ir a por ello. La deportista mantuvo el liderazgo sobre la estadounidense Tatyana McFadden. El resultado la convirtió en la primera australiana en hacerse con la victoria en el Maratón de Londres.

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El lado mental de un aplazamiento

No fue solo el aplazamiento de los Juegos Paralímpicos lo que cambió la perspectiva de Rozario para la temporada 2020. Si bien el retraso le ha permitido volver a plantearse muchas cosas, algo que los atletas normalmente no hacen a menudo debido a sus horarios, mentalmente, ha sido un desafío.

“No tener algo para lo que entrenar es realmente un desafío y no saber qué tan bien lo estás haciendo”, dice.

“No saber qué tan bien lo están haciendo tus competidores es como jugar con mi cabeza”.

Para ver cómo les estaba yendo a sus competidores, recurría a las redes sociales para verificar su progreso.

"Mi psicóloga básicamente me dijo que dejara de hacer eso porque me estaba diciendo '¿Qué pasa si han dado pasos agigantados?', Ella me preguntó '¿Lo sabes ciertamente?'", explica.

"Básicamente, dijo: 'Será lo que será. Todo lo que puedes hacer es lo que tu puedes hacer'".

El Para deporte puede ayudar a cambiar las percepciones

Al crecer en una familia que siempre la ha apoyado, de Rozario nunca notó la diferencia entre sus hermanas y ella.

"Ni una sola vez pensé que no había algo que no pudiera hacer si me lo proponía", dice.

Pero en las primeras etapas de la escuela secundaria, se dio cuenta de que el mundo no estaba de acuerdo con ella y, por eso, la joven de 26 años no quiere que otros tengan el mismo sentimiento.

"Quiero que los niños con discapacidades crezcan en un mundo en el que no lleguen a un punto en el que se den cuenta de que el mundo no cree que sean capaces de todo".

Los Juegos de la Commonwealth de 2018 fueron un punto de partida para este cambio, especialmente dentro de Australia. El deporte tiene la posibilidad de cambiar la forma en que la sociedad ve no solo a los atletas con deficiencias, sino también en la vida cotidiana.

"No creo que los niños con discapacidades vean a personas que se parecen a ellos muy a menudo en lugares importantes y podemos arrojar una luz sobre eso a través del deporte", concluye.