La siguiente aventura de Jaco van Gass es Tokio

Jaco Van Gass, de Gran Bretaña, gana el oro en la categoría masculina de scratch C3 en el Mundial de Para ciclismo en pista de la UCI en Milton, Canadá.
Jaco Van Gass, de Gran Bretaña, gana el oro en la categoría masculina de scratch C3 en el Mundial de Para ciclismo en pista de la UCI en Milton, Canadá.

Este año el ciclista británico, nacido en Sudáfrica, apunta al mayor desafío de su carrera deportiva, sus primeros Juegos Paralímpicos, después de una vida de aventuras

De completar una caminata de 250 millas (más de 400 km) hasta el Polo Norte junto al Príncipe Harry bajo unas temperaturas de -60º como parte de la organización benéfica Walking with the Wounded en 2011, pasando por escalar el Everest (aunque técnicamente no llegó a la cima por poco), y hasta correr en bici el Cape Epic de Sudárfrica en 2019. No hay aventura o expedición fuera de los límites de Jaco van Gass.

Mientras el Polo Sur y otro intento de escalar el Everest están aún en sus planes, el camino del atleta de 34 años tiene otra cumbre -de otro tipo- a la que escalar este verano: los Juegos Paralímpicos en Tokio.

El para ciclista británico, nacido en Sudáfrica, quien ganó su primer oro de la UCI en para ciclismo en febrero del pasado año, va a toda velocidad hacia los Juegos de Tokio 2020.

"Es en lo único que estoy centrado en este momento. Obviamente siempre hay muchas cosas en las que pensar y esperas poder hacerlas en su momento, pero mi siguiente aventura es Tokio", explica en una entrevista exclusiva para Tokio 2020.

El atleta volvió a Reino Unido en enero después de visitar Sudáfrica, y está dando lo mejor de sí mismo para prepararse para competir en los Juegos Paralímpicos.

"Ahora que ya no estoy en cuarentena, puedo volver a la carretera. Aún tiene un poco de hielo, así que básicamente estoy más en el velódromo en estos momentos. Es un poco peligroso andar en bici en la calle ahora mismo".

"El próximo gran reto es llegar a Tokio y correr en los Juegos Paralímpicos y espero que esto salga adelante", reconoce Van Gass.

Jaco van Gass celebra su oro en la contrarreloj masculina C3 Kilo en los Mundiales de Para ciclismo en pista de 2020 en Milton, Canadá.
Jaco van Gass celebra su oro en la contrarreloj masculina C3 Kilo en los Mundiales de Para ciclismo en pista de 2020 en Milton, Canadá.
© Imagen por Alex Whitehead/SWpix.com

De ser un soldado herido a convertirse en atleta

A pesar de sus medallas en ciclismo, de sus caminatas por el monte o de llegar a nuevos hitos, Van Gass, que ha ido al final del mundo, sabe que su vida podía haber sido diferente.

Antes de convertirse en un atleta profesional, Van Gass siempre había querido ser policía y soldado, pero, al mismo tiempo, anhelaba conseguir la independencia económica que le podía ofrecer ser miembro del ejército. Así que con 20 años dejó su vida en Sudáfrica para enrolarse en el Ejército Británico, y finalmente formar parte del Regimiento Paracaidista en 2007.

Pero su vida estaba a punto de cambiar: en su segundo turno en Afganistán en 2009, le pilló el fuego cruzado y una granada propulsada por cohete le causó lesiones que ponían en compromiso su vida. Perdió su brazo hasta el hombro, tenía el pulmón izquierdo colapsado y una fractura de rodilla, por lo que tuvo que someterse a 11 cirugías.

Estas lesiones pusieron fin a la carrera militar de Gass.

"Te fracturas la pierna y la rodilla, y tus tobillos están rotos, y te das cuenta de la extensión de las lesiones, y todo esto por encima de la amputación del brazo. La vida era muy dura y muy difícil. [En aquel momento] no sabía qué iba a poder hacer con mi vida".

"Me llevó un buen mes y medio descubrir el lado más mental de todo aquello. Y, de nuevo, te preguntas cosas como cómo me salvé, qué podía haberme pasado o si hubiera sido mejor morirme, y todo ese tipo de cosas. Y entonces te das cuenta de que todo pasa por algo. No sabes por qué, pero acabas descubriéndolo".

Van Gass tuvo que volver a aprender a andar y a correr, y también a usar su nueva prótesis. Empezó a andar en bici como parte de su rehabilitación.

"Estaba todavía en rehabilitación y, por alguna razón, lo único que me atraía era volver a montarme en bici. No sabía por qué, porque había pasado bastante tiempo en la bici estática en el gimnasio. Y, de nuevo, el movimiento de andar en bici y pedalear, incluso con las lesiones en mi pierna, estaba muy bien. Y empecé a pesar: '¿Cómo puedo sacar esto afuera?'".

Jaco Van Gass sale hacia el aeropuerto para cargar un kit antes del vuelo al Borneo Ice field el 2 de abril de 2011 en Spitsbergen, Noruega. (Imagen por David Cheskin - WPA Pool/Getty Images)
Jaco Van Gass sale hacia el aeropuerto para cargar un kit antes del vuelo al Borneo Ice field el 2 de abril de 2011 en Spitsbergen, Noruega. (Imagen por David Cheskin - WPA Pool/Getty Images)
2011 Getty Images

Convertirse en profesional

Lo que le hizo tomarse más en serio el ciclismo es ver los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.

"Los Juegos Paralímpicos de Londres realmente fueron una inspiración para mí. Vivía en Londres en aquel momento y fui a ver varios eventos. Me quedé asombrado", recuerda.

"Estaba sentado en las gradas viendo las actuaciones de aquellos atletas a los que conoces muy bien y que tenían tanto nivel. Y después, veía a la gente en las gradas detrás de mí, y lo inspirador que era todo aquello. Ese fue el momento en el que decidí que quería ser parte de ello. Eso es algo que quiero hacer. Quiero estar en el campo, y no en la grada".

Van Gass se convirtió en profesional en 2013 y en miembro del equipo de ciclismo de Gran Bretaña. Ganó sus primeros Juegos Invictus en 2014 y compitió en los Mundiales de Para ciclismo en pista de 2013, 2014 y 2015.

A pesar de la gloria que llega con las victorias, detrás de las cámaras hay un constante sufrimiento para correr en bicicleta con un solo brazo y una prótesis.

"Tengo constantemente que adaptarme y cambiar y hacer esto le lleva mucho tiempo a tu cuerpo. Tengo los dos frenos [de la bicicleta] en un lado, lo que me hace ser torpe".

"Algunas veces suelto un freno y solo freno con el delantero, y entonces te caes. Así que busqué varias formas de adaptarlo y de hacer mejor mi kit y mi equipamiento, asegurándome que las adaptaciones eran lo suficientemente buenas", explica.

Y luego está el problema de encontrar una bici que se adapte a sus necesidades. Con el paso del tiempo, Van Gass empezó a fijarse en lo que estaban haciendo otros ciclistas en el circuito internacional.

"Me fijé en otros corredores y en otros países, especialmente en las competiciones internacionales, y vi lo que hacían otros corredores con sus bicis, así que pensé que quizás algo similar podía ayudarme. Tenía que encontrar un término medio entre lo que ellos habían hecho y lo que era mejor para mí, y aplicarlo a mi bicicleta".

"Ha sido un proceso largo quedarme finalmente feliz por estar donde estamos".

El Príncipe Harry da la enhorabuena a Jaco van Gass por su medalla de oro en los Juegos Invictus de 2014 en el velódromo en el Parque Reina Isabel en Londres, Inglaterra.  (Imagen por Chris Jackson/Getty Images)
El Príncipe Harry da la enhorabuena a Jaco van Gass por su medalla de oro en los Juegos Invictus de 2014 en el velódromo en el Parque Reina Isabel en Londres, Inglaterra. (Imagen por Chris Jackson/Getty Images)
2014 Getty Images

Aprender del éxito y del error

Vas Gass se estaba preparando para Río 2016 pero, cuando se dio cuenta de que no podía conseguir una plaza, se alejó por un tiempo de la competición para llevar a cabo más aventuras: hizo el Grand Paraiso de Italia, los 1.200 km de la Carretera Austral en la Patagonia (en Chile, en 2016) y compitió también en la Race Across America en seis días junto a otros ciclistas en 2017.

Cuando volvió al ciclismo se enamoró de nuevo de este deporte y ya estaba listo para ganar.

En 2018, Van Gass consiguió el bronce en persecución C4 4k en Brasil. Tras ser reclasificado de C4 a C3, logró su primer oro en el Campeonato del Mundo de Para ciclismo en pista de la UCI, en C3 Kilo, en Milton, Canadá, antes de añadir otro oro a su palmarés en la prueba de scratch de MC3 y otro en la de ómnium C3, además de una plata en velocidad por equipos y otra en persecución individual MC3.

"Es fantástico. Es todo por lo que he trabajado por tanto, tanto tiempo. Tener finalmente un maillot arcoíris significa todo", dijo para los medios después del Mundial.

Tras llegar a lo más alto del deporte, Van Gass ahora puede mirar atrás y ver lo lejos que ha llegado.

"Me ha llevado ocho años estar donde estoy y en el nivel en el que me encuentro cómodo", dice, aunque también apunta: "Los caminos de algunas personas son más rápidos que los de otras".

Sin embargo, con todos los logros que la conseguido hasta ahora, tanto en ciclismo como en sus aventuras personales, Van Gass todavía quiere más retos.

"Todas estas cosas, como el ciclismo, escalar el Everest o el Polo Norte, te dan una gran sensación de logro personal y son muy desafiantes. Son retos para cualquiera, incluso para personas sin lesiones, por lo que es un mayor reto incluso intentar hacer estas cosas con un brazo o cuando te falta una parte de la pierna".

"Me da una gran satisfacción hacer y conseguir estas cosas, pero incluso también el mero hecho de intentarlas. No siempre tengo éxito, como me pasó con el Everest. Pero aprendí mucho, eso es lo que nos llevamos para ir y escalar otras montañas en las que tuvimos éxito. Por eso siempre puedes aprender del error o de las malas experiencias".

Un fénix renacido para Tokio 2020

Con Tokio 2020 acercándose deprisa, Van Gass espera que todo siga adelante en un formato en el que tanto los deportistas como el público puedan divertirse.

"Creo que, como atletas, tenemos que ser capaces de adaptarnos a ello. No hay nada que espere más para el público que esté presente ahí, y especialmente para que mi familia y amigos puedan venir a animarme".

"Pero quizás no es una posibilidad. Así que, ¿cómo vamos a lidiar con ello? Especialmente en un deporte como el ciclismo en pista. ¿El velódromo? Juega un gran papel si hay un increíble público porque es un deporte en el que los aficionados están muy cerca, y esto te ofrece una atmósfera completamente diferente en la carrera más importante de tu vida. Pero simplemente nos vamos a tener que adaptar a ello y ver cómo nos va".

A pesar de ello, Van Gass no deja que nada se interponga en sus ambiciones Paralímpicas.

"En este momento, los Juegos Paralímpicos es lo único para lo que me estoy preparando", subraya.

"Veo el poder de los Juegos como la cima del deporte. No solo para el ciclismo, sino para la mayoría de los deportes. Simplemente tener el honor de presentarte a ti mismo como Paralímpico y haber participado en unos Juegos Paralímpicos creo que es un privilegio de competir y de enfrentarte a ti mismo contra los mejores deportistas del mundo en ese momento".

"Es simplemente una oportunidad única que no viene todos los días".

El británico Jaco van Gass durante el Mundial de Para ciclismo en pista de la UCI 2020 en Milton, Canadá.
El británico Jaco van Gass durante el Mundial de Para ciclismo en pista de la UCI 2020 en Milton, Canadá.
© Imagen por Alex Whitehead/SWpix.com

Van Gass admite que le gustaría ver crecer al movimiento Paralímpico, pero también que se le diera la misma atención mediática y protagonismo que a competiciones de deportes no adaptados, como la Copa del Mundo de Rugby, el Tour de Francia o los Juegos Olímpicos.

"Solo hay una vez cada cuatro años en la que realmente se nos reconoce por lo que hacemos, lo que conseguimos y por cómo lo adaptamos en nuestra vida, ya tengamos una parálisis cerebral, una amputación o cualquier otra discapacidad. En los Juegos es donde obtenemos un poco de atención, y por eso es tan increíble poder mostrar al mundo lo que eres capaz de hacer".

"Miro hacia atrás y sé que, si el accidente no me hubiera pasado, no habría conseguido algunas de estas cosas maravillosas que he logrado en mi vida, como el trekking en el Polo Norte o intentar el Everest y otras subidas, o convertirme en un atleta Paralímpico".

Van Gass ha ido a la guerra y a más resquicios de la tierra que la mayoría de los demás, pero ahora apunta al velódromo en Tokio. De ser un soldado herido a un atleta, está a punto de embarcase en un viaje en el que no hay lugar para los pusilánimes, sino para héroes por derecho propio: los deportistas Paralímpicos.

La aventura le espera.