Kabyl en busca de la gloria Paralímpica

La levantadora de pesas de Kazajstán Tursynay Kabyl con su medalla de oro del Campeonato Mundial de Para Powerlifting 2019.
La levantadora de pesas de Kazajstán Tursynay Kabyl con su medalla de oro del Campeonato Mundial de Para Powerlifting 2019.

El año pasado, Tursynay Kabyl logró una hazaña que ningún levantador de pesas de Kazajstán había conseguido desde 2001.

La joven de 20 años ganó el oro en la categoría femenina de hasta 45 kg en el Campeonato Mundial Juvenil Para Powerlifting en la capital de su país, Nur-Sultan (anteriormente Astana), Kazajstán.

Ella fue la única atleta kazaja, junior o senior, en salir con una medalla de oro. Es un logro que los levantadores de pesas del país de Asia central no habían logrado desde que se introdujo un nuevo sistema de clasificación en 2011.

Para Kabyl, poder ganar en casa frente a sus amigos y familiares fue una experiencia increíble.

"Fue inesperado para mí", dice.

"Estaba muy feliz. Fue genial ganar en casa".

“Quería meterme entre los 10 mejores entre los adultos y el destino ordenó que fuera así. Todavía sigo contenta aunque estoy trabajando en mis errores y sigo adelante".

La victoria de Kabyl en el Campeonato Mundial Junior se produjo después de un exitoso 2018 en el que ganó el bronce en la Fazza World Para Powerlifting World Cup en Dubai y el oro en el Campeonato Abierto de Asia-Oceanía al mismo tiempo que conseguía un nuevo récord asiático.

Ahora, tiene la vista puesta en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 el próximo año.

“Quiero convertirme en una campeona Paralímpica. Quiero ser la mejor atleta”, comenta.

La halterofilia, y los Para deportes en general, han comenzado a desarrollarse recientemente en Kazajstán. El Centro de Entrenamiento Paralímpico abrió sus puertas en julio de 2018, con el presidente del Comité Paralímpico Internacional (IPC) Andrew Parsons visitando las instalaciones el año siguiente.

Kazajstán hizo su debut Paralímpico en los Juegos de Atlanta 1996 después de convertirse en una nación independiente cinco años antes. Sin embargo, no fue hasta Río 2016 cuando ganaron su primera medalla Paralímpica, una plata en halterofilia para Raushan Koyshibayeva, y también su primera medalla de oro.

El viaje de Kabyl a su debut Paralímpico comenzó hace casi 17 años. Cuando nació, sufría graves problemas de salud y necesitaba un respirador. Desde muy joven, su padre la inició en deportes como karate, gimnasia y boxeo para intentar que se fortaleciera.

Sin embargo, a medida que crecía, debido a su altura, Kaybl no tuvo muchas oportunidades para seguir progresando.

Kabyl con su medalla de bronce en la Fazza World Para Powerlifting World Cup.
Kabyl con su medalla de bronce en la Fazza World Para Powerlifting World Cup.

"No podía competir con normalidad", explica.

“No pude participar en algunas competiciones porque mi categoría también incluía atletas altos y saludables. Mis entrenadores siempre estaban preocupados".

“Hubo momentos en que mostré mis habilidades en las competiciones, pero también, hubo momentos en que dijeron que no valía la pena. Renuncié y me centré en estudiar".

Luego, a la edad de 15 años, Kabyl conoció a un entrenador a través de su club deportivo local para discapacitados que la introdujo al levantamiento de pesas y poco después comenzó a entrenar. No le llevó mucho tiempo saber que este era su deporte.

"Honestamente, lamento no haber empezado antes en este deporte, pero, como dicen, todo pasa por un motivo".

Una trayectoria llena de obstáculos

Lamentablemente, no todo ha sido fácil.

En 2016, Kabyl sufrió una lesión grave cuando estuvo involucrada en un accidente no relacionado con el deporte que requirió dos operaciones. También tuvieron que implantarla una placa de metal. Sus médicos también le dijeron que si continuaba levantando pesas necesitaría más cirugía en su brazo.

Pero, con determinación, Kabyl decidió reanudar el entrenamiento.

"No me estaba permitido practicar deportes, pero a pesar de esto, mi brazo se recuperó y seguí practicando y entrenando más", recuerda.

Kabyl sabe que tendrá que entrenar duro si quiere clasificarse para Tokio 2020 el próximo año, pero si no puede, la estudiante universitaria se preparará igual de fuerte para París 2024.