Carmelo Milan y cómo no caminar nunca solo

Carmelo Milan, con la bandera de Uruguay, junto al australiano Scottie Brydon en la Ceremonia de Apertura del Mundial de Sídney 2019.
Carmelo Milan, con la bandera de Uruguay, junto al australiano Scottie Brydon en la Ceremonia de Apertura del Mundial de Sídney 2019.

El único atleta de Para tiro deportivo internacional de Uruguay espera que la clasificación para Tokio pueda inspirar a más personas con discapacidad a seguir su camino

Cuando Carmelo Milan desfiló como abanderado de Uruguay en la Ceremonia de Inauguración de los Juegos Para Panamericanos Lima 2019, ese momento especial también se sintió un poco inusual.

El viaje de ocho años de Milan como único atleta internacional de tiro deportivo en su país ha sido a veces solitario. Formar parte de una delegación fue una experiencia nueva que el tirador espera repetir en agosto en los Juegos Paralímpicos Tokio 2020.

"Me puse muy contento cuando el tiro fue incluido en los Juegos Para Panamericanos. Siempre voy solo con mi entrenador a las competencias, pero a Lima fui con un grupo de atletas, entrenadores y otras personas del Comité Paralímpico de Uruguay. Es una experiencia muy enriquecedora y te hace sentir más unido a los Para atletas de diferentes deportes", dijo el tirador de 35 años.

El tiro era un deporte con el que Milan ya estaba familiarizado cuando su vida dio un giro completamente diferente en diciembre de 2005. Tuvo un accidente de moto en el que se lesionó gravemente la pierna derecha y perdió la movilidad del brazo derecho.

"Yo era una persona muy activa antes del accidente, trabajaba como electromecánico, estudiaba, practicaba remo y tiro, y de un día para otro me quedé con un brazo sin movilidad y con una pierna en muy mal estado. Después de intentar salvarla durante tres años, pedí que me la amputaran", dijo.

"Tuve que volver a aprender a escribir, a caminar, a buscar otra profesión para poder trabajar. Era como estar en un mundo nuevo en el que cada segundo tenía que encontrar la manera de realizar tareas que antes eran muy sencillas de hacer."

Mientras se adaptaba a la "nueva vida", como él la llama, Milan redescubrió la pasión por el tiro. Tras dos años compitiendo con el Club de Tiro de Uruguay, debutó a nivel internacional en 2013 y regresó del Campeonato Abierto de Tiro de Brasil con una medalla de plata en una prueba de pistola P3.

"El accidente me enseñó a valorar más la vida, a disfrutar más de las cosas sencillas, a tener más paciencia y a ser más feliz. Siempre agradezco a mi familia y a mis amigos el apoyo que siempre me dieron", dijo.

Con el tiro Para deportivo también llegó la posibilidad de viajar por todo el mundo representando a su país. En 2014, Milan participó en su primer Campeonato Mundial en Suhl (Alemania).

"Representar a Uruguay es algo hermoso, ver la bandera ondeando al viento en los diferentes países a los que he ido a competir y saber que está ahí por ti, es maravilloso. Me da un sentimiento de gran orgullo y felicidad. Además, para mí, es como una forma de devolver a toda la gente que me ha ayudado en mi recuperación y después de ella".

Desde entonces, Milan ha intentado atraer a más atletas para que se unan a su deporte.

"Por desgracia, no he tenido mucha suerte a la hora de conseguir que más personas con discapacidades practiquen este deporte. He invitado a algunas personas y les he prestado mis armas de competición para ver si se interesan por entrenar y competir, pero el hecho de no tener un club dedicado a las personas con discapacidad lo ha hecho muy difícil", dijo.

Aventuras en Lima y Sídney

Convencer a otras personas para que se unan al deporte se hace aún más difícil cuando se enteran de las dificultades que tiene Milán para competir debido a las limitaciones financieras.

Una de sus competiciones más memorables fue el Campeonato del Mundo de Sídney 2019, en Australia. En una etapa de tan alto nivel, los atletas necesitan una preparación tranquila y sin estrés, pero para Milan su preparación fue todo lo contrario, ya que luchó por encontrar alojamiento.

"En Sídney conseguimos alojamiento con un uruguayo que vivía allí, Víctor Silvera, que nos acogió y nos trató como su familia. Si no fuera por su ayuda nos hubiera sido imposible competir. Uruguay no tiene muchos recursos económicos para poder afrontar todos los gastos de algunas competiciones, y tratamos de reducirlos al máximo para poder participar", explicó Milan.

Luego hubo más complicaciones al volar de vuelta a casa cuando la aerolínea perdió su rifle.

"Fue muy traumático. Era mi primera competición con mi rifle, en las anteriores utilizaba rifles de aire comprimido prestados. Haces un sacrificio muy grande para comprar el material de competición, ahorras años y lo vas comprando poco a poco para que se adapte lo mejor a ti". "Por suerte, a los pocos días apareció en el aeropuerto y estoy muy agradecido a mis amigos y compañeros que me ayudaron desde sus países presionando a la aerolínea para encontrar el rifle de aire".

Competir en los Juegos Paralímpicos sería un sueño hecho realidad

Ahora Milan está deseando volver a Perú, ya que Lima acogerá una Copa del Mundo en junio, la última prueba clasificatoria para los Juegos de Tokio 2020.

En los Juegos Para Panamericanos de 2019, el uruguayo terminó quinto y sexto en el rifle de aire mixto de 10 metros prono SH2 y en el rifle de aire mixto de 10 metros de pie SH2, respectivamente.

"Tengo muchas ganas de volver a Perú, mejorar mi rendimiento y clasificarme para Tokio. Es un lugar muy bonito y accesible, ya que está cerca de Uruguay. También quiero ver si las mejoras que hice después de la experiencia en el Campeonato Mundial de Sídney me sirve", añadió Milan.

Con 3,5 millones de habitantes, Uruguay sólo ha conseguido una medalla Paralímpica hasta la fecha, un bronce con Jorge Llerena en Para atletismo en los 200 metros T10 masculinos en Atlanta 1996. Si Milan cumple su sueño, se convertirá en el primer tirador que representa al país en los Juegos Paralímpicos.

"Competir en los Juegos Paralímpicos sería un sueño hecho realidad, sería la recompensa a tanto esfuerzo y trabajo. Además, haría más visible el deporte en Uruguay y así quizás consigamos más atletas y apoyo para poder desarrollar el tiro Para deportivo en Uruguay", dijo.

Por Sam Harris para World Shooting Para Sport y el Comité Paralímpico Internacional .