Anrune Weyers: "Todavía tengo este don, así que aún no he terminado"

Anrune Weyers de la República de Sudáfrica celebra ganar los 400 m T47 en el IPC World Para Athletics Championships 2019 Dubai. (Foto de Bryn Lennon/Getty Images)
Anrune Weyers de la República de Sudáfrica celebra ganar los 400 m T47 en el IPC World Para Athletics Championships 2019 Dubai. (Foto de Bryn Lennon/Getty Images)

Anrune Weyers, la dos veces campeona Paralímpica y mundial de la República de Sudáfrica, está más preparada que nunca para competir en Tokio. La atleta correrá en una misión especial para crear conciencia sobre la difícil situación de los atletas Paralímpicos en su país.

Después de sus múltiples victorias en el Campeonato Mundial de Dubai 2019, Weyers estaba lista para completar su carrera profesional en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, retirarse y formar una familia.

“Iban a ser mis últimos Juegos. No lo expresé a los medios, pero rezar por ello y pasar tiempo en casa, me hizo darme cuenta de que todavía estoy súper emocionada por correr. Todavía tengo este don, así que aún no he terminado".

Tokio 2020 serán sus terceros Juegos Paralímpicos, e incluso con un año más de espera, Weyers sabe en su corazón que los Juegos serán especiales.

“Me di cuenta de que [el aplazamiento] no se trata de mí. Es mucho mas. Es la vida de las personas. Pero sabiendo que puedo ser parte de algo que será mágico el próximo año, los Juegos Olímpicos y Paralímpicos serán increíbles”, explica a Tokio 2020.

Entonces, ¿serán sus últimos Juegos?

"Veremos qué da la vida después de los Juegos. Me planteo las cosas día a día", dice la atleta de 27 años.

Una Paralímpica de corazón

Weyers nació con un defecto congénito en su brazo izquierdo y sufrió acoso por ser diferente.

“Me acosaron mucho por no tener una mano. Yo era la 'niña sin mano'. Pero correr me ayudó a desarrollar la persona que soy y mi carácter y creo que ese era el plan de Dios para mí como persona".

Al darse cuenta de que correr es el propósito de su vida, se tomó en serio el atletismo en 2010 y en solo dos años, con 19, debutó en el evento deportivo más grande del mundo, los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.

La joven Weyers tuvo una actuación estelar en la capital británica y se llevó una plata y un bronce. Pero aparte de las medallas, la deportista siempre recordará Londres 2012 no solo por ser sus primeros Juegos sino por lo que representaba.

"No podía creer que hubiera tantas discapacidades diferentes. Me emocionó saber que tengo el privilegio de ser parte de eso. En realidad, empodera a los atletas para que sean lo mejor que puedan ser".

Los Juegos atrajeron a más de 4,237 atletas de 160 países y se los consideró entonces como "los mejores Juegos Paralímpicos de todos los tiempos", estableciendo un punto de referencia para futuras competiciones.

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The Sprinting race - 100m T47 (My disability class at the Paralympic Games ) Being a 400m /200m athlete the 100m always seemed so fast , my body couldn’t get to the feeling /believing I am a fast runner, GOD came and I believe with prayer . He decided WE are going to do this together every session in 2019 , every time trial & session , race and driving from Durbanville to Stellenbosch while worshipping . Connection / growth/ believe/ Trust GOD planted on my heart, mind and BODY and that feeling is indescribably . God came he work with my team and myself to grow the sprinter and speed in me and boy oy boy. It is great to be know how a sprinter feels . How is that? It feels like I am flying , light in the air and quick on the ground. This moment is part of those many and I am a celebrator of all moments. I run limitless and I celebrate not alone but with my TEAM. This race pushed me to a new PB - 12,36 sec MY FIRST EVER medal in the 100m race. #Believe#SpendtimewithGOD#LethimWORKthroughyou#Lethimtakecontrol.

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Crisis y fe

En su segunda aparición en los Juegos, fue una experiencia completamente diferente. Weyers tuvo dos operaciones de rodilla antes de Río 2016 y tuvo que convocar toda su potencia en los metros finales de los 400 m. Finalmente, Li Lu, de la República Popular de China, la adelantó y ganó la codiciada medalla de oro.

“Esa carrera me rompió un poco. Fue realmente duro, y pude ver a mi competidora de China pasándome, y no pude moverme".

“Pero luego me recuperé. Todo lo que le pido a Dios es poder competir y debo celebrar esto por lo que es”.

Weyers acabó con una plata que todavía fue motivo de celebración, pero cuando los Juegos terminaron, le resultó difícil lidiar con las lesiones.

Sin embargo, con el apoyo de su esposo y las personas que la rodean, la atleta pudo de forma gradual recuperarse tanto física como mentalmente. Weyers, de fuertes creencias religiosas, confió en su fe para superar el momento.

“Personalmente, creo que las lesiones también te dan forma. Porque aprendes más y más sobre ti y pasas más tiempo con Dios".

Weyers también menciona su matrimonio como uno de los elementos que la ayudó a recuperarse.

“Cuando me casé también cambié. Soy la mejor versión que puedo ser y todavía estoy emocionada de crecer en la pista y fuera de la pista con mi esposo en nuestro viaje conjunto", dice.

Con un espíritu renovado, Weyers ofreció una actuación espectacular en el Campeonato Mundial de Dubai, donde ganó un oro histórico para la República de Sudáfrica en los 400 m T47 más una plata en los 200 m y un bronce en los 100 m, alcanzando sus mejores resultados personales.

"Es increíble tener el privilegio de competir en las tres carreras para las que trabajé, comenzar en los deportes para discapacitados en 2010 y llegar de esa forma al 2019", recuerda emocionada.

El hecho de que Weyers ahora solo pueda entrenar unas pocas horas al día debido a las restricciones en su país de origen, la hace apreciar aún más sus logros pasados ​​y alimenta su ardiente deseo de volver a la pista.

Y esto aún la excita más para Tokio, donde intentará conseguir su primer oro Paralímpico.

Pero gane o no, cuando pise la pista el próximo año, Weyers sabe que forma parte de su destino.

"Realmente creo que Dios me dio un regalo y ese es el regalo de correr. Siento que esto es lo que debes hacer. Este es mi plan, necesito correr".

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The 200m race at the World championship in Dubai 🌎 Oh this RACE= I knew that this is going to be a good one and privilege that I can say I was in it. What is the best partS of this race. Being emotional before my race knowing that I didn’t do any of this alone. God has been with me ALWAYS, hugging my coach before the race, praying with my runfree family and the moment that @charl_dut01t & @mhlongo_mpumelelo came and celebrated with me is a moment treasured forever THE moment we saw a new Personal best 25,01 sec. Grateful heart ♥️ This fire 🔥 is still burning and I am excited to use all the opportunities that comes my way but not alone Together with GOD and MY TEam. #BecauseWEarestrongertogether#Runfree#Paralympics#Races#Dubai#IPCWorldchampionship.

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Para Sudáfrica y más allá

El próximo año, la República de Sudáfrica enviará a Tokio a la mayor delegación Olímpica y Paralímpica desde Pekín 2008. Y si se mantienen los procedimientos de clasificación, 101 atletas ya están confirmados para nueve deportes.

“Estoy feliz de que todos vayamos. Como dijo Nelson Mandela, el deporte puede unir a las personas. También confío en que el deporte puede atraer a las personas y ayudarlas a superar los desafíos”.

Además de enorgullecer a su país, Weyers cree que debe llevar a cabo otra misión: crear conciencia y abogar por una mayor representación de los para atletas en la República de Sudáfrica.

“Creo que las personas se ven representadas por personas que superan desafíos. Creo que en realidad somos comercializables. Siento que soy comercializable. Pero en Sudáfrica, hemos estado luchando porque no se nos ve como comercializables, que es algo que creo que tenemos”.

“Me encantaría que todo el mundo se subiera a bordo, invirtiera y se asociara con los atletas Paralímpicos. Ayudémonos unos a otros para alcanzar nuestro sueño".

Weyers también quiere que los Paralímpicos se celebren de la misma manera que sus homólogos Olímpicos.

"Realmente espero que los Juegos Paralímpicos se vean igual que los Juegos Olímpicos y no solo una ocurrencia tardía".

“Hacemos lo mismo, hacemos exactamente lo que ellos hacen de una manera diferente. Y realmente espero que seamos realmente iguales porque eso es lo que son los Juegos Paralímpicos: son unos Juegos paralelos a los Olímpicos”, concluye.