Vanessa Boslak: "El deporte me ha ayudado a manejar la crisis del COVID-19"

Vanessa Boslak de Francia compite durante la ronda clasificatoria de salto con pértiga femenino - Grupo A durante los Juegos Olímpicos de Río 2016. (Foto de Ian Walton/Getty Images)
Vanessa Boslak de Francia compite durante la ronda clasificatoria de salto con pértiga femenino - Grupo A durante los Juegos Olímpicos de Río 2016. (Foto de Ian Walton/Getty Images)

Después de participar en cuatro Juegos Olímpicos, la saltadora francesa se retiró en 2017 para comenzar una carrera en fisioterapia. Ahora está trabajando en una clínica parisina que ayuda a pacientes con COVID-19. Durante este período altamente estresante, la deportista dice que ha sido su experiencia atlética lo que la ha ayudado a manejar una crisis como esta

El ambiente hospitalario es algo que Vanessa Boslak conoce bien. Antes de retirarse en 2017 después de los Juegos Olímpicos de Río, la ex saltadora de pértiga francesa se enfrentó a muchas lesiones, incluidas algunas que requirieron cirugías.

Antes de Londres 2012, tuvo que hacer una pausa durante tres años y tuvo que someterse a cuatro cirugías de rodilla.

"Nunca tuve condiciones fáciles en mi carrera deportiva", explica Boslak a Tokio 2020.

"Excepto en Atenas 2004, cuando tenía 22 años, siempre tuve que luchar contra una lesión. En Pekín y Londres, fue la rodilla y en Río, fueron los pies".

"Tuve que manejar la presión de los estadios llenos y la alta competencia con una lesión encima. Por eso sé cómo manejar situaciones difíciles y creo que eso me ayuda a manejar la crisis en la que me encuentro ahora".

Hoy se enfrenta a un nuevo desafío.

De los Juegos Olímpicos al hospital

Boslak ha sido una de las mejores saltadores de pértiga en Francia. Desde 2002 hasta 2012, ha tenido muchos récords nacionales y ha competido en cuatro Juegos Olímpicos sucesivos, desde Atenas 2004 hasta Río 2016.

También ha logrado llegar a tres finales Olímpicas con su mejor actuación en Atenas, donde terminó sexta.

En 2012, ganó la plata en el Campeonato Mundial de Atletismo bajo techo terminando justo detrás de la leyenda del salto con pértiga Yelena Isinbayeva con un salto de 4,70 m.

Después de un accidente de moto en 2017, donde el pedal del freno se hundió entre su tendón de Aquiles y su maléolo, lo que llevó a seis semanas de yeso, decidió retirarse.

Debido a su título en fisioterapia (estudios que comenzó en 2001 y terminó en 2007), Boslak posteriormente comenzó su práctica médica. Sin embargo, solo tuvo unos meses de residencia en un consultorio médico porque "no podía soportar quedarse en una habitación de seis metros cuadrados", ya que siempre había estado acostumbrada a pasar sus días en un estadio.

"Llamé a mi amigo Victor Sintès, un ex tirador que compitió en Londres 2012 y Río 2016 y me dijo que su compañero de equipo se iba y estaban buscando a alguien".

La medallista de plata Vanessa Boslak de Francia, la medallista de oro Elena Isinbaeva de Rusia y la medallista de bronce Holly Bleasdale de Gran Bretaña se suben al podio durante la ceremonia de entrega de medallas para la final del salto con pértiga femenino en el Campeonato Mundial de Atletismo de la IAAF 2012. (Foto de Ian Walton/Getty Images)
La medallista de plata Vanessa Boslak de Francia, la medallista de oro Elena Isinbaeva de Rusia y la medallista de bronce Holly Bleasdale de Gran Bretaña se suben al podio durante la ceremonia de entrega de medallas para la final del salto con pértiga femenino en el Campeonato Mundial de Atletismo de la IAAF 2012. (Foto de Ian Walton/Getty Images)
2012 Getty Images

Ayuda a pacientes con COVID-19

Desde 2018, ha estado trabajando en una clínica parisina, que se especializa en cirugía cardiotorácica.

Este pequeño establecimiento no estaba destinado a tratar a pacientes con COVID-19, pero debido a la extensión del brote en Francia, tuvieron que transformar y adaptar sus instalaciones. Con 10 camas de reanimación, lograron establecer alrededor de 20 para tratar a pacientes con COVID-19.

Como fisioterapeuta, Boslak se asegura de que sus pacientes mantengan una serie de movimientos durante la reanimación.

"Movemos a los pacientes para mantener su flexibilidad de articulación. Si dejamos a alguien inmóvil durante un par de semanas, sus articulaciones se vuelven cada vez más rígidas", dice.

Los pacientes también necesitan reeducación cuando se despiertan.

"Cuando se despiertan, sufren de debilidad muscular, llamada polineuropatía por enfermedad crítica. Los ayudamos a redescubrir sus funciones musculares".

A veces, los pacientes con COVID-19 están tan cansados ​​y débiles que no pueden toser adecuadamente para deshacerse de la mucosa. Boslak les ayuda también con eso.

"Algunos pacientes no sufren insuficiencia respiratoria sino fatiga extrema y tenemos que ayudarlos a extraer las secreciones a través de una terapia torácica".

Sé cómo mantener la calma en esos momentos.

Hago mi trabajo y no estoy tan estresada.

Lidiando con el estres

Durante este período, Boslak ha tenido que enfrentar situaciones extremas con alto estrés y presión. Pero su carrera de atleta de élite la ayudó a manejar esos momentos difíciles con calma y perspectiva.

"La situación actual no es nada comparada con el deporte, por supuesto, pero cómo manejamos esto es algo con lo que el deporte puede ayudar", apunta.

"Creo que puedo manejar la crisis con mejores herramientas. En el deporte de élite, estamos acostumbrados a vivir en constante estrés, a diario y durante grandes eventos".

"Hoy, siempre estamos apurados. Todo va rápido y puedo sentir que el deporte me ha ayudado. Tengo más perspectiva. Sé cómo mantener la calma en esos momentos. Hago mi trabajo y no estoy tan estresada".

Vivir en el momento presente

Otra cualidad que aprendió de su carrera es conectarse con el momento presente. Las competiciones de salto con pértiga pueden durar de dos a tres horas y es fácil salir mentalmente de la situación, especialmente pensando en el siguiente paso.

"Cuando estás a punto de correr para un salto, ya piensas en el siguiente salto. Pero tienes que pensar en el momento presente. Conectarte a donde estás en ese momento".

"Cuando tu mentalidad comienza a vagar, no es bueno. Cuando estamos estresados, nos cuesta mantenernos enfocados en el momento presente".

Hoy, Boslak usa esta habilidad mental en situaciones difíciles, especialmente cuando atiende a pacientes que están en malas condiciones. Pensar negativamente puede ser contraproducente.

"A veces, entramos en una habitación y sabemos que la condición del paciente está empeorando cada vez más. No pienso en otra cosa que no sea la atención que tengo que brindar. Me concentro en ello, estoy haciendo lo mejor y mi mente no va a otra parte", concluye.