Un Ceremonia de Apertura para los libros de historia

Yoshinori Sakai, que nació en Hiroshima el día en que la bomba atómica devastó la ciudad, enciende la Llama Olímpica en el estadio principal de Tokio durante la inauguración de los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. (Foto de Ishi/Keystone/Hulton Archive/Getty Images)
Yoshinori Sakai, que nació en Hiroshima el día en que la bomba atómica devastó la ciudad, enciende la Llama Olímpica en el estadio principal de Tokio durante la inauguración de los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. (Foto de Ishi/Keystone/Hulton Archive/Getty Images)

En octubre de 1964, Tokio fue por primera vez sede de unos Juegos Olímpicos. Para celebrar el aniversario, Tokio 2020 le acercará algunos de los momentos más increíbles e históricos que tuvieron lugar hace 56 años. En la nueva parte de la serie, echamos un vistazo a la Ceremonia de Apertura, que tuvo lugar en este día en 1964

Hace exactamente 56 años, el 10 de octubre de 1964, tuvo lugar la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, la primera vez que se celebraban en una ciudad asiática.

La ceremonia marcó el inicio de unos Juegos que representaron un antes y un después para el país que había surgido de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial para convertirse en una gran potencia económica.

Estos también fueron los primeros Juegos Olímpicos televisados ​​en color y retransmitidos en directo, vía satélite, para el público norteamericano y europeo, lo que permitió a decenas de miles de personas disfrutar del espectáculo en casa.

Bajo un magnífico cielo azul otoñal, la ceremonia estuvo llena de momentos emocionantes.

“Los preparativos para la ceremonia se completaron a las 13.30 horas y el preludio Olímpico comenzó puntualmente a las 13.50 horas con el izado de la banderas Olímpica y la de las naciones participantes en los mástiles que rodean las gradas del Estadio”, se lee en el Informe Oficial.

“Con el acompañamiento de la música, Su Majestad el Emperador llegó al Estadio y se dirigió al Palco Real, estando de pie mientras se tocaba el himno nacional de Japón”.

La medallista de oro en natación Anita Lonsbrough de Gran Bretaña lleva la bandera de Gran Bretaña durante la Ceremonia de Apertura en el Estadio Nacional de los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. (Foto de Keystone/Getty Images)
La medallista de oro en natación Anita Lonsbrough de Gran Bretaña lleva la bandera de Gran Bretaña durante la Ceremonia de Apertura en el Estadio Nacional de los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. (Foto de Keystone/Getty Images)
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93 países en la pista

Uno de los aspectos más destacados de la ceremonia fue el desfile de los países participantes A las dos de la tarde, la primera delegación -Grecia- caminó por la pista del Estadio Olímpico para el deleite de 83.000 espectadores.

La mayoría de los atletas vestían uniformes ordinarios; las delegaciones africanas vestían sus trajes tradicionales, y las delegaciones de Alemania, Estados Unidos y la Unión Soviética destacaron por su tamaño, con Estados Unidos y la URSS entrando al estadio uno tras otro (en orden alfabético). La delegación japonesa, completamente vestida de rojo, entró al final acompañada de un estruendoso aplauso.

En total, unos 5.700 atletas y oficiales se alinearon en el césped en el centro del estadio, representando a 93 países con 16 naciones haciendo su primera aparición Olímpica.

De pie en un podio blanco frente a la tribuna oficial, el presidente del Comité Organizador de Tokio 1964, YASUKAWA Daigoro, pronunció un discurso de bienvenida y señaló que el Comité Olímpico Internacional estaba celebrando su 70 aniversario ese año.

El presidente del COI, Avery Brundage, se dirigió al mundo: "El Movimiento Olímpico, con sus 118 Comités Olímpicos Nacionales, ha tendido un puente sobre todos los océanos y los Juegos Olímpicos, por fin, están aquí en Asia, demostrando que pertenecen al mundo entero".

Brundage concluyó su discurso en japonés: “Me honra invitar a Su Majestad Imperial el Emperador de Japón a declarar abiertos los Juegos de la XVIII Olimpiada”, y el Emperador Hirohito inauguró oficialmente los Juegos.

Sakai Yoshinori en Tokio 1964

El bebé de Hiroshima

El Himno Olímpico se interpretó mientras la icónica bandera blanca con los cinco anillos era llevada al estadio por miembros de la Fuerza de Autodefensa Marítima Japonesa. Luego se izó en un poste de 15,21 m.

El alcalde de Roma, ciudad sede de los Juegos anteriores en 1960, se situó frente al podio con una bandera Olímpica bordada antes de entregársela al gobernador de Tokio. Se disparó un saludo de cañones y se lanzaron al cielo miles de globos multicolores.

Entre los momentos más memorables figura el encendido del caldero Olímpico como gesto simbólico de paz y esperanza.

El último portador de la antorcha fue SAKAI Yoshinori, un corredor japonés nacido el 6 de agosto de 1945 y apodado 'el bebé de Hiroshima', que entró al estadio portando la llama. Los atletas que se habían reunido en el césped se dispersaron para formar una guardia de honor.

Sakai subió corriendo los 163 escalones hasta el caldero Olímpico, que encendió, con una sonrisa radiante, cuando pasaban 3 minutos y 3 segundos después de las tres de la tarde.

El portador de la antorcha Olímpica Yoshinori Sakai sube los escalones para encender el caldero en la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Verano en el Estadio Olímpico Nacional, Tokio, el 10 de octubre de 1964. (Foto de Keystone/Hulton Archive/Getty Images)
El portador de la antorcha Olímpica Yoshinori Sakai sube los escalones para encender el caldero en la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Verano en el Estadio Olímpico Nacional, Tokio, el 10 de octubre de 1964. (Foto de Keystone/Hulton Archive/Getty Images)
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Anillos Olímpicos en el cielo

La estrella japonesa de gimnasia artística ONO Takashi, 12 veces medallista Olímpico y cuatro veces campeón (entre Helsinki 1952 y Roma 1960), prestó juramento Olímpico en nombre de los atletas, tras lo cual se soltaron 8.000 palomas. Las palabras "Citius, Altius, Fortius" se mostraron en el marcador de última generación que se elevaba sobre las gradas.

La ceremonia culminó con cinco aviones a reacción sobrevolando sobre el estadio para formar la forma de los anillos Olímpicos en el cielo otoñal de la capital japonesa.

Después de esta emotiva ceremonia, comenzaron dos semanas de acción deportiva y emoción, tanto para Japón como para el resto del mundo.