Sarah Hanffou, en busca del bien común

Sarah Hanffou

La jugadora de tenis de mesa franco-camerunesa Sarah Hanffou encara un cargado año, al compaginar los entrenamientos para sus segundos Juegos Olímpicos con su trabajo de tiempo completo como abogada y su organización benéfica, Ping Sans Frontières

“Suena raro pero creo que si no hubiera tenido la organización, no iría a los Juegos Olímpicos, y viceversa”.

Sarah Hanffou compagina su vida como abogada a tiempo completo con su carrera como jugadora Olímpica de tenis de mesa y los proyectos benéficos de su organización sin fines de lucro, Ping Sans Frontières (Ping sin fronteras).

Y este año tendrá incluso más presión, ya que se prepara para sus segundos Juegos Olímpicos, los de Tokio 2020, que tendrán lugar en 2021.

La medallista de plata en los Juegos Panafricanos de 2019 ha sido incluida recientemente al programa Incubadora, de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y los Juegos de París 2024, con un proyecto que apunta a promover la práctica del tenis de mesa y proveer apoyo escolar en Takoradi, Ghana.

Con tantos compromisos, Hanffou se ha tenido que convertir en una experta en planificación. Lo que no ha significado un problema para ella.

“No soy particularmente habilidosa o talentosa, ni siquiera en el tenis de mesa. Pero sí tengo una cualidad especial: soy muy trabajadora. Casi podría decir mis planes para cada día hasta los Juegos”, dice a Tokio 2020. “Desde las 05:00 de la mañana hasta las 10:00 de la noche, tengo los días completamente ocupados. No hay lugar para la improvisación”.

PSF cambió el sentido que quería darle a mi vida

Los comienzos de Ping Sans Frontières

En 2006, cuando Hanffou tenía 20 años, viajó a Niamey, Níger, como miembro de la selección de Francia. Allí conoció a un grupo de atletas nigerinos de la organización Athlètes du monde, que preside el francés Jean Galfione, campeón Olímpico de salto con pértiga en Atlanta 1996.

“El equipo nacional jugaba tenis de mesa al costado de la carretera usando una red con agujeros”, recuerda Hanffou. “Fue como un shock para mí”.

Cuando regresó a Francia, comenzó a recolectar equipamiento para donar a las personas que más lo necesitaban. Y así nació Ping Sans Frontières (PSF).

Con apoyo de la Federación Internacional de Tenis de Mesa, PSF siguió creciendo y actualmente llega a 15 países, proveyendo casi una tonelada (907,185 kilos) de equipamiento cada año.

“Ahora no podría vivir sin estos proyectos”, admite. “Quiero servir en algo que me trascienda, y que le dé sentido a mi vida”.

La organización está activa en diferentes partes del mundo y colabora con los Juegos de París 2024 para ayudar a que jóvenes niñas de Ghana puedan acceder al deporte.

El papel de París 2024

Como parte del legado y el impacto de los Juegos, París 2024 y la AFD lanzaron una incubadora de proyectos. Un grupo de 24 atletas y emprendedores con proyectos sociales y medioambientales en Francia y África recibieron el apoyo de París 2024 en áreas como el marketing, comunicación, y gestión de tareas. Hanffou es una de las personas seleccionadas.

“Queremos apuntar a todas las escuelas públicas de la ciudad, y proveer clases de tenis de mesa después de estudiar y apoyo en las tareas, dos a tres veces por semana”, cuenta sobre el proyecto.

Pero ser parte de la estructura de la incubadora significa más que recibir apoyo logístico. Hanffou también recibe apoyo de las personas encargadas de los otros proyectos, y se mantiene en constante comunicación con ellas. Esto le da el mismo sentimiento fraternal que encuentra en el mundo de la beneficencia y del deporte.

“Te puedes sentir bastante sola al lanzar un proyecto así”, comenta. “Pero es maravilloso tener esa unión colectiva con otros atletas que comparten tu visión y valores, y que quieren que sus proyectos tengan un impacto positivo”.

Igualdad de género y preocupación por el medioambiente

Uno de los objetivos clave de Hanffou es transmitir sus valores a través de sus proyectos.

La igualdad de género es un pilar del proyecto Takoradi. “Para que las mujeres tengan un lugar diferente en la sociedad, necesitan tener acceso a la educación. Y la educación comienza con las pequeñas niñas y se fortalece con los niños. Estoy convencida que necesitamos igualdad de género. No es algo debatible, y estamos lejos de lograrlo”.

Así como con la igualdad de género, a Hanffou también le preocupan los problemas medioambientales. PSF trabaja para reducir la utilización de plásticos en competiciones y entrenamientos. Pero con el proyecto en Ghana están dando un paso adelante.

“Vamos a crear una compañía que fabrique mesas de tenis de mesa 100% hechas en Ghana, en Takoradi, con madera y trabajadores de Ghana”, expresa. “Los ingresos se reinvertirán en el proyecto extracurricular para las niñas de Takoradi. Nuestro objetivo es crear una espiral virtuosa”.

La meta de Hanffou es generar una economía circular que reduzca drásticamente las huellas de carbono producidas por la importación de mesas de tenis de mesa desde Europa o Asia y, al mismo tiempo, dar trabajo a las personas de la comunidad.

“Si fuera solo por mí, honestamente, no creo que fuera a los Juegos Olímpicos”

Si bien viajar con la selección francesa la inspiró a crear PSF, la beneficencia está ahora en el centro de su decisión de entrenar para unos segundos Juegos Olímpicos. Su carrera deportiva va de la mano con sus actividades benéficas.

“Competir en los Juegos Olímpicos, continuar cambiando y apuntar a nuevas metas me trae muchas cosas, pero también trae cosas que son útiles para PSF”, dice. “He conocido a mucha gente, soy parte de la incubadora de París 2024 y también he obtenido patrocinio. Si fuera solo por mí, honestamente, no creo que fuera a los Juegos Olímpicos”.

A sus 34 años, Hanffou admite que la vida de atleta profesional no le atrae tanto como antes. Confiesa que, a veces, quisiera ir “de vacaciones o simplemente salir de fiesta con amigos”.

Pero aun así, continúa desempeñándose al máximo nivel.

Además de la medalla de plata en los Juegos Panafricanos de 2019, Hanffou ya aseguró su plaza para Tokio 2020 al quedar tercera en la Copa Top 16 de África, en febrero de 2020, antes de que la COVID-19 confinara al mundo. El momento fue un gran alivio para Hanffou, quien pudo comenzar a prepararse para los Juegos Olímpicos sin la presión de todavía tener que ir a buscar la clasificación.

“Soy afortunada de lograr la clasificación antes del confinamiento. Parece que serán mis últimos Juegos Olímpicos, y no sé si tendré la voluntad, fuerza o el nivel para competir en París 2024”, expresa. “Entonces sí, disfruto mi preparación y haré todo lo posible para estar en mi mejor forma para el día D”.

Hanffou comenzará su campaña Olímpica el 24 de julio. Al mismo tiempo que aparezca con los colores de Camerún en el Gimnasio Metropolitano de Tokio, los trabajadores de Takoradi estarán fabricando mesas para que los niños de la comunidad puedan jugar tenis de mesa cuando, en septiembre, comience el año escolar.