Rudisha vuelve a entrenar para convertirse en una leyenda Olímpica

LONDRES, INGLATERRA - 09 DE AGOSTO:  David Lekuta Rudisha, de Kenia, celebra con su bandera nacional el oro logrado, y tras haber hecho un nuevo récord del mundo con 1.40.91, en la final de 800 m de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en el Olympic Stadium el 9 de agosto de 2012 en Londres, Inglaterra.  (Imagen por Mike Hewitt/Getty Images)
LONDRES, INGLATERRA - 09 DE AGOSTO: David Lekuta Rudisha, de Kenia, celebra con su bandera nacional el oro logrado, y tras haber hecho un nuevo récord del mundo con 1.40.91, en la final de 800 m de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en el Olympic Stadium el 9 de agosto de 2012 en Londres, Inglaterra. (Imagen por Mike Hewitt/Getty Images)

El atleta keniata de 800 m, doble campeón Olímpico y que ostenta el récord del mundo, tiene como objetivo regresar en Tokio 2020, después de dos años en los que se ha enfrentado a duros retos fuera del mundo del deporte.

David Rudisha es uno de esos atletas que son la cara del deporte. Cuando se habla de los 800 m, se piensa en Rudisha, y en sus dos oros Olímpicos, sus dos Campeonatos del Mundo y su récord del mundo -aún vigente-.

Sebastian Coe, presidente de la IAAF (Federación Internacional de Atletismo) y dos veces campeón Olímpico en 1.500 metros, dijo después de que Rudisha lograra el título y el récord del mundo en Londres 2012: "Ha sido la mejor carrera que probablemente haya visto en mi vida".

En una explosiva final Olímpica, en la que él lideró desde el primer metro hasta la línea de meta, Rudisha consiguió el récord del mundo actual: 1:40:91. Mientras la mayoría de competidores estaban sufriendo por seguir el ritmo de la leyenda keniata, Rudisha simplemente se valía de un paso volador para establecer el mejor tiempo de la historia.

Confirmación en Río 2016

Río fue un escenario diferente, pero el resultado fue el mismo. Otra medalla de oro.

Rudisha hizo que los primeros 500 metros parecieran tan fáciles como una salida para correr un domingo por la mañana. Después, cambió de marcha cuando pasó el campo de lanzamiento para superar al resto de la competencia y cruzar la línea de meta con otro título Olímpico.

Esta fue la última vez que el atleta de 31 años ganó una carrera de 800 m.

Rudisha finalizó cuarto en la Diamond League de Shanghai, que tuvo lugar en mayo de 2017, antes de perder el derecho al Campeonato del Mundo de 2017 por lesión. A partir de ese momento, la lesión resultó ser el menor de sus problemas.

Final 800m (M) | Reviviendo Río 2016
07:27

Tiempos duros

La vida a veces puede presentar retos complicados y, durante este periodo, la leyenda de Kenia tuvo que lidiar con la separación de su mujer. Además, la muerte de su padre, Daniel, el pasado año (también fue un atleta de élite, con una medalla de plata en los 4x400 m en los Juegos de México 1968) adentró a Rudisha en uno de sus momentos más duros. El deporte no era más parte de su vida.

"Para sacar todo esto afuera, a menudo salía con amigos, iba de fiesta demasiado", explió a Spike Magazine. "No es algo que pretendes hacer a conciencia, pero, a veces, durante periodos como este, necesitas un poco de destrucción para distraerte", continuó.

Después sucedió otro evento dramático: un enorme accidente de coche en el camino a su casa familiar, una colisión frontal con un autobús. Esto le dejó con dolores físicos, pero con miedo mental. Ahora mismo se siente como si la vida le hubiera dado una segunda oportunidad.

Sin rendirse

"Fue aterrador, daba miedo. Salir de ahí sin un mísero arañazo fue simplemente un milagro. No es algo que ocurra todos los días. Fue algo especial, y siento que Dios todavía me quiere", contó a la BBC.

El atleta de Kenia no renunció al atletismo, y en diciembre de 2019 volvió a entrenar. "Todavía siento que aún tengo algo dentro de mí. Si me hubieras visto un mes atrás, pesaba más. Pero ahora estoy perdiendo peso y la respuesta de mi cuerpo está siendo buena. La rutina ha vuelto. Cuando te pierdes los entrenamientos y las competiciones por dos años, volver nunca es fácil", explicó.

Rudisha no quiere precipitarse. Sabe que, después de dos días de inactividad, las cosas no volverán a ser como antes de manera instantánea. "No hay que apretar demasiado, sino intentar ser disciplinado, haciendo las cosas correctas en el momento correcto. Si el cuerpo responde y dice que sí...".

Todavía construyendo su leyenda

Para conseguir volver a tener el mejor estado de forma posible, aúna sus fuerzas con el mayor maratoniano de todos los tiempos, Eliud Kipchogue, en su campamento de entrenamiento en el Valle de Rift de Kenia. Allí conviven 30 atletas sin ningún tipo de distracción, solo pensando en el deporte. Duermen allí de lunes a sábado, lejos de sus familias, para poder centrarse en sus metas. "La disciplina de Eliud es excepcional", reonoció Rudisha. Y disciplina era algo que precisamente él necesitaba.

Rudisha todavía está creando las bases que necesita para prepararse a sí mismo de la mejor manera posible. "Sé que me he perdido algunos de mis mejores años, y también que las lesiones me los han robado. Pero ahora estoy mirando hacia adelante", dijo.

Ahora se está tomando el camino a Tokio paso paso. "Si entro en el equipo, voy a Tokio, me clasifico para la final, y estoy en ella, diría que sí que puedo ser un campeón potencial, o al menos medallista. Pero antes tengo que llegar ahí, no puedo contar con cosas que todavía no han pasado".

Con más de cuatro meses para que llegue Tokio 2020, Rudisha tiene tiempo para ponerse de nuevo en forma, pero tampoco puede evitar la incertidumbre que provocan dos años de ausencia. Esta es la belleza del deporte, incluso para un fuera de serie como David Rudisha. Un fuera de serie que podría convertirse en leyenda el miércoles, 5 de agosto.