Rose Nathike, atleta refugiada Olímpica: "Es el momento de mantener vivos los sueños y la esperanza"

RÍO DE JANEIRO, BRASIL - 17 DE AGOSTO:  Rose Nathike Lokonyen, del equipo Olímpico de Refugiados, y Houleye Ba, de Mauritania, hablando antes de las eliminatorias de 800 metros femeninos en el día 12 de los Juegos Olímpicos de Río 2016 en el Estadio Olímpico, el 17 de agosto de 2016, en Río de Janeiro, Brasil.  (Imagen por Shaun Botterill/Getty Images)
RÍO DE JANEIRO, BRASIL - 17 DE AGOSTO: Rose Nathike Lokonyen, del equipo Olímpico de Refugiados, y Houleye Ba, de Mauritania, hablando antes de las eliminatorias de 800 metros femeninos en el día 12 de los Juegos Olímpicos de Río 2016 en el Estadio Olímpico, el 17 de agosto de 2016, en Río de Janeiro, Brasil. (Imagen por Shaun Botterill/Getty Images)

La corredora de 800 m ha regresado al campo de refugiados de Kakuma en Kenia, pero sigue concentrada en su entrenamiento para Tokio 2020

Al mismo tiempo que el gobierno de Kenia pedía a todo el mundo permanecer en sus casas, la atleta del Equipo Olímpico de Refugiados Rose Nathike estaba entre las docenas de personas desplazadas que tuvieron que hacer las maletas y regresar al campamento de Kakuma.

La sudanesa del sur, de 26 años, estaba en un campamento de entrenamiento a gran altitud en Iten, una zona famosa por producir algunos de los mejores corredores de media y larga distancia del país.

En circunstancias normales habría estado entrenando en su entorno habitual en el Centro de Entrenamiento para Refugiados de Tegla Loroupe en Ngong, a las afueras de la capital de Kenia, Nairobi, antes de que se ordenara el cierre.

La Federación de Atletismo de Kenia decidió cerrar todos los campos de entrenamiento y clubes de atletismo en todo el país debido al brote de coronavirus.

Sin otro lugar a donde ir, Nathike regresó al remoto campamento de refugiados en el lejano norte de Kenia al que ha llamado "hogar" desde que huyó de Sudán con su familia cuando tenía 10 años.

"Regresamos a Ngong con la esperanza de que la pandemia no fuera tan grave y aún pudieramos viajar a Doha", dijo al Olympic Channel desde el extenso barrio de chabolas que alberga a casi 200.000 refugiados.

Todos se ponen en pie para ovacionar al equipo de refugiados
01:07

Entrenando en un campo de refugiados

Nathike fue una de las 48 deportistas que recibieron una beca para atletas refugiados de todo el mundo en 11 disciplinas deportivas que habían sido asignadas para participar en el campamento de entrenamiento Olímpico de refugiados del COI en Doha en marzo, antes de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

“De hecho, hoy habríamos viajado de regreso desde Doha [1 de abril]. Sin viajes y con la Federación de Atletismo de Kenia ordenando que se cerraran todos los campos de entrenamiento, no había salida".

La atleta ha contado con la colaboración del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR, en inglés UNHCR, United Nations High Commissioner for Refugees) para su regreso al campamento.

"El ACNUR nos envió un automóvil que nos trajo de vuelta al campo de Kakuma, donde se encuentra la mayoría de nuestras familias", explicó la mayor de 10 hermanos, los cuales también viven en el campo de refugiados junto a sus padres.

"Kakuma es mi hogar, aquí es donde está mi familia, así que no hay otro lugar a donde ir. Comienzo mis días haciendo algunos quehaceres de la casa ya que tengo que ir a entrenar antes de las 6 de la mañana antes de que el sol se caliente demasiado, para algunas carreras o trabajo de velocidad dependiendo de mi programa".

Las temperaturas en Kakuma en esta época del año pueden subir hasta 40 grados.

Esto la deja con una ventana muy corta para entrenar al aire libre y un espacio de entrenamiento limitado en casa.

"Cuando regreso del entrenamiento, voy a buscar agua para usar en la casa y hago otras tareas domésticas", explica.

"La parte más difícil ahora es simplemente estar inactivo en casa hasta el día siguiente debido al calor del día y el toque de queda ordenado por el gobierno que empieza a las seis de la tarde".

Las autoridades de Kenia han impuesto el toque de queda en todo el país desde el anochecer hasta el amanecer para frenar la propagación del virus.

Rose Nathike entrenando en el campo de refugiados de Kakuma en el norte de Kenia.
Rose Nathike entrenando en el campo de refugiados de Kakuma en el norte de Kenia.

Nunca pierdas la esperanza

La abanderada del primer Equipo Olímpico de Refugiados del COI Río 2016 en la Ceremonia de Apertura cree que ahora es el momento de correr "con fe en el corazón y sueños en la cabeza".

"No puedo decir por qué sucede esto o que podría haber estado aquí o allá, y no aquí en Kakuma. La salud y la vida son más importantes que cualquier otro evento deportivo cancelado".

Kakuma - De la nada al triunfo
04:26

Como refugiados, como atletas, tenemos que ser fuertes y nunca perder la esperanza. Porque incluso en la vida normal te enfrentarás a algunas dificultades. Algunas situaciones difíciles en tu vida pueden durar años. Por lo tanto, si tienes una meta, siempre debes concentrarte en ella a pesar de la situación actual. Mantén tus sueños y esperanza vivos. Nunca pierdas la esperanza, sigue entrenando. Esta pandemia nos ha golpeado mucho, pero terminará

Se extiende la beca para deportistas refugiados

Nathike se siente aliviada por el anuncio del COI del 1 de abril de que su beca de entrenamiento y las de 47 becarios deportistas refugiados más se han extendido hasta el 2021.

La subvención a través del Programa de Solidaridad Olímpica la ha ayudado a ella y a otros atletas refugiados a entrenar con el objetivo de clasificarse para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, pero también para continuar sus carreras deportivas y construir su futuro.

Desde su debut internacional en Río 2016, Nathike ha competido en los últimos dos campeonatos mundiales en Londres y Doha.

LONDRES, INGLATERRA - 10 DE AGOSTO: Rose Nathike Lokonyen durante la prueba de 800 m en el día siete del 16o Campeonato Mundial de Atletismo IAAF Londres 2017 en el London Stadium el 10 de agosto de 2017, en Londres, Reino Unido.
LONDRES, INGLATERRA - 10 DE AGOSTO: Rose Nathike Lokonyen durante la prueba de 800 m en el día siete del 16o Campeonato Mundial de Atletismo IAAF Londres 2017 en el London Stadium el 10 de agosto de 2017, en Londres, Reino Unido.
2017 Getty Images

Nathike tiene la esperanza de formar parte del Equipo Olímpico de Refugiados del COI para Tokio 2020.

En Tokio, el Equipo Olímpico de Refugiados del COI competirá bajo el código EOR, que significa Équipe Olympique des Réfugiés en francés.

“Mis tiempos han mejorado desde mi última carrera en Doha. Bajé de 2:16 segundos [en Río] a 2:13. Mi objetivo era correr menos de 2:10 antes de Tokio. Así que ahora tengo más tiempo para trabajar y correr aún más rápido antes de los Juegos Olímpicos”, agregó con confianza.

El tiempo pasa tan rápido. En poco tiempo, los Juegos Olímpicos estarán aquí con nosotros. Ya estamos en abril y pronto terminará el año. Mis sueños Olímpicos continúan. Sigo entrenando. Un atleta siempre debe estar preparado, estar listo

Nathike, quien comenzó a entrenar como atleta en 2015, dice que correr ha sido su principal fuente de esperanza y una distracción del conflicto del que escapó en su país de origen.

El deporte es mi pasión, tengo que seguir practicándolo. Me da esperanza incluso en este momento difícil. Si pierdo la esperanza, las cosas se pondrán más difíciles. Siempre mantengo la fe