¿Podrán Alex y Dani Dujshebaev conseguir el oro Olímpico como su padre?

Alex y Dani Dujshebaev con el trofeo del Europeo 2020 de la EHF en Estocolmo, Suecia, el 26 de enero de 2020. © Uros Hocevar / kolektiff
Alex y Dani Dujshebaev con el trofeo del Europeo 2020 de la EHF en Estocolmo, Suecia, el 26 de enero de 2020. © Uros Hocevar / kolektiff

Talant logró la presea dorada en Barcelona 1992 con el Equipo Unificado y ahora la selección española de balonmano, donde juegan sus dos hijos, busca el oro en Tokio 2020 después de lograr el Campeonato de Europa este mismo año

Las estrellas españolas del balonmano Alex y Dani Dujshebaev tienen una importante estela que seguir.

Su padre, Talant Dujshebaev, ganó el oro Olímpico en Barcelona '92, el bronce en Atlanta '96 y Sídney 2000. También ha sido campeón del mundo, y de la Champions League varias veces como jugador y entrenador. Fue elegido jugador del año de la IHF dos veces y nombrado el segundo mejor jugador del siglo XX solo detrás del gran sueco Magnus Wislander.

Ahora Dani (nacido en 1997) y Alex (1992) están dejando su propia huella en este deporte. Ambos son campeones de Europa, algo que su padre nunca logró, desde enero de 2020. Esto significó la clasificación de España para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, que se disputarán el próximo verano, en 2021.

"A veces tuvimos que trabajar más duro por el nombre en la camiseta", dijo Alex Dujshebaev a El Español durante el Mundial de 2019.

Aunque hasta ahora sus carreras no se han entrelazado, ahora los tres están unidos en el club polaco de Kielce, donde su padre es su entrenador.

Talant Dujshebaev: héroe español nacido en Kirguistán

Los hermanos Alex y Dani nacieron en el balonmano. Este deporte fue su cuna.

La grandeza de su padre es indiscutible, pero su madre también jugó como guardameta de la Unión Soviética.

Aparte de todo ese ADN balonmanístico, los dos heredaron de sus padres otro imprescindible en este deporte: la altura. Alex mide 1,87 m y Dani,1,97 m.

Crecer alrededor de la acción también fue un factor importante. Sus dos padres calificaron para jugar para el Equipo Unificado de la era postsoviética en Barcelona '92, pero unos meses antes, Olga Dujshebaev descubrió que estaba embarazada de Alex y no jugó.

Su marido Talant fue a Barcelona y brilló.

Nacido en Frunze en el norte de Kirguistán en 1968, parte de la Unión Soviética en ese momento, comenzó a jugar a balonmano junto a sus hermanos para escapar del frío. Desarrolló rápidamente su talento en su club local y a los 18 años fue llamado para jugar con el CSKA de Moscú, completando su servicio militar al mismo tiempo.

Añadiendo disciplina a una determinación natural, Dujshebaev se convirtió rápidamente en posiblemente el mejor jugador del mundo.

Encendió la competición Olímpica de balonmano de Barcelona en 1992, terminando como máximo goleador con 47 goles y ganando el oro.

Talant Dujshebaev, del Equipo Unificado, durante la final ante Suecia de balonmano masculino de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.
Talant Dujshebaev, del Equipo Unificado, durante la final ante Suecia de balonmano masculino de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Leyenda viva

España se enamoró de este central impredecible que podía armar ataques, encontrar asistencias asombrosas, recibir de espaldas a la portería, ver espacios en las defensas, inventar ángulos imposibles y conjurar goles desde casi cualquier lugar.

Las ofertas llegaron de clubes de toda la liga española y Teka Cantabria lo convenció de fichar. Puede que España se haya enamorado de él, pero él también se enamoró de España en Santander, la capital de Cantabria.

En 1995 Talant tenía pasaporte español. "Soy un ciudadano del mundo", dijo después de llevar al Teka Cantabria a su único título de Liga de Campeones en la 93/94, antes de convertirse en una leyenda en Ciudad Real y llevar a la selección española a la conquista de dos podios Olímpicos y de tres Europeos.

Los jugadores de balonmano son gladiadores que salen a la arena todos los fines de semana para pelear a muerte en la pista

Talant Dujshebaev para Informe Robinson

Los niños que imitaban a su padre

Mientras tanto, en el Quijote Arena de Ciudad Real, dos chiquillos jugaban al margen de lo que estaba pasando, vagamente conscientes de la historia que estaba haciendo su padre, que pasó de ser un gran jugador a un gran entrenador.

Pero con el amor y el compromiso de su padre por el balonmano, estaba claro que los hermanos eran futuras estrellas desde una edad temprana.

Alex Dujshebaev: el ya consolidado

Alex se curtió en Ciudad Real bajo la atenta mirada de papá antes de jugar en La Rioja, Aragón, y trasladarse a Macedonia para jugar con el RK Vardar, donde ganó la Champions League en 2016/17 junto a Timur Dibirov y Kiril Lazarov.

Juega como lateral derecho -posición que comparte normalmente en la selección con Eduardo Gurbindo y Jorge Maqueda- y tiene una comprensión instintiva del juego, un jugador de equipo con fuertes habilidades defensivas, cualidades físicas y técnicas que lo convierten en una pesadilla para marcar y, encima, tiene un ojo depredador para el gol.

Alex fue crucial para España en las victorias de la Eurocopa de 2018 y 2020. En 2018 llegó al All-Star Team en la posición de lateral derecho y en 2020 anotó 37 goles, entre ellos un gol de 110 km/h en la final contra la Croacia de Domagoj Duvnjak.

Dani Dujshebaev: en ascenso

Por su parte, Dani es central, al igual que su padre, y comparte posición en la selección nacional con nombres de gran talla como Raúl Entrerríos o Dani Sarmiento.

Es explosivo en la cancha, aunque su padre dice que es el más tranquilo y silencioso de la familia fuera de ella. "Es como su madre", bromeó su padre en una entrevista con El Mundo el año pasado.

Fue una jugador clave de la generación dorada de España que ganó el Mundial júnior de 2017.

Tokio 2020, el momento para alcanzar la estela

Ahora, con los Juegos Olímpicos programados para el verano de 2021 y España ya clasificada y motivada por el dolor de perderse Río 2016, el escenario parece estar listo para que este par de hermanos Dujshebaev defienda su propia grandeza.

Alex tendrá 28 años y Dani 24 en Tokio, por lo que el aplazamiento de un año le permitirá al hermano menor hacerse un poco más fuerte y ganar otro año de experiencia.

Este increíble cuento de hadas familiar del balonmano puede tener otro capítulo emocionante en los Juegos, con papá, tres veces medallista Olímpico, viendo con orgullo a sus dos hijos subir juntos al podio Olímpico por primera vez.

Basado un artículo del Olympic Channel