Playback Río: TACHIMOTO Haruka logra un codiciado oro

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Japón ganó un total de 41 medallas (12 de oro, 8 de plata y 21 de bronce) en los Juegos Olímpicos de Río 2016, pero ¿qué pensamientos pasaron por la mente de los atletas japoneses cuando aparecieron en el escenario más grande de todos? En esta serie, recordamos los increíbles eventos de Brasil que aún están frescos en la memoria colectiva del próximo país anfitrión

Resultados en la final de judo femenina de 70kg

TACHIMOTO Haruka (Japón)

(Ippon gachi, awase-waza; 2:19)

Yuri ALVEAR (Colombia)

“Sea como sea no le voy a dejar soltarse”. Este era el único pensamiento que pasaba por la cabeza de TACHIMOTO Haruka mientras inmovilizaba a su oponente con un yoko-shiho-gatame (control sobre cuatro puntos desde el costado). Así esperó a que fueran pasando los segundos: 10, 15, y finalmente 20, lo que le hizo sumar un glorioso ippon. En el momento en el que el árbitro principal levantó su mano, Tachimoto se sitió invadida por muchas emociones.

“Tengo flashbacks de aquel día”, dice Tachimoto. Aunque era la tercera favorita para la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 cuatro años antes, finalizó en una decepcionante séptima plaza, que le impidió dar su mejor versión.

En los siguientes meses, la judoca japonesa no consiguió buenos resultados en ninguna de las competencias en las que partición. En un torneo, incluso, llegó a mentalizarse para retirarse si perdía.

Tachimoto fue la única miembro del equipo de Japón de judo en los Juegos Olímpicos de Río 2016 que no estaba entre los favoritos, y en la segunda ronda se encontró frente a Kim Polling, de los Países Bajos, que era la número 1 del ránking mundial.

“Debería de poder ganar la medalla de oro si consigo vencerla”, se dijo a sí misma antes del inminente combate.

La judoca holandesa consiguió un yuko (una ventaja moderada) primero, pero Tachimoto igualó el marcador y, además, volvió a conseguir un yuko con su personal osoto-gari (gran barrida enganchando por fuera) durante el tiempo extraordinario, y ganó así por pura persistencia.

RÍO DE JANEIRO, BRASIL - 10 DE AGOSTO: La ganadora Haruka Tachimoto, de Japón, en la ceremonia de medallas de la categoría -70kg de judo en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
RÍO DE JANEIRO, BRASIL - 10 DE AGOSTO: La ganadora Haruka Tachimoto, de Japón, en la ceremonia de medallas de la categoría -70kg de judo en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Patrick Smith/Getty Images

Tachimoto repitió la victoria en el tiempo extra en los cuartos de final y sumó un waza-ari (medio punto) con otro osoto-gari en la semifinal, que resultó en una yusei-gachi (victoria por decisión del juez). Tras haber superado una serie de peleas exigentes, había llegado a la final. En este punto, ella sabía que conseguiría una medalla de todos modos, pero todavía estaba persiguiendo firmemente la victoria final.

“Me dije a mí misma que tenía que ser la campeona a cualquier costa y demostrar que puedo en el mayor escenario mundial”, reveló después.

Tachimoto tenía un motivo particular para no querer perder: su hermana mayor, Megumi. Las dos hermanas eran rivales amistosamente en judo desde su infancia, y siempre quisieron llegar juntas a los Juegos Olímpicos. Desafortunadamente, Megumi no fue seleccionada ni para los Juegos de Londres 2012 ni para los de Río 2016, por lo que fue incapaz de llegar a cumplir este sueño. Cuando se enteró de que no había entrado al equipo nacional, comenzó a apoyar a Haruka, y viajó para hacerlo en persona.

“El apoyo de Megumi fue esencial para mí. Seguramente tendría sentimientos encontrados, pero guardó sus emociones para sí misma y me apoyó durante todo mi camino. Nunca antes había sido tan amable conmigo, lo que me hizo sentir un poco extraña (ríe). Pero su amabilidad me motive para darlo todo”, dijo Tachimoto.

En la final, Tachimoto recibió primero un sido (falta leve), pero, dos minutos después de comenzar el combate, contrarrestó el intento de lanzamiento de cadera de Alvear con un derribo posterior, e inmovilizó así a la medallista de bronce de Londres 2012 durante 20 segundos y cerró el combate.

Tras la ceremonia de las medallas, cada atleta tiene permitido llamar a una persona para bajar al área de combates. Tachimoto llamó a su hermana Megumi, a la que le puso su medalla de oro.

Con los ojos empañados en lágrimas, Megumi dijo a la campeona: “Estoy muy feliz. Más emocionada de lo que se puede expresar con palabras”. Al oír estas palabras de su hermana, Tachimoto también se llenó de lágrimas.