Playback Río: Japón hace historia marcando un 37.60 con sus hábiles pases de testigo

RIO DE JANEIRO, BRAZIL - AUGUST 19:  Ryota Yamagata, Shota Iizuka, Yoshihide Kiryu and Aska Cambridge of Japan celebrate after winning silver in the Men's 4 x 100m Relay Final on Day 14 of the Rio 2016 Olympic Games at the Olympic Stadium on August 19, 2016 in Rio de Janeiro, Brazil.  (Photo by David Ramos/Getty Images)

Japón ganó un total de 41 medallas (12 de oro, 8 de plata y 21 de bronce) en los Juegos Olímpicos de Río 2016, pero ¿qué pensamientos pasaron por la mente de los atletas japoneses cuando aparecieron en el escenario más grande de todos? En esta serie, recordamos los increíbles eventos de Brasil que aún están frescos en la memoria colectiva del próximo país anfitrión

Resultados del relevo masculino de atletismo de 4x100 m

Primer lugar: Jamaica 37.27
Segundo lugar: Japón 37.60
Tercer lugar: Canadá 37.64

Vistiendo el uniforme rojo de Japón, CAMBRIDGE Aska, dejó tras de sí una estela rojiza en la pista azul mientras perseguía al jamaicano Usain Bolt, el velocista más rápido de la historia.

En cada zancada, el equipo se iba adentrando en un lugar en el que Japón nunca antes había estado. Cambridge corrió hasta la línea de meta y paró el cronómetro en 37.60 segundos, lo que significó un nuevo récord asiático.

Así, el 19 de agosto de 2016 se convirtió en un día para la historia para la selección de atletismo japonesa.

La técnica de pasar el testigo, que le dio a Japón su ventaja, compensó magníficamente la desventaja del equipo en términos de capacidad de los velocistas individuales. El intercambio del testigo bajo la mano (o pase de barrido hacia arriba) adoptado por Japón desde la década de 2000 tiene grandes virtudes, ya que permite la aceleración suave del atleta receptor.

Con el intercambio por encima de la mano (o pase de barrido hacia abajo) adoptado por los equipos de relevos de muchos países, la distancia total de carrera puede reducirse en un grado mayor (debido al estiramiento de los brazos durante el pase de batuta), pero el receptor debe comenzar corriendo en una postura incómoda al tener la mano receptora levantada hacia atrás. Por contrario, con el intercambio debajo de la mano, el testigo se entrega desde debajo de la mano del receptor estirada a la altura de la cadera, lo que permite que el receptor comience a correr con una postura apropiada para la aceleración.

En la carrera final de relevos de Río 2016, todos los países excepto Japón utilizaron el intercambio sobre mano. Japón había estado trabajando en modificar su pase bajo mano, en un esfuerzo por mejorar la precisión y salvar toda la distancia posible, para, de esta forma, acortar las distancias con los equipos rivales.

La diferencia de estilos en el pase del testigo se manifestó en el resultado final.

Usain Bolt, de Jamaica, por delante del japonés Aska Cambridge, del estadounidense Trayvon Bromell y del canadiense Andre De Grasse en la final de relevo masculino de 4x100 m en Río 2016.  (Imagen por Ian Walton/Getty Images)
Usain Bolt, de Jamaica, por delante del japonés Aska Cambridge, del estadounidense Trayvon Bromell y del canadiense Andre De Grasse en la final de relevo masculino de 4x100 m en Río 2016. (Imagen por Ian Walton/Getty Images)
2016 Getty Images

YAMAGATA Ryota, el primer corredor, mostró su sello de la casa: su increíble salida. Esto le valió para correr de tú a tú con los velocistas en cabeza.

IIZUKA Shota, en la segunda manga, recibió el testigo con destreza y mantuvo al equipo en una posición fuerte en la carrera, dando paso después a KIRYU Yoshihide, el excelente corredor de la tercera manga, que ascendió al liderato de la prueba junto a Jamaica gracias a su fino sprint.

Al recibir el testigo sin perder velocidad, el corredor final, Cambridge, sacudió a sus rivales, manteniendo la segunda posición hasta que cruzó la línea de meta por detrás de Bolt.

Las mejores marcas de Yamagata, Iizuka, Kiryu, y Cambridge eran de 10.05, 10.22, 10.01, y 10.10 segundos, respectivamente.

En los Juegos de Río 2016, Yamagata y Cambridge cayeron en la semifinal masculina de 100 m, mientras que Kiryu no llegó a superar la ronda preliminar de esta distancia, e Iizuka cayó en la ronda preliminar de los 200 m. Así, ninguno pudo conseguir buenos resultados a nivel individual.

Pero, en contraste, todos los miembros de las selecciones jamaicana y estadounidense contaban con sus mejores marcas por debajo de los 10 segundos.

Bolt alabó al equipo nipón tras la prueba: "Japón ha estado genial. Me sorprendió ver su increíble paso de testigo".

Pero seguramente, el intercambio de batuta no fue lo único que contribuyó a esta hazaña. Aunque los miembros del equipo lograron resultados decepcionantes en los eventos individuales, su rendimiento personal en las carreras de velocidad ciertamente había mejorado, lo que fue otro factor a su favor. Su sprint en el relevo dio muestra de ello.

En los Juegos de Pekín 2008, Japón ganó su primera medalla de bronce en el relevo masculino de 4x100 m (aunque el bronce se convirtió en plata en diciembre de 2018). Después de ocho años, volvieron a subir un escalón hasta la plata. Para seguir subiendo de nivel y alcanzar finalmente la cima Olímpica, el equipo necesitará perfeccionar aún más su técnica en el pase de testigo y mejorar en las actuaciones individuales de sus corredores.

Yamagata, el primer corredor, después de la carrera ya pensaba en el futuro: "Ganar la medalla esta vez significa que estamos preparados para ir a por el oro. En los próximos Juegos Olímpicos en Tokio, quiero que lleguemos a él".

Cambridge, el último velocista, añadió "Esta vez nuestro pase de testigo funcionó muy bien, pero la próxima vez nos gustaría destacar con un mejor nivel individual".

El tiempo de 37.60 segundos, que hizo historia para Japón, deja una perspectiva prometedora para los Juegos de Tokio 2020.

Si los cuatro corredores pueden recorrer los 100 m por debajo de los 10 segundos, el sueño nipón de conseguir el oro se podría convertir en realidad.