Pioneros: desafiar al sentido común para conseguir algo sin precedentes

24 Sep 2000: Naoko Takahashi of Japan celebrates her win in the Womens Marathon on Day Nine of the Sydney 2000 Olympic Games in Sydney, Australia.

En todos los tiempos ha habido pioneros en territorios vírgenes. En esta serie, echamos una mirada atrás hacia los atletas pasados que guiaron a Japón y lograron éxitos sin precedentes para esta nación. La serie comienza con TAKAHASHI Naoko, la ganadora del oro en el maratón femenino de los Juegos Olímpicos de Sídney 2000

"Han sido 42 kilómetros divertidos", dijo Takahasi sin aparentes signos de fatiga tras la carrera, mientras expresó su felicidad por ganar la medalla de oro. La mujer, de 28 años, con una enorme sonrisa en la cara, no solo se convirtió en la primera mujer maratoniana, sino también en la primera atleta femenina japonesa en conseguir un oro en la historia de los Juegos Olímpicos.

El evento en los Juegos de Sídney 2000 fue la sexta maratón para Takahashi. El recorrido de Sídney, con muchas subidas y bajadas, fue definido en aquel entonces como el más desafiante en la historia de los Juegos. Y, con 13 de las 54 competidoras siendo poseedoras de récords por debajo de las dos horas y 25 minutos, se esperaba un alto nivel de competición.

Según las instrucciones de KOIDE Yoshio, su entrenador, Takahashi mantuvo el ritmo con el grupo mayoritario hasta llegar a la parte de la subida, justo después del kilómetro 18. Entonces realizó un movimiento decisivo. En mitad de la subida, aumentó la velicidad, volteando la carrera en un duelo contra Lidia Simon, la candidata al oro de Rumanía.

Takahashi estaba relajada. Había trabajado en altitudes de más de 3.500 metros, retándose a sí mismas con perseverancia y rigor para completar distancias de 50 o 60 kilómetros. En la marca del kilómetro 35, le quitó las gafas de sol a su padre, que se encontraba en la carretera, como para dar una señal: estaba preparada para la última aceleración.

Comenzó su último empujó cuando solo quedaban tres kilómetros. Estaba lejos de Simon, que desesperadamente intentaba seguirle. Finalmente cruzó la línea de meta como la primera atleta mujer japonesa en conseguir la victoria. Además, registró el que fue el mejor tiempo Olímpico: 2h23:14. Sin ni si quiera agacharse, levantó los brazos con una alegría absoluta y agitó las manos, mientras el público le vitoreaba en el estadio.

Takahashi, nacida en Gifu en 1972, empezó en el atletismo en júnior, en el instituto, como corredora de media distancia, pero su nombre entonces no era tan conocido a nivel estatal. Comenzó a mostrarse como un talento después de unirse a un equipo corporativo y tras ser descubierta por Koide.

El entrenamiento de alta altitud a 3.5000 metros tenía por aquel entonces la reputación de "ir más allá de los límites del sentido común", pero Takahashi y Koide tomaron este desafío.

"Hay que desafiar el sentido común para conseguir algo sin precedentes", dijo Takahashi.

Ninguna atleta mujer japonesa había ganado una medalla de oro en los Juegos Olímpicos antes. Para conseguir una meta que nunca ha sido lograda, seguir el sentido común no es la respuesta. Esto es por lo que Takahashi entrenó de unas maneras únicas.

La medalla de oro que tomó con su sonrisa fue la prueba de que los esfuerzos y la perseverancia pueden llevarte a territorios desconocidos.