La campeona del mundo Pauline Ferrand-Prévot vuelve al sendero Olímpico

Pauline Ferrand-Prevot, de Francia, durante rides el Campeonato de Europa de Mountain Bike Cross-Country de Glasgow 2018.  (Imagen por Dan Istitene/Getty Images)
Pauline Ferrand-Prevot, de Francia, durante rides el Campeonato de Europa de Mountain Bike Cross-Country de Glasgow 2018. (Imagen por Dan Istitene/Getty Images)

La cinco veces campeona del mundo francesa se sometió a su segunda operación en la pierna a comienzos de este año. Ha hablado con Tokyo2020.org sobre cómo se siente físicamente, y sobre el aplazamiento de los Juegos Olímpicos, en los que espera ganar el oro.

"Me encuentro más relajada". Estas son las palabras de Pauline Ferrand-Prévot después del anuncio de la postergación de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 por el brote de COVID-19. Tener menos incertidumbre le hace estar más segura sobre su futuro.

Ahora sabe que los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 tendrán lugar entre el 23 de julio y el 8 de agosto de 2021. Esta "gran competición que se hace cada cuatro años y que capta toda la atención", según ella la llama. La igualdad entre los atletas se respetará y, para la campeona del mundo 2019 de ciclismo de montaña, esto es lo más importante.

"Algunos deportistas pueden seguir entrenando en otros países. Si no se hubieran aplazado los Juegos, habría sido muy difícil mantener la igualdad. Pero ahora se me ha quitado un peso de encima", expresa.

Sería lógico pensar que 'PFP' está más relajada porque el aplazamiento le da tiempo extra para recuperar su estado físico, pero la realidad es que no lo necesitaba.

La ciclista con cinco títulos mundiales (en ruta, MTB y CX) habría estado preparada de todos modos. Eso era algo más que obvio para muchos.

La cirugía, una bendición

Es el 10 de enero y Pauline Ferrand-Prévot acaba de pasar por quirófano para operarse de una endofibrosis de la arteria ilíaca, una operación bastante frecuente entre ciclistas. Esta es la segunda vez en dos años que ha tenido que someterse a esta cirugía, por lo que la deportista, de 28 años, sabe perfectamente lo que supone y no se arrepiente. Sin esa cirugía, habría sido imposible alcanzar el título que desea: el oro Olímpico.

Dos meses y medio después, ya se ha recuperado: "No siento que esté en recuperación más, de hecho".

Desafortunadamente no puede probar su estado en los senderos ni en las carreteras debido al confinamiento de Francia, pero los entrenamientos que realiza en casa no le dejan ningún atisbo de duda.

"Mis pruebas físicas muestran que he recuperado el mismo estado de forma que el pasado año. Y todo esto sin ninguna competición. He vuelto a mis sesiones de entrenamiento con el nivel habitual, 1'20'' a máxima velocidad, y todo está bien".

Una historia Olímpica complicada

Se ha encendido la luz verde para Ferrand-Prévot, que tiene por delante una -alterada- temporada mientras busca ganar el título Olímpico por el que pelea desde hace ocho años.

En Londres 2012 acabó octava en el evento de ciclismo en ruta, y 26ª en el de ciclismo de montaña, que lo ganó su compatriota Julie Bresset.

En Río 2016 fue en la competición en ruta en la que acabó 26ª, mientras que no acabó la carrera de montaña.

Una verdadera decepción.

Después de esto tuvo que lidiar con muchas voces críticas, que fueron "injustas y a veces dañinas", dijo al periódico francés Le Parisien. Pero no quiso quejarse. No quiso vivir en el pasado. Esta decepción no hizo más que fortalecer la determinación de la cinco veces campeona del mundo.

"No me gusta quejarme. Es inútil", dice a Tokio 2020.

"Tomo lecciones positivas de cada situación, incluso de las más duras. Un proverbio asiático dice que aprendemos más de nuestras derrotas que de nuestras victorias. Aunque... ¡las victorias también están bien!".

"Pero ahora sé que puedo volver de los tiempos difíciles más fuerte de lo que era, como hice después de Río 2016. Necesité un tiempo para relajarme y reconsiderar qué quería", continúa.

Aprendemos más de nuestras derrotas que de nuestras victorias,

aunque... ¡las victorias también están bien!

Un regreso explosivo

En 2017 ganó dos medallas de bronce en los Campeonatos del Mundo, antes de encarar una nueva y complicada temporada en 2018.

Tras su primera cirugía en 2019, trabajó duro para volver al nivel de los mejores, y Ferrand-Prévot recogió el premio que merecía.

En los Campeonatos del Mundo de 2019 ganó dos medallas de oro. Una en mountain bike y la otra en el maratón de mountain bike (70 km de carrera con una ascensión de 3.500 m).

Fue un regreso explosivo, que le llenó de esperanzas para Tokio 2020, una competición en la que solo tomará parte en la disciplina en montaña.

Por ahora ha dejado apartado el ciclismo en ruta para centrarse en la MTB, con los Juegos como meta principal.

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Despite not my best form, I will be tomorrow in @troyescyclocrossuci . I felt sick yesterday, and I try to recover from it, but to respect the work of the organisation I still want to start tomorrow ! Don’t miss tomorrow’s event in Troyes, in my own old region 😀 Also, tomorrow you can buy @equipemagazine ✌🏻where 3 amazing others athletes and myself are speaking about our Olympics goals 😍 . Retour hier sur ma magnifique contre-performance en Suisse 🙈 Après avoir vu mon médecin Jacky Maillot hier soir, il m’a détecté une petite infection bactérienne qui traîne depuis qq jours. Par respect pour les organisateurs de Troyes je serai au départ demain, pas dans la forme de ma vie, mais ça me tient vraiment à cœur de revenir dans ma région natale. Demain, vous pourrez aussi découvrir le nouveau numéro de @equipemagazine, où 3 athlètes françaises et moi-même figurons pour parler des prochains JO ✌🏻

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Con Tokio 2020 a la vista

El ciclismo de montaña es también una disciplina muy conocida para su novio, Julien Absalon, el francés que alcanzó dos títulos Olímpicos, en Atenas 2004 y Pekín 2008.

No hay duda de que eso le ha motivado a ella aún más. De cualquier modo, que él esté a su lado cada día le ayuda.

"Su experencia me está ayudando", dice sobre Absalon.

"Suele unirse a mis entrenamientos, aunque es mi entrenador quien los dirige", explica.

Actualmente su apetito por los Juegos es incluso mayor que antes, especialmente por sus recuerdos pasados de los Juegos.

"Recuerdo ver a Julien ganar el título Olímpico tantas veces con mi hermano. Él fue quien realmente me motivó para salir y entrenar", reconoce.

Aunque precisamente lo de entrenar tendrá que dejarlo para más adelante. Al menos, para correr en los senderos de ciclismo de montaña que domina.

Mientras tanto, mantendrá su forma física a través de los entrenamientos en casa, antes de volver a la competición cuando se acabe el brote de coronavirus. Después de ello solo tendrá una meta: conquistar el título Olímpico, el santo grial de todo atleta.