NISHIKORI Kei: "Representar a mi país me da fuerza para tener éxito"

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NISHIKORI Kei ha afrontado innumerables adversidades a lo largo de su carrera en el tenis. Ha estado fuera de las pistas por largos periodos de tiempo debido a lesiones, y ha estado dorolosamente cerca de ganar un título de Grand Slam. Agónicamente cerca. Los jugadores reciben mucho apoyo fuera de las pistas, pero, una vez que están en ellas, solo tienen por delante una batalla de uno contra uno. Tanto si ganan como si pierden, la responsabilidad es de ellos.

Desde que se convirtió en profesional en octubre de 2007, cuando tenía 17 años, Nishikori se ha acostumbrado a esto.

"Después de haber pasado por todo tipo de experiencias, creo que soy más fuerte que antes. He adquirido madurez mental y serenidad", dice.

Cuando Nishikori era adolescente, era un tenista sin miedo y agresivo. Cuando llegó a la mitad de su década de los 20, emergió como uno de los mejores jugadores del mundo, con la balanza perfecta entre ataque y defensa. En el US Open de 2014, logró la hazaña de ganar en la semifinal masculina y se convirtió así en el primer finalista individual japonés en un Grand Slam. También llegó a las semifinales del mismo torneo en 2016 y 2018. Librar grandes batallas contra los mejores del mundo en torneos de Grand Slam -con todo el mundo mirándole- hizo más fuerte a Nishikori. La tensión y la presión de los resultados bajo estas circunstancias pueden ser inimaginables.

"Mi amor por el tenis y mi constante deseo de ser un jugador mejor me hizo avanzar", remarca mientras echa la vista atrás en su carrera.

Siempre esforzándose por llegar al punto álgido de su juego, Nishikori se dio cuenta de que había superado a la mayoría de sus rivales. Esto le hizo sentir una gran responsabilidad y soledad, esas que solo se sienten en los más altos niveles del deporte profesional. Sin embargo, esta complicada mezcla de emociones ha sido finalmente una incalculable fuente de crecimiento para él.

Un año fuera cambió su mentalidad

Nishikori tuvo que dejar las pistas en 2009 debido a una lesión en el codo. Esto se convirtió en un momento en el que todo cambió dentro de su carrera como tenista.

"Hubo un momento en el que no podía jugar partidos durante un año debido a una lesión en mi codo derecho. Pasé un mal momento, y pasé por quirófano por primera vez en mi vida. Estaba ansioso por saber si podría llegar después de eso a estar en el top 100 mundial, pero aprendí mucho durante este tiempo de dificultad. Gracias a la lesión, valoré la importancia de cuidar de mi cuerpo", dice.

La lesión ocurrió en 2008, el año después en el que entró como profesional y poco después de lograr su primer título del tour, en el Open de Delray Beach, que lo elevó dentro del ránking de dos cifras. Estar fuera durante un año entero podría haber sido difícil para un jugador de su talla, pero consiguió controlar sus emociones.

"Básicamente dejo mi mente en blanco cuando no estoy jugando", explica Nishikori.

Consiguió oprimir su deseo de volver prematuramente a las pistas y controlar sus emociones, antes de dejarse llevar por la situación. La manerá en la que sobrellevó todo se puede aplicar también a los partidos. La clave es mantenerse todo lo firme posible incluso cuando te enfrentas a una adversidad. Las emociones pueden -de manera natural- escapar al control humano, pero Nishikori constantemente busca mantenerse positivo.

"Nunca sabes hasta el final las posibilidades que van a aparecer. Incluso si tu oponente está jugando al 150 por ciento, el ritmo del partido puede cambiar. Cuando las cosas están fuera de tu control, algo que normalmente suele pasar, solo tienes que esperar con paciencia las oportunidades que puedan surgir. Incluso cuando estoy en una fase difícil o no juego bien, me mantengo positivo y creo que mi oportunidad puede llegar finalmente", dice.

Nishikori es un apasionado de los eslóganes "inténtalo fuerte" y "nunca te rindas". La importancia de lo que significan estas frases se lo enseñó el extenista MATSUOKA Shuzo, cuando visitó el campeonato de tenis Shuzo Challenge para niños. También son unas frases que utiliza frecuentemente el entrenador de Nishikori, Michael Chang. Ahora mismo Nishikori vive bajo la regla de "inténtalo fuerte sin rendirte", lo cual le ha sido esencial para conseguir su crecimiento personal.

Kei Nishikori de Japón celebrando su victoria después de ganar el partido por la medalla de bronce contra Rafael Nadal de España en los Juegos Olímpicos de Río 2016. (Foto de Julian Finney/Getty Images)
Kei Nishikori de Japón celebrando su victoria después de ganar el partido por la medalla de bronce contra Rafael Nadal de España en los Juegos Olímpicos de Río 2016. (Foto de Julian Finney/Getty Images)

Jugar para Japón, no para sí mismo

Los Juegos Olímpicos siempre han tenido un significado especial para el tres veces Olímpico. Con cada experiencia Olímpica se ha dado cuenta de sus propios puntos débiles y ha ganado confianza personal al mismo tiempo. Para los jugadores de tenis, el premio más deseado es un título de Grand Slam, pero los Juegos Olímpicos son inspiradores y motivadores por una razón diferente.

"En los Juegos, suelo fijarme en otros deportistas japoneses, y eso me motiva. Incluso si competimos en deportes diferentes, tenemos una sensación de unidad. Esto se extiende positivamente a mi juego y me hace más fuerte".

Nishikori solía decir que jugaba al tenis para sí mismo, pero en los Juegos Olímpicos de Río 2016 dijo que jugaba "para Japón". En el partido de cuartos de final contra Gaël Monfils, Nishikori tenía todo en contra, y tuvo que combatir contra tres puntos de partido en un tie-break de 3-6. Desde ese momento, ganó cinco puntos consecutivos con los que cerró el partido.

En el partido contra el bronce, el rival de Nishikori fue Rafael Nadal en un encuentro en el que Japón tenía la opción de ganar su primera medalla en 96 años en tenis. Aunque Nishikori ganó el primer set, sucumbió en el segundo contra el español. A pesar de que el ritmo del partido cambió, Nishikori pudo reponerse y ganar el bronce. Si hubiera jugado el partido para sí mismo, habría perdido la pasión y habria caído ante la presión.

"Tenía un ferviente deseo de llevar buenas noticias a Japón, y esto me sirvió como motivación añadida para ganar y me ayudó a dar lo mejor de mí, especialmente durante las fases difíciles del partido. Pude mantener la calma y, por supuesto, no rendirme hasta el final. Siento que pude dar lo mejor de mí en este partido para hacer felices a la gente que me apoyaba, incluso si estas personas hubieran sido solo una o dos. Mis aficionados me empoderadon y he aprendido mucho de esta experiencia", explica.

El tenis es mi hobby favorito. Es como construir modelos de plástico para mí

Nishikori cumplió 30 años a finales de 2019 y es ahora un jugador veterano. A pesar de ello, sigue mejorando en su día a día. Siempre está intentando buscar algo nuevo o interesante que le mantenga ocupado, por lo que el tres veces Olímpico modifica regularmente su rutina de entrenamientos para mantener alta su motivación; y constantemente busca también nuevas formas de divertirse. Su variedad de golpes ha aumentado a lo largo de los años, lo que le ha permitido crecer en el tenis.

Recientemente ha tenido la oportunidad de ver más deportes, lo que le ayuda a encontrar nuevas inspiraciones. En un partido reciente de tenis de mesa, le impresionó el juego de HARIMOTO Tomokazu. Además de disfrutar de los puntos en común entre el tenis y el tenis de mesa, Nishikori vio algo diferente en este joven de 16 años de clase mundial.

"Los disparos eran muy rápidos en tenis de mesa y esto me hizo querer ver más. Los jugadores tienen que tomar decisiones en fracciones de segundo. Los jugadores de tenis tienen poco tiempo para pensar, pero en el tenis de mesa es incluso menos. Me sorprendió esta competición de fracciones de segundo", comenta.

El tenista japonés Nishikori Kei habla sobre Tokio 2020 
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La meta de Nishikori para los Juegos de Tokio 2020 es dar lo mejor de sí mismo en cada partido. En los Juegos de Pekín 2008, nunca había sentido tanta presión en su carrera profesional; en Londres 2012, ganó en confianza gracias a superar a jugadores de talla mundial; en Río 2016, consiguió la medalla de bronce para deleitar a sus aficionados japoneses. De cada Juego Olímpico tiene recuerdos inolvidables que forman una parte esencial como ser humano.

"Tengo muchas ganas de Tokio 2020. Espero que sea una experiencia con gran significado", dice.

Cuando se le pregunta sobre qué significa el tenis para él, pondera la pregunta por un momento, con una sonrisa gentil: "El tenis es mi profesión, pero también mi hobby favorito. Juego al tenis con el mismo nivel de entusiasmo con el que construyo modelos de plástico y espero llegar a dominar completamente este deporte".

A pesar de todos los desafíos a los que se ha enfrentado en las competiciones, la pasión de Nishikori se mantiene firme. La fuente de su fortaleza reside en cómo disfruta del tenis como "hobby", al igual que lo es para él crear objetos con plástico.