NI Xialian: conozca a la jugadora de tenis de mesa de 57 años que hará historia en Tokio 2020

La jugadora de tenis de mesa NI Xialian de Luxemburgo durante un partido contra Azerbaiyán en las eliminatorias del Campeonato Europeo. A la edad de 57 años, está clasificada para Tokio 2020.
La jugadora de tenis de mesa NI Xialian de Luxemburgo durante un partido contra Azerbaiyán en las eliminatorias del Campeonato Europeo. A la edad de 57 años, está clasificada para Tokio 2020.

La experimentada atleta Olímpica de Luxemburgo aseguró su lugar en la competición el año pasado, 35 años después de que consiguiera su primer título mundial en Japón. Xialian habló con Tokio 2020 sobre su trayectoria y su perspectiva ante sus quintos Juegos Olímpicos

"Si quieres hablar sobre ese partido, ¡quiero hacerlo ahora!"

Cuando se trata de la clasificación Olímpica para Tokio 2020, a NI Xialian le cuesta contener sus emociones.

"Tuve tantos torneos, gané tantos partidos, y ese fue uno de los partidos más emocionantes de mi vida", admite la jugadora de 57 años en una entrevista exclusiva con Tokio 2020.

"¡Es tan grande! Imagina... ¡Me lleva a Tokio! ¡Guau!"

El partido al que se refiere Xialian fue el último de los Juegos Europeos de 2019 en Minsk, Bielorrusia. La competición entregó solo tres boletos de clasificación para Tokio: uno para cada medallista.

Significaba que a la edad de 55 años, Xialian tenía que estar entre las tres mejores jugadoras de tenis de mesa en Europa, donde ya hay "tantas jugadoras talentosas", para poder llegar a su quinta Olimpiada después de Sídney 2000, Pekín 2008, Londres 2012 y Rio 2016.

Ni Xialian: de Tokio 1983 a Tokio 2020
01:58

En 1983, Ni Xialian era una jugadora de tenis de mesa china de 20 años. Ganó la medalla de oro en los dobles mixtos y por equipos femeninos en el Campeonato del Mundo de Tokio. El año que viene, en 2020, regresará a la capital japonesa, con 57 años, representando a Luxemburgo en sus quintos Juegos Olímpicos. La deportista cuenta su historia al Olympic Channel.

Una misión imposible

Después de perder contra FU Yu de Portugal en la semifinal (quien eventualmente se haría con el título), Xialian tuvo que enfrentarse a YANG Xiaoxin de Mónaco, que es 25 años más joven que ella, en el partido por la medalla de bronce.

Aunque Xialian ha estado en el top 100 del mundo durante los últimos 20 años y ocupaba el puesto 41 en ese momento, había un pequeño problema: nunca antes había ganado a la jugadora y siete meses antes había perdido 4-0.

"¡Para mí, era una misión imposible!", explica. "La montaña era tan grande. Pero tuve el coraje y lo deseaba con todo mi corazón".

A pesar de ganar el primer set, Xialian perdió los dos siguientes. La montaña resultó ser incluso más alta de lo esperado.

Pero Xialian nunca se rindió. Perder sin darlo todo no es una opción.

"Es mejor quedarse en casa", dice con franqueza.

Xialian ganó los siguientes tres sets y ganó el partido, asegurando su plaza en Tokio 2020 en el proceso. Es un boleto que hizo historia, ya que se convertirá en la jugadora de tenis de mesa de mayor edad en los Juegos Olímpicos, 21 años después de sus primeros Juegos y 38 años después de que ganara dos títulos mundiales en Tokio en 1983 (en el evento individual y el doble mixto), donde compitió como parte de la selección nacional de la República de China.

La experiencia no es suficiente

El sentido común sugiere que la experiencia juega un papel decisivo en estas situaciones delicadas, donde la capacidad mental, física y técnica se combinan. Pero según esta madre de dos hijos, incluso si la experiencia puede ayudar a combinar las tres horas extra, no es natural ni suficiente.

"La experiencia es útil, pero no viene automáticamente", dice Xialian, quien se fue de China a Europa en 1989. "¡Es como una computadora, necesitas descargar un nuevo programa!"

"La experiencia de 30 años no funciona. Había perdido contra ella 0-4. Entonces, ¿dónde está mi experiencia? ¿Dónde está la confianza? ¿Dónde está mi coraje? ¿Dónde están los detalles? Necesitas tomar las decisiones correctas y tener la técnica".

"Estoy feliz de que esta vez haya funcionado bien", agrega.

Devolver la sonrisa a la gente

Xialian regresará a Japón para el evento más grande del mundo deportivo, un país del que se había enamorado mucho antes de que el tenis de mesa fuera siquiera un deporte Olímpico (hizo su debut en Seúl 1988).

"Visité Japón por primera vez en 1979. Tengo muy buenos recuerdos. La gente era muy amable. Son muy educados y todo está muy limpio. La gente tiene mucha energía. Son muy creativos y de aspecto hermoso. Te enamoras muy fácilmente".

"Gané el Campeonato del Mundo en Tokio en 1983. Me encantaría volver. Quiero devolverle mi sonrisa a la gente".

Buena relación con la generación más joven

Aunque Xialian entrena la mayor parte del tiempo en casa con su esposo y entrenador Tommy Danielsson, dos veces campeón europeo de singles (1998, 2002), le gusta compartir su experiencia con la generación más joven.

"Es una relación buena e interesante. Pueden escuchar tantas historias de mí. Tengo muchos roles con ellos: soy una mamá, una hermana, una tía, una maestra o una entrenadora".

Para ella, estar con gente joven no es un problema. Incluso si su vida está llena de otras responsabilidades, como administrar un hotel con su esposo en Luxemburgo, cuidar a sus hijos de 17 y 28 años, así como a su madre de 89 años con quien vive, estar en un entorno relativamente joven y competitivo es algo natural para ella.

Mi edad es la que es, pero mi corazón es muy joven.

El partido más largo de la historia moderna

Su longevidad provoca admiración, pero el récord Olímpico que Xialian establecerá en Tokio 2020 no será el primero.

En 2017, durante el Abierto de Austria de la ITTF, Xialian se enfrentó a la jugadora japonesa de 18 años HASHIMOTO Honoka, una estrella prometedora que ocupaba el puesto 13 del mundo.

El partido comenzó con normalidad, pero resultó ser todo lo contrario. Se convirtió en el "partido más largo de la historia moderna", como confirmó la Unión Europea de Tenis de mesa, en inglés European Table Tennis Union (ETTU), con una duración de una hora, 32 minutos y 44 segundos.

Una actuación que requería una gran resistencia, especialmente porque su oponente era una jugadora de estilo defensivo puro y Xialian tenía que atacar constantemente.

"Tenía que ser agresiva todo el tiempo y mantener la cabeza despejada", recuerda Xialian. "Tenía siete puntos de partido y lideraba 3-2 con seis puntos de partido [en el quinto set], pero no ganó".

"En el séptimo set, tuve cinco puntos de partido. Ella también tuvo un punto de partido en 16-15 para ella. Pero jugué muy bien y gané 18-16".

La felicidad, más importante que el resultado

El año que viene en Tokio, Xialian establecerá un récord notable al ser la jugadora de tenis de mesa de mayor edad en la historia Olímpica. Pero todavía tiene grandes ambiciones a pesar de reconocer sus propias limitaciones.

"Siempre deseas el mejor resultado. Pero siendo realista, a mi edad y con mi estilo, estoy limitada".

"No podemos ir en contra de la naturaleza. Conozco mis puntos débiles: soy pequeña [1,57 m], no tengo tantos efectos, no puedo hacer que el tenis de mesa sea más físico. Pero tengo mis ventajas. Me encanta el juego y nunca me rindo. Trataré de sacar el mejor resultado".

Cuando se le pregunta si una medalla es una opción, no la descarta. Pero según Xialian, lo más importante es otra cosa.

"Por supuesto que si puedo ganar una medalla, ¡sería fantástico! Pero al menos, quiero aportar energía positiva y espíritu de lucha para mostrarle al mundo cómo el tenis de mesa puede ser hermoso".

"Como jugadora, puedes dar mucha felicidad a la gente. Eso a veces es incluso más importante", concluye.

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