Mondo Duplantis está poniendo el listón alto, pero ¿puede realmente ser el nuevo Bolt? 

BERLÍN, ALEMANIA - 12 DE AGOSTO:  Armand Duplantis, de Suecia, reacciona en la final de salto con pértiga masculino en el 24º Campeonato Europeo de Atletismo en el Olympiastadion de Berlín, Alemania. (Imagen por Matthias Hangst/Getty Images)
BERLÍN, ALEMANIA - 12 DE AGOSTO: Armand Duplantis, de Suecia, reacciona en la final de salto con pértiga masculino en el 24º Campeonato Europeo de Atletismo en el Olympiastadion de Berlín, Alemania. (Imagen por Matthias Hangst/Getty Images)

Con 20 años rompió el récord del mundo dos veces en la misma semana, y ahora el cielo es el límite de la última perla del atletismo

Mondo Duplantis está marcando el comienzo de una nueva era dorada en el salto con pértiga.
Cuando rompió el récord del mundo, con una marca de 6.17 metros el 8 de febrero de 2020, dejó en shock a todo el mundo, que tomó nota.
Siete días después, lo volvió a hacer. Batió su propia marca con 6.18 m, lo que hizo aumentar la emoción alrededor de cuánto puede saltar y de cuánto de lejos puede llevar al deporte.
El atleta, de 20 años, trató de rebajar el entusiasmo en Glasgow después de su último salto de récord: “Es injusto pensar que romperé el récord cada vez que compita”. Pero ya era demasiado tarde.
El concepto de 'sucesor de Usain Bolt' ya estaba en marcha.
“No culpo a nadie de querer que tenga una carrera increíble, como la de Usain Bolt. Voy a intentar llevar el deporte todo lo lejos que pueda y sé que la mejor manera de hacerlo es saltar realmente alto”, dijo el atleta a la BBC.
Mondo no solo ha entrado en la lista de los mejores justo en un año Olímpico, sino que también ha puesto su nombre entre las potenciales estrellas en Tokio 2020.
Pero, ¿puede Duplantis ser realmente el nuevo Bolt?

Nacido para volar

Como en el caso de Bolt, el talento de Duplantis era evidente desde pequeño.

Practicaba el salto con pértiga desde los tres años en el jardín trasero de su casa, y empezó a romper récords desde que tenía siete años. Su comienzo tan temprano le dio una gran ventaja respecto al resto.

Su padre, Greg Duplantis, también fue saltador de pértiga; su madre, Helena Hedlund, heptatleta sueca. Y ellos fueron los primeros miembros de su equipo técnico.

Mondo creció intentando alcanzar a sus dos hermanos mayores, Andreas y Antoine, en el lugar preparado para el salto con pértiga que tenían instalado en el jardín trasero.

Andreas representó a Suiza en los Mundiales juveniles y júnior en 2009 y 2012, mientras que Antoine cambió la pértiga por el bate, y encaminó su carrera deportiva en la Major League Baseball, con los New York Mets.

Esto no fue mucho antes de que su hermano pequeño les adelantara, lo cual fue la prueba definitiva que, desde muy joven, era especial.

Mondo Duplantis alcanzó su primer récord del mundo con siete años (3.86 m), mientras que con 10 años ya había batido también el récord de las edades de 11 y 12 años. De hecho, Mondo ostenta aún todas las mejores marcas mundiales desde sub7 a sub12, y de sub17 hasta sénior.

¿Qué pasó en los años de la adolescencia?

"14, 15, 16 fueron edades un poco raras para mí. Todavía era bajito", dice entre risas.

Cuando el Olympic Channel se sentó con este sueco con alas en 2017, irradiaba la confianza que tenía en sí mismo.

Cuando solo tenía 18 años, Duplantis no tenía sueños. Tenía planes:

"La meta ahora mismo, hablando de los Juegos Olímpicos de 2020, sería ganar la medalla de oro, yo creo. ¿Por qué no?", expresó entonces.

View this post on Instagram

Oops... #borntofly

A post shared by Mondo Duplantis (@mondo_duplantis) on

"Tengo la esperanza de conseguir más campeonatos y de romper el récord del mundo", continuó diciendo, antes de sentenciar con su meta a largo plazo en este deporte:

"Quiero ser el mejor saltador de pértiga de la historia".

Algunos lo llaman arrogancia, y otros simplemente confianza. Pero, sea lo que sea, le está valiendo a Mondo.

¿Mejor que Bubka?

Cuando Mondo saltó 6.17 metros y después, 6.18 m, se convirtió rápidamente en la reminiscencia del gran Sergey Bubka, que rompió el récord del mundo de salto con pértiga 17 veces entre los años 80s y los 90s, generalmente en pequeñas mejoras de un centímetro.

Así que, ¿está preparada la superestrella sueca-americana para seguir esta fórmula?

Ahora mismo no se está poniendo límites y no hay una respuesta definitiva a la pregunta más evidente: ¿cuánto de alto puede llegar?

"Me han preguntado esto muchas veces en la última semana", contestó entre risas cuando la BBC le hizo esta pregunta tras conseguir el récord del mundo en Polonia.

"Esto es lo único que me preguntan ahora, pero entiendo que tiene sentido. Tú bates el récord del mundo y los demás solo quieren saber cuándo lo harás de nuevo", prosiguió.

No quiero ponerme un límite. Me siento bien y no entiendo por qué tendría que ponerme un techo con 20 años

Otros no tienen tantas dudas a la hora de hablar de números. Cuando el ganador de la medalla de oro en Londres 2012, Renaud Lavillenie, fue preguntado por el periódico francés L'Equipe si Duplantis llegaría a los 6.20 m, respondió que era "completamente concebible". "No veo ningún motivo por el que no lo consiga a largo plazo", subrayó.

Con la distancia que había entre él y el listón en el salto de 6.18 m, ahora incluso pensar en los 6.30 m no parece algo desorbitado.

Mondo ha dado un nuevo interés a la competición de atletismo, y todo el mundo quiere presenciar qué será lo próximo que haga.

¿Qué le hace diferente a Duplantis?

En la cima del mundo con 20 años, ¿qué le hace diferente a este prodigio del salto con pértiga?

Con 1.81 m (5'11) y unos 80 kilos, no es precisamente un extraordinario físico lo que le haga sobresalir.

En este deporte combinado, todo depende de una fusión perfecta de talentos diferentes.

Para convertirse en un saltador de pértiga de clase mundial se necesita la velocidad de un velocista top, la fuerza de un levantador Olímpico, la agilidad de un gimnasta y la flexibilidad de un patinador artístico.

Lo primero de todo, Duplantis es rápido. Muy rápido.

Recorre 100 m en 10.57 segundos, pero tiene la ambición de bajar a los 10.4 segundos.

Ahora ha ganado músculo y ha puesto atención en entrenamientos específicos, en ganar fuerza y en la nutrición, esto último gracias, en parte, a su madre, que es una dietista cualificada.

"No estaría aquí sin mi madre"

Es evidente que su éxito se ha construido en la cuna de una familia con fuertes vínculos y que le ha apoyado.

Su padre era el saltador de pértiga de la familia, y ha tenido mucha influencia en él, pero la relación con su madre es igual de fuerte.

Esto se hizo evidente por la forma en la que corrió a abrazarla después de romper su primer récord en Polonia, y después, con sus palabras tras su segundo salto de récord mundial en Escocia: "No estaría en la situación en la que me encuentro sin mi madre. Ella ha podido acompañarme a las tres últimas competiciones y ha sido increíble estar con ella, no solo con ella como mi entrenadora, sino con ella como mi madre; esos típicos momentos de vínculo emocional entre madre e hijo".

"Esto comenzó como un pequeño sueño que teníamos ella y yo. Es muy difícil procesar todo lo que está pasando ahora, pero estoy contento de poder compartirlo con personas que estuvieron conmigo desde el primer día, como mi madre", prosiguió.

Sentada orgullosa en las gradas, Helena presenció cómo su hijo conseguía que batir un récord del mundo pareciera fácil.

"Cuando estaba en el estadio viéndole pensé: 'Esto da miedo'. Simplemente no parecía difícil para él. No sé lo que debería de decir, pero creo que con Bubka conseguir esto no parecía tan sencillo", explicó su madre, que le ha ayudado de varias maneras prácticas, desde a tomar la decisión de convertirse en profesional hasta a implementar ciertos hábitos de atleta ganador.

EUGENE, OR - 27 DE MAYO:  Armand Duplantis, de Suecia, compite en salto de pértiga en la Diamond League de 2017, en el Hayward Field de Eugene.  (Imagen por Jonathan Ferrey/Getty Images)
EUGENE, OR - 27 DE MAYO: Armand Duplantis, de Suecia, compite en salto de pértiga en la Diamond League de 2017, en el Hayward Field de Eugene. (Imagen por Jonathan Ferrey/Getty Images)
2017 Getty Images

Mejor, más fuerte, más rápido, más en forma

Cuando dijo adiós a la Universidad después de un año estudiando en la Louisiana State University, Mondo se convirtió en profesional al comienzo de 2020. Tuvo que cambiar su estilo de vida: de ser un "niño gordito", como él mismo ha admitido, a ser un profesional que bate récords del mundo.

Ha tenido que dejar de lado la fritura en la comida, algo muy típico del sur de Estados Unidos. "Soy de Luisiana, es bastante difícil evitar esta comida", dice con la boca pequeña ahora, que lleva una dieta más verde y saludable.

"Mondo nunca ha disfrutado de las verduras, solo las aparta a un lado del plato, pero solo le quitamos una pieza cada vez", aporta su madre, Helena.

Ganar en velocidad, el entrenamiento y la dieta han contribuido, sobre todo, a que Mondo lleve a cabo los diferentes elementos del salto de manera sobresaliente en un solo movimiento.

Mondo rompe con lo establecido

Escucharle hablar sobre las diferentes fases del salto (la carrera, la batida, el despegue, el paso del listón, el aterrizaje) es como escuchar a alguien que describe una experiencia mística.

"Pongo mucha energía en un salto, pero siempre he sentido que los mejores saltos se hacen sin esfuerzo: un movimiento fluido, en el que no se pierde energía en el proceso", explica en un vídeo excelente producido por uno de sus patrocinadores, Red Bull.

No es fácil poner palabras al ritmo, a las sensaciones, y a otras cosas que se encuentran dentro de la memoria del músculo, pero el resultado es una cadencia perfecta.

"Todo el salto se basa en el primer paso", comienza, de manera metódica.

"Intento que sea explosivo y con fuerza... Es difícil de explicar todo lo que viene después, pero tiene ritmo. Lo tengo en mi cabeza y lo puedo sentir en la pista", sigue.

Verle correr con la pértiga haciendo un arco perfecto y tocando la placa exactamente en el momento en el que llega a su máxima velocidad es un ejemplo de lo que quiere decir cuando habla de movimiento fluido.

"El salto en sí mismo se basa en cómo se planta la pértiga. Golpea en el suelo, siento su impacto y simplemente reacciono. Enseguida sabes si vas a poder superar el listón y si lo único que te queda por hacer es relajarte y disfrutar de la caída. Me encanta sentir esos pequeños momentos. Puedo entrenar durante cinco años solo por ese medio segundo", continua Duplantis.

Él ya ha vivido dos de esos momentos pequeños en los que sabe que ha ido más alto que cualquier otro en la historia.

Y evidentemente quiere más.

¿Más grande que Bolt?

Pero, ¿puede Mondo realmente tomar el relevo del gran hombre que ha tenido un reinado supremo en el mundo del atletismo durante 12 años?

La personalidad, el carisma, la clase y el talento del jamaicano se llevaron a escena una y otra vez en el mayor escenario deportivo que existe.

Repetirlo son palabras mayores, y Duplantis lo sabe.

"Nunca imaginé que pudiera estar en la posición en la que estoy, con la gente hablándome de liderar el deporte. Soy solo un saltador de pértiga. Todo esto se me hace extraño, pero también me parece algo único", reconoce.

"Adoro toda la atención que está teniendo esto porque amo el salto con pértiga. Poner esta disciplina en el mapa, aunque sea por un segundo, es un sueño hecho realidad. La mejor manera de seguir haciéndolo es saltar más alto. Pero tanto como liderar el deporte, no puedo decir mucho sobre eso. Tengo muchos oponentes sobre los que preocuparme", sentencia Duplantis.

Por el Olympic Channel