Miryam Núñez, una ciclista polivalente

La ganadora de la Vuelta a Colombia 2020, la ecuatoriana Miryam Núñez, en el centro, junto a la segunda clasificada Lorena Colmeranes, y Marcela Hernández, tercera.
La ganadora de la Vuelta a Colombia 2020, la ecuatoriana Miryam Núñez, en el centro, junto a la segunda clasificada Lorena Colmeranes, y Marcela Hernández, tercera.

La ecuatoriana, que ganó ayer la Vuelta a Colombia, practica su deporte en ruta, pista y montaña con el objetivo de estar en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020

Si el ciclismo masculino de Ecuador está de moda, el femenino no se queda atrás. Después de que Richard Carapaz (Ineos Grenadiers) acabara segundo la Vuelta a España, su compatriota Miryam Núñez (Liro Sport) se alzó ayer como campeona de la Vuelta a Colombia.

Tras una buena defensa de su jersey naranja de líder en la quinta etapa, en la que se impuso la antioqueña Lina Marcela Hernández (Colnago), la ecuatoriana se quedó con el título de la quinta edición de la carrera femenina más importante de Colombia.

Lo hizo finalizando los 319 kilómetros y las cinco etapas de carrera por delante de Lorena Colmenares (Boyacá Avanza), campeona por puntos, y de Lina Hernández (Colnago), que lo intentó hasta el final con esa victoria en la última etapa. Ellas fueron las mejores de 134 ciclistas, récord de participación en la Vuelta a Colombia.

De este modo, Núñez, pionera en su país al ser la primera mujer ecuatoriana en convertirse en ciclista profesional, consiguió su primer triunfo como profesional. "Estoy feliz. Me llevo la camiseta (naranja) a casa y se lo dedico a mis papás. El lote era muy grande, las competidoras son muy duras. Me llevo momentos bonitos, momentos desagradables también, pero estoy feliz. Solo cabe felicidad en mi corazón", declaró al término de la última etapa Núñez para Señal Deportes.

Pero la historia de la ganadora de la Vuelta a Colombia no se resume solo en su hazaña de esta semana.

Miryam Núñez tiene un objetivo claro en su trayectoria: participar en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Su carrera está siendo meteórica, ya que tomó el ciclismo en serio hace seis años, y practica tres modalidades: ciclismo en ruta, ciclismo en pista y ciclismo de montaña.

Ésta última es su disciplina predilecta. “Es la disciplina que más me gusta. Creo que la domino. Correr en la pista me da miedo, y en la ruta, al ser una competencia larga, puedo recuperarme si hay momentos de crisis”, explicó en una entrevista para el Diario El Comercio.

Ha demostrado también su valía a nivel internacional en esta disciplina, ya que en el verano de 2019 consiguió subirse al podio de la Copa Internacional de Ciclismo de Montaña de Brasil, gracias a un tercer puesto.

Ya en los Panamericanos de Lima 2019, Núñez participó en las tres diferentes disciplinas. Fue sexta en ciclismo de montaña, y primera ecuatoriana; en ciclismo en pista, fue quinta en velocidad por equipos y séptima en persecución por equipos junto a Ecuador; y acabó decimosegunda en la contrarreloj de ciclismo en ruta, y vigésima en la carrera, de nuevo, como primera ecuatoriana mejor clasificada.

Si bien es frecuente que algunas ciclistas busquen su participación en los Juegos -y de hecho, acaben compitiendo en ellos en las dos disciplinas- a través del ciclismo en ruta y en pista, no lo es tanto añadir una tercera rama: la del ciclismo de montaña.

Pero Núñez lo ha conseguido hacer, si bien le quedará un largo camino por recorrer para estar en los Juegos Olímpicos. En estos momentos, ocupa la posición 265ª en el ranking Olímpico de la UCI en ciclismo de montaña, en el que es la segunda ecuatoriana por detrás de Michela Molina (237ª).

Sin embargo, ella no desiste. "Tokio 2020 es mi gran sueño", asegura en sus redes sociales. El aplazamiento de los Juegos Olímpicos a 2021 le dará más tiempo y más oportunidades para hacerlo realidad.