Mirada al pasado: romance este-oeste en Melbourne

El atleta americano Hal Connolly (1931 - 2010) compitiendo en lanzamiento de martillo en los Juegos Olímpicos de Melbourne, el 24 de noviembre de 1956. Connolly ganó la medalla de oro en el evento. (Imagen de Getty Images)
El atleta americano Hal Connolly (1931 - 2010) compitiendo en lanzamiento de martillo en los Juegos Olímpicos de Melbourne, el 24 de noviembre de 1956. Connolly ganó la medalla de oro en el evento. (Imagen de Getty Images)

Los Juegos Olímpicos están llenos de campeones, récords e historias fascinantes, pero son también una enciclopedia increíble de momentos extraños, graciosos, emotivos y tristes. Nos adentraremos en ellos un poco cada semana para conseguir ponerle una sonrisa en la cara o una lágrima en la mejilla. Esta semana: ¿guerra fría de amor?

Amor verdadero

Es una historia que podría haber sido pensada por un productor de cine. Comienza en 1956, en el pico de la Guerra Fría. Los Juegos Olímpicos están teniendo lugar en Melbourne, Australia. La prometedora lanzadora de disco Olga Fikotova compite por Checoslovaquia, y gana la medalla de oro tras vencer a la favorita, la soviética Nina Romaschkova. Además, supera el récord mundial con un lanzamiento de 53.69 m. En el evento masculino de lanzamiento de martillo, el americano Hal Connolly deja su momento de gloria para el final, y se espera hasta su último lanzamiento para ganar la medalla de oro con 63.19 m.

Todo esto sucedió en Melbourne, donde ambos campeones se conocieron, y donde comenzó el amor. Pronto la cosa fue en serio, hasta el punto en el que decidieron casarse. Pero, en aquellos momentos, que un americano se casara con una checoslovaca no era tan fácil...

Hal Connolly y Olga Fikotova en 1968. La pareja se conoció en los Juegos Olímpicos de 1956, en Melbourne.
Hal Connolly y Olga Fikotova en 1968. La pareja se conoció en los Juegos Olímpicos de 1956, en Melbourne.
© 1968 / Allsport

Una boda repleta

En teoría, Moscú no permitía que Conolly viajara a Praga para casarse, pero, gracias a una intervención del legendario maratoniano Emil Zatopek, la boda (¡de hecho, tres bodas: una católica, una protestante y una civil!) tuvo lugar en octubre de 1957, frente a una gran multitud.

Portadora de la bandera

Poco después la pareja se estableció en Boston y tuvo cuatro hijos. Conolly rompió el récord del mundo en seis ocasiones entre 1956 y 1965. Olga no pudo representar a su país nunca más, pero, en cambio, compitió como atleta americana en los siguientes cuatro Juegos Olímpicos, e incluso fue la abanderada americana en los Juegos de Múnich 1972.

Sin embargo, la historia de amor acabó en 1974 cuando la pareja tristemente se divorció. Hal Conolly falleció en 2010, con 79 años. Olga, por otro lado, se mudó a Nevada y continuó trabajando como entrenadora de fitness hasta hace poco.

Historia de amor en la Guerra Fría
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