Mirada al pasado: Bobby Morrow, el granjero que lo ganó todo en la corta distancia

Melbourne, AUSTRALIA - 29 DE NOVIEMBRE DE 1956 : Bob Morrow (izda.), de los Estados Unidos, cruza la línea de meta en la final masculina de 100 m final en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956.
Melbourne, AUSTRALIA - 29 DE NOVIEMBRE DE 1956 : Bob Morrow (izda.), de los Estados Unidos, cruza la línea de meta en la final masculina de 100 m final en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956.

Los Juegos Olímpicos están llenos de campeones, récords e historias fascinantes, pero son también una enciclopedia increíble de momentos extraños, graciosos, emotivos y tristes. Nos adentraremos en ellos un poco cada semana para conseguir ponerle una sonrisa en la cara o una lágrima en la mejilla. Esta semana: tributo a la leyenda en la velocidad Bobby Morrow, que falleció la semana pasada con 84 años

Los antecedentes

Antes de comenzar su carrera en el atletismo, Bobby Morrow trabajó muy duro junto a sus hermanos en su rancho familiar de San Benito, en Texas, a las orillas de Río Grande, en los Estados Unidos. Jugó una temporada con el equipo local de fútbol americano antes de cambiar de deporte al atletismo, algo que hizo por su talento para la velocidad y su estilo único al correr.

A Morrow se le recuerda como alguien muy tranquilo en la pista mientra corría.

"No parecía realmente que tirara, que apretara, mientras corría. Nunca ha sufrido... era como una rueda deslizándose por la pista", se escribió sobre él en un artículo en el Texas Monthly.

Sin embargo, otros expertos de fuera de Texas decían que en su carrera fue ayudado en gran medida por los fuertes vientos, que siempre favorecían al velocista.

Él decidió contestar a sus detractores en la pista, durante las pruebas Olímpicas de los Juegos de Melbourne 1956. Tomó parte en los eventos de 100 m y 200 m, y ganó ambas carreras. Además, igualó el récord del mundo de 200 m con un tiempo de 20.6 segundos.

Cuando viajó a Australia, ya era el líder del equipo de velocidad de Estados Unidos con 21 años.

Su momento álgido

Antes de la salida en los eventos de Melbourne 1956, Morrow tuvo la oportunidad de conocer a Jesse Owens, el primer atleta en completar el triplete de velocidad (100 m, 200 m y 4x100 m) en los Juegos de Berlín 1936.

Morrow no sabía entonces que iba a seguir los pasos de Owens un par de días después, a pesar de que se encontraba débil debido a virus.

Primero fueron los 100 m. Simbólicamente era un día de vientos fuertes en el Cricket Ground de Melbourne. Y gandó en la final en 10.5 segundos.

Hizo lo mismo en los eventos de 200 m y 4x100 m, con la diferencia de que también igualó el récord del mundo de los 200 m (20.6 segundos - 20.75 segundos automáticamente) y rompió el récord del mundo de 4x100 m (39.5 segundos).

Se fue de Melbourne con tres oros Olímpicos en su cuello, justo lo que hizo Owens 20 años antes en Berlín.

El resultado

Con esta actuación, se convirtió en el segundo atleta en la historia en ganar los tres eventos de velocidad en los Juegos. Después de Morrow, solo lo han conseguido Carl Lewis (Los Ángeles 1984) y Usain Bolt (Londres 2012 y Río 2016).

En los Juegos Olímpicos de Roma 1960, cuando tenía 25 años, Morrow quería defender sus títulos, pero sufrió una lesión en el mundo durante los test de preparación. Pero el velocista consiguió recuperarse antes, y finalizó cuarto en la prueba de 200 m, lo que le dejó sin opciones de clasificarse por una sola plaza.

Su federación le dijo, sin embargo, que aún tenía opciones de ser seleccionado si demostraba una mejoría. Pero supo de la decisión final en el aeropuesto, cuando el equipo Olímpico de Estados Unidos estaba embarcando para ir a Roma. Era un claro no.

Entonces se retiró del atletismo. Casualmente Estados Unidos no ganó ninguna medalla de oro en los eventos en los que Morrow había logrado el triunfo cuatro años atrás.

Morrow era conocido por su integridad y modestia. Una vez el declaró que no se merecía los grandes honores que había recibido durante su carrera.

"La Cámara de Comercio de Estados Unidos me nombró uno de los nueve Grandes Estadounidenses en Vida. Solo porque fui a los Juegos Olímpicos y tenía una habilidad natural, que probablemente me dio mi madre al nacer. ¿Por qué debería estar entre los nuevos Grandes Estadounidenses en Vida solo por mis piernas?".

Después de vivir unos años en Houston, volvió a su ciudad natal San Benito para ponerse de nuevo a cargo de la granja familiar al comienzo de los 70s. Allí falleció el 30 de mayo de 2020 a la edad de 84 años.

Bobby Morrow completa su triplete en Melbourne 1956
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