Mikkel Hansen, otro gigante del balonmano

RÍO DE JANEIRO, BRASIL - 21 DE AGOSTO:  Mikkel Hansen, de Dinamarca, durante la final contra Francia en el día 16 de los Juegos Olímpicos de Río 2016 en el Future Arena, el 21 de agosto de 2016 en Río de Janeiro, Brasil.  (Imagen por Sean M. Haffey/Getty Images)
RÍO DE JANEIRO, BRASIL - 21 DE AGOSTO: Mikkel Hansen, de Dinamarca, durante la final contra Francia en el día 16 de los Juegos Olímpicos de Río 2016 en el Future Arena, el 21 de agosto de 2016 en Río de Janeiro, Brasil. (Imagen por Sean M. Haffey/Getty Images)

Ha sido medalla de oro Olímpica, campeón del mundo, campeón de Europa. Por todo esto muchos consideran a Mikkel Hansen el mejor jugador de todos los tiempos

Mikkel Hansen pasará a la historia como uno de los mejores jugadores de balonmano.

En un rápido vistazo a sus tres grandes éxitos encontrará el porqué.

En 2016 lideró a Dinamarca a su primera medalla Olímpica (un oro), y en 2019 a su primer título mundial. Hansen también ha sido galardonado como mejor jugador del año para la IHF en tres ocasiones.

Solo puede decir lo mismo el compañero de Hansen en el PSG Nikola Karabatic, quizá también el único que ahora mismo le puede disputar el trono de mejor jugador.

La superestrella danesa tiene una gran lista de adjetivos positivos al lado de su nombre, pero, más allá de los reconocimientos, ha dado mucho a este deporte.

La habilidad de Hansen de, aparantemente, paralizar las leyes de la física y de reinventar los posibles en la pista de balonmano hacen de él un estilo en sí mismo, y esto es por lo que muchos piensan que es el mejor de la historia.

El talentoso Sr. Hansen: Un artista sobre la cancha
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Su infancia: el balonmano en herencia

Hansen nació el 22 de octubre de 1987 y lo hizo en una cuna de balonmano. Su padre era un jugador de balonmano, y había participado en los Juegos Olímpicos..

Flemming Hansen jugó para la selección danesa en 120 ocasiones, marcó 240 goles y representó a su país en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.

Tres años después, Mikkel nació en Helsingør, en la costa este de Dinamarca.

Aunque creció como el hijo de Flemming Hansen, no tardó mucho en que se cambiaran la tornas y Flemming se conociera como el padre de Mikkel.

No me importa si la gente cae en la cuenta de que soy el hijo de Fleming. Él es el padre de Mikkel - Hansen para el Jyllands-Posten

El extraordinario talento de Mikkel estaba claro desde que era joven, en un país en el que el balonmano es uno de los deportes más destacados.

Con 1.92 m de altura, en otros países Hansen habría acabado jugando a baloncesto, voleibol o metido en un campo de fútbol.

No en Dinamarca.

El balonmano allí ocupa un lugar de honor y esto hace que Hansen o compañeros suyos daneses, como Nikolaj Markussen (2.11 m de altura) se inicien pronto en el balonmano.

Un gol de Hansen en los descuentos le da el triunfo a Dinamarca sobre Catar
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Dedicación: campeón nacional en 2005

La trayectoria del joven Hansen empieza en Helsingørhallen, en los días en el que este equipo local era de los mejores de Dinamarca.

En juveniles, se curtió jugando contra equipos como el Holstebro, Randers, Skanderborg e Ikast.

Pero fue ante GOG, en la isla de Funen, una de las grandes factorías de talento en Dinamarca, donde Hansen eclosionó en la liga danesa.

Y allí coincidió con Claus Hansen en el equipo sub18, un conjunto en el que destacó la fuerza, el entendimiento del juego y la dedicación de Mikkel. Esto le llevó a subir de categoría.

Incluso en esos momentos tempranos estaba claro que había algo diferente en él: esa magia en la muñeca, el codo bombeando como un pistón, lanzamientos fuertes aprovechando los momentos más complicados para los defensores. Se decía de él que tenía la habilidad de jugar en los espacios que ni siquiera existían.

Tenía un don natural, pero Hansen sabía que necesitaba nutrirlo para llegar a la cima. Su dedicación a los entrenamientos y a su desarrollo personal son legendarios.

"Mikkel es único, no solo por sus habilidades, sino también por su esfuerzo durante el entrenamiento", dijo de él Peter Bredsdorff-Larsen, que trabajó al lado de este prodigio del balonmano como asistente del seleccionador danés.

Es fácil decir que Hansen nació con habilidad, que es genética, que todo esto es innato.

Pero esto es lo que diría la gente que no sabe cómo piensa él.

Conozco muy pocos jugadores que entrenen tanto por su cuenta como lo hace Mikkel - Peter Bredsdorff-Larsen

El éxito de Hansen se debe tanto a su constancia como a haber nacido como un fenómeno. Él merece lo que tiene, porque lo ha logrado repetición tras repetición.

Una de las historias más contandas de su desarrollo en la juventud es una sobre el final de su adolescencia.

Hansen encontró un pequeño pabellón en Gudme con una portería de balonmano, en la cual solo podía disparar, disparar y disparar de nuevo.

Tanto lo hizo que rompió la portería mientras afinaba la rotación de su hombro, el giro de su muñeca, y el movimiento de su codo, que hicieron que la pelota saliera disparada como si procediera de un cañón de pistola.

Bajo Claus Hansen en el GOG, Hansen se convirtió en campeón nacional en 2005 con 18 años.

Su debut en la selección de Dinamarca llegó poco después, en junio de 2007, con una victoria contra Suecia.

Hansen marcó siete goles en un triunfo por 34-33.

El hándbol masculino es para Dinamarca
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Pekín 2008 - AQUEL gol de Hansen

Adelantamos la historia un año más y encontramos a Hansen en el equipo danés para los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 marcando un gol tan espectacular que hizo que todo el mundo aprendiera su nombre.

Un gol lo suficientemente bueno para ser incluido en los mejores goles en el balonmano masculino Olímpico de todos los tiempos.

Es el 14 de agosto y Dinamarca se encuentra empatando 24-24 contra Rusia en un partido del grupo B.

La presión está ahí porque Dinamarca igualó por 23-23 con Egipto en el primer partido y perdió contra la República de Corea en el segundo.

Sus esperanzas de llegar a cuartos de final están claramente puestas en compromiso, y solo vale ganar a Rusia.

El tiempo se está agotando, y el reloj solo marca 30 segundos, pero Dinamarca tiene una última posbilidad y un tiro libre en la izquierda, la posición de Hansen.

El seleccionador, Ulrik Wilbek, no llama para lanzarlo a los máximos goleadores y estrellas consagradas, como Lars Rosling Christiansen o Jesper Nøddesbo. Se lo da a un relativamente desconocido joven, de 20 años, Mikkel Hansen.

La estrella en potencia de pelo largo vuela para lanzar con el brazo derecho y, con un gran giro de muñeca, manda la pelota silbando al fondo de la portería rusa. Un disparo perfecto, preciso, a la escuadra.

Toda Dinamarca, pegada a sus televisiones, estalla.

Es un gol grabado en la memoria colectiva danesa, "delicioso", lo definió un periodista justo después, mientras su móvil echaba fuego con llamadas perdidas y docenas de mensajes.

Cinco años después, un aficionado danés del balonmano recreó el gol de manera digital y aún así le costó 'explicar' el gol en un lenguaje computacional de diseño de software. Pero el comentario original danés es un deleite.

Hansen entonces se convirtió en una propiedad deseada, en el prodigio de 20 años que todo el mundo quería.

A pesar del gol genial que ayudó a su país en los cuartos de final, fue una decepción para Hansen y la selección danesa caer ante Croacia en cuartos de final, lo que les apeó de Pekín 2008.

El nuevo ciclo Olímpico dio más oportunidades para la nueva joven estrella.

En un movimiento del gigante Barcelona, dondé jugó bajo la batuta de Siarhei Rutenka en el lateral izquierdo, se materializ'o.

No había dudas de que Hansen fuera un genio, pero era él quien todavía no se había dado cuenta de ello.

Rutenka fue el máximo goleador en el Europeo de 2006, y Hansen jugó a su sombra en el Barcelona.

"Cuando (Rutenka) juega bien, juega muy bien, así que estoy contento de jugar el 40 por ciento del tiempo", dijo el danés.

No era raro que Hansen dijera eso, ya que era un muchacho criado en un pequeño pueblo con plena conciencia de la comunidad, donde el todo -equipo o sociedad- va por delante de las individualidades.

De hecho, hace tan poco como en 2018, dijo a un medio danés:

Que sepa lanzar un balón no significa que sea más importante que cualquier otro en este país - Mikkel Hansen

Después de solo dos temporadas en el Barcelona, volvió a casa para jugar en una de las potencias danesas, el AG København, y luego recaló en el PSG para jugar junto a Nikola Karabatic.

Mikkel Hansen vs. Nikola Karabatic

Su amistad y rivalidad definiría los siguientes años del balonmano mundial, ya que juntos son devastadores en París, pero igual de fascinador es verles compitiendo el uno contra el otro con sus selecciones.

El respeto mutuo es fácil de ver, a pesar de las ardientes batallas que han librado entre ellos.

Nikola Karabatic es el mejor compañero y el mejor rival que he tenido - Mikkel Hansen

"Siempre me ha fascinado. Es un gran líder, de esos en los que todo el mundo en el equipo puede confiar, y es el mejor en situaciones bajo presión. Él lo sabe todo, y ha tenido un gran impacto en el balonmano francés por muchos años", prosigue Hansen.

Estos dos gigantes de este deporte han introducido una nueva era en el balonmano, y una de las grandes rivalidades del mundo del deporte está lejos de acabar.

Londres 2012: decepción para Dinamarca

Dinamarca, que era campeona de Europa en 2008, era la favorita para retener el título en 2010, pero solo pudo acabar quinta.

Sin embargo, Hansen y Karabatic tendrían un enfrentamiento, ya clásico, en la final del Campeonato del Mundo de 2011. Fue un año decisivo para Hansen: emergió como el jugador que necesitaba Dinamarca para llegar al siguiente nivel.

Pronto en aquel campeonato, Hansen puso muy alto el listón marcando 11 goles a Serbia, en una victoria por 35-27 en la fase de grupos, y en las semifinales anotó nueve contra España, lo que ayudó a Dinamarca a alcanzar su primera final del Mundial en 44 años.

Esperada como la final 'Karabatic vs Hansen', no decepcionó. Cada uno de ellos anotó diez goles, pero la generación dorada de Francia fue demasiado para Dinamarca, y los galos ganaron por 37-35.

Pero los daneses pudieron quedarse con algo positivo: Hansen fue elegido como el jugador del año 2011 por la IHF.

En 2021 la selección sanó sus heridas volviendo a conseguir el título de campeona de Europa. Hansen estuvo de nuevo on fire en los momentos importantes, ya que marcó nueve goles en la final para que Dinamarca superara a Serbia por 21-19.

Eso fue en enero de 2012, y todo pintaba bien para Dinamarca de cara a los Juegos en Londres, pero las cosas no fueron como estaban planeadas: mientras Karabatic lideró a Francia hasta el oro, Hansen y Dinamarca finalizaron sextos.

Lo mejor estaba aún por llegar.

Río 2016: el mejor momento de Hansen y Dinamarca

Los tiempos de prueba llevaron a 'King Mikkel' y a Dinmarca a su momento álgido en Brasil.

Perder en la final del Campeonato del Mundo de 2013 ante España y la del Europeo de 2014 ante Francia hizo a la selección danesa aún más determinada y disciplinada.

En el Europeo 2016 Hansen marcó un gol tan atrevido que no se lo habrían creído si no lo hubiera sido captado por una cámara.

Pero nuevamente los daneses se quedaron cortos y finalizaron el campeonato sextos, por detrás de Francia.

Fueron a Río 2016 sin ser los favoritos, pero Hansen se erigió como una bestia: máximo goleador en la fase de grupos, en los cuartos de final, en la semifinal y en la final.

Anotó ocho en la semifinal y diez en la final, con lo que destruyó el sueño de Karabatic de conseguir el tridente francés de oros Olímpicos.

Fue la primera medalla Olímpica para el balonmano danés, y fue un oro.

Hansen marcó 52 goles y fue elegido como el MVP de Río 2016.

El niño de Helsingør había conquistado el mundo.

Los mejores goles del balonmano olímpico
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Campeón del mundo en 2019

Los daneses no se detuvieron ahí.

Su primer título en un Mundial llegó en 2019, y se hizo aún más dulce al ganar la final frente a la afición local, en Herning.

Hansen una vez más acabó el torneo anotando 72 goles y fue nombrado MVP.

Su matrimonio y su hijo

Aquel enero hubo otro gran momento en la vida de Hansen y de su novia, Stephanie Gundelach, que dieron la bienvenida al mundo al pequeño Eddie Max.

Eso fue un gran cambio para la superestrella tranquila, que siempre había sido un hombre de familia.

En marzo de 2019, Stephanie y él se comprometieron.

El coronavirus dio un año después la vuelta al mundo así que decidieron dejar París y volver a Dinamarca.

"Estábamos en París y pensamos en cuánto iba a durar esto, y qué sería la mejor solución para nosotros", contó Hansen a un medio danés.

"Estar en un apartamento en París sin la opción de salir por un largo tiempo sería razonablemente pesado en comparación con estar en Dinamarca, donde podemos salir fuera y estar cerca de nuestras familias. Estamos contentos con nuestra decisión", prosiguió.

"Normalmente me gusta dormir tarde, pero ahora tengo un hijo que quiere levantarse a las 5 de la mañana, ¡y él es quien me mantiene alerta!", dijo Hansen sobre cómo han cambiado las rutinas.

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My boys💙🪐

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Mikkel Hansen puede parecer un hombre que lo tiene todo, pero dentro de él sigue ardiendo la misma llama de fiera competitiva que ha llevado a Dinamarca a la cima del mundo.

Los campeones como Hansen siempre quieren más. Para Hansen, de 32 años, ese 'más' empieza con defender el título Olímpico en Tokio 2020, que tendrá lugar en 2021.

Por el Olympic Channel