Mariana Arceo, la chica maravilla

CHOFU, JAPÓN - 28 DE JUNIO: Mariana Arceo de México compite durante la prueba de natación en el segundo día de la Copa Mundial UIPM, el evento de prueba de pentatlón moderno para Tokio 2020, en el Musashino Forest Sport Plaza el 28 de junio de 2019 en Chofu, Tokio, Japón. (Foto por Matt Roberts/Getty Images)
CHOFU, JAPÓN - 28 DE JUNIO: Mariana Arceo de México compite durante la prueba de natación en el segundo día de la Copa Mundial UIPM, el evento de prueba de pentatlón moderno para Tokio 2020, en el Musashino Forest Sport Plaza el 28 de junio de 2019 en Chofu, Tokio, Japón. (Foto por Matt Roberts/Getty Images)

La pentatleta mexicana habla con Tokio 2020 después de recuperarse del COVID19 y volver a entrenar en casa

A principios del pasado mes de marzo, la mexicana Mariana Arceo se convirtió en noticia por algo que nunca se habría imaginado. La pentatleta fue una de las primeras deportistas de elite en enfermar por culpa del COVID-19 mientras se encontraba en España entrenando para las competiciones deportivas del próximo verano. La situación le obligó a regresar a México, donde permaneció internada en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias al presentar un cuadro de neumonía.

“No supe escuchar mi cuerpo a tiempo. Estaba entrenando para mis primeros Juegos Olímpicos y lo llevé al extremo, entonces no lo supe detectar hasta cuando ya mi cuerpo estaba muy grave”, recuerda.

Afortunadamente, después del susto inicial y con la ayuda de los médicos, Arceo, de 26 años, se recuperó y, finalmente, a finales de marzo, después de pasar unas semanas aislada, pudo abandonar el hospital.

Evidentemente, sus plazos a corto plazo han cambiado, pero una vez asumido que los Juegos Olímpicos se disputarán el próximo año, la deportista ha regresado a su casa, donde entrena todos los días para llegar de la mejor manera a la cita en Tokio.

“Todo cambió, mis entrenamientos cambiaron, el año cambió, pero el objetivo sigue en pie, son los Juegos Olímpicos y no importan las modificaciones que se tengan que hacer, la meta es la misma", dice con una gran sonrisa.

CHOFU, JAPÓN - 27 DE JUNIO: Mariana Arceo de México durante la ronda de clasificación de la prueba de esgrima en el primer día de la Copa Mundial UIPM, el evento de prueba de pentatlón moderno para Tokio 2020, en el Musashino Forest Sport Plaza el 27 de junio de 2019 en Chofu, Tokio, Japón. (Foto por Matt Roberts/Getty Images)
CHOFU, JAPÓN - 27 DE JUNIO: Mariana Arceo de México durante la ronda de clasificación de la prueba de esgrima en el primer día de la Copa Mundial UIPM, el evento de prueba de pentatlón moderno para Tokio 2020, en el Musashino Forest Sport Plaza el 27 de junio de 2019 en Chofu, Tokio, Japón. (Foto por Matt Roberts/Getty Images)
2019 Getty Images

Un año exitoso

Sin duda, el 2019 fue el mejor año para esta deportista que suma 12 años de carrera deportiva. Arceo ganó la medalla de oro en el Campeonato Mundial de Budapest y la dorada en los Juegos Panamericanos de Lima, con la que obtuvo su boleto a la final directa de Tokio 2020.

Su clasificación para los Juegos Olímpicos fue un momento muy emocionante para esta deportista que tiene como uno de sus objetivos popularizar el pentatlón moderno en su país. Su deporte es uno de los más exigentes que existe al mezclar cinco disciplinas muy diferentes: esgrima, natación, salto ecuestre, laser-run (un combinado de tiro con pistola láser) y carrera a pie campo a través.

“Uno de mis retos es que mucha gente conozca mi deporte. Estoy muy presente en las redes sociales y en los medios de comunicación y trato de invitar a los medios a que hagan difusión del pentatlón porque es muy bonito. Hay muchos deportes que son muy bonitos y no son conocidos. Como atleta, siempre invito a otros compañeros a que sean más expresivos, a qué compartan más su disciplina y que se empapen más en otros ámbitos de la sociedad”, explica.

Unos inicios distintos

Desde pequeña a Arceo se le dieron bien los deportes, pero no era el pentalón en lo que quería destacar. Su objetivo era convertirse en gimnasta. Pero a los 12 años su padre se sinceró y le dijo que no tenía talento para ese deporte. “Evidentemente, en aquel momento, eso no me gustó nada, pero, en el fondo, tenía razón. No tenía las condiciones adecuadas”, recuerda.

“A los 13, mi padre me metió a clases de natación privada, pero en Jalisco, el estado donde nací, hacían visorias y ahí me vio una persona de pentatlón moderno, la cual me explicó cómo se realiza este deporte. Me interesó muchísimo porque a mí me dijeron que iba a ver caballos, pistolas, que podía correr, nadar… era algo que solamente una chica súper maravilla puede hacer, ¿no?”, afirma riendo.

En aquel momento, Arceo se consideraba una buena nadadora y atleta. Tenía un poco de experiencia en la equitación porque su familia tenía caballos. “Aunque yo me solía subir a pelo y me iba al cerro, pero jamás había saltado o montando con silla”, apunta. En la esgrima y el tiro tuvo que empezar de cero. Pero se empeñó en convertirse en la mejor.

Ahora, con más de una década como pentatleta profesional en sus espaladas, se considera una deportista completa.

“Creo que tengo muchas habilidades para la esgrima, siempre estoy en la tabla de medio para arriba y lo disfruto muchísimo. La natación y la carrera también me son muy fáciles. Lo único que a veces no controlo bien es el tiro deportivo. En el tiempo que falta hasta los Juegos Olímpicos quiero pulir esa parte”, cuenta de forma sincera.

Sé que tengo 12 años compitiendo, pero nunca se deja de aprender, las competidoras están entrenando igual que nosotros, entonces debemos pulir esos detallitos

Una fundación para el futuro

A pesar de su juventud y de que aun le quedan muchos años al más alto nivel, Arceo ya piensa en el futuro y hace tiempo que trabaja en un gran proyecto para los próximos años: la construcción de un complejo deportivo en Jalisco a través de su fundación.

“Creé la Fundación Mariana Arceo A.C. con el objetivo principal de hacer llegar el deporte a zonas de nuestro país que no cuentan con infraestructura deportiva ni con posibilidades. Otro de los compromisos era hacer eventos para que más personas tuvieran posibilidad de conocer los diferentes deportes que se realizan en el país a nivel amateur y profesional, fomentando todas las disciplinas”, explica.

El plan más ambicioso de su fundación es este complejo que se va a construir en San Ignacio Cerro Gordo, un pequeño municipio a una hora de Guadalajara, en un terreno de 10 hectáreas que le han cedido. Contará con un gimnasio de usos múltiples, una alberca semi Olímpica y una pista de atletismo. Arceo espera que todo esté listo en cuatro años.

Su fundación también le ha permitido ofrecer su ayuda a todos los afectados por el coronavirus y, en especial, al personal sanitario mexicano.

"Cuando pasé por la COVID me di cuenta de las carencias en el sector salud, viví carencias en el hospital, estuve ahí y nadie estaba preparado para enfrentar una emergencia de tal magnitud; así surgió la idea de empezar un proyecto para ayudar", apunta.

"El objetivo es poner un granito, ayudar a una o a 50.000 personas, ese es el objetivo de la fundación; ahora hay un proyecto para donar despensas. Todo el mundo puede aportar, desde un peso en México, o un euro en Europa".

Ilusionar a México

En los próximos meses, Arceo combinará el trabajo de su fundación con los entrenamientos para los Juegos Olímpicos del próximo año, algo que le hace aún más ilusión después de pensar hace tan solo unas semanas que el sueño de su debut Olímpico se le escapaba de las manos por culpa de la COVID-19.

“Desde chiquita he visto imágenes de los Juegos Olímpicos, de deportistas que se caían y se levantaban, que le demostraron al mundo entero que podían lograrlo y les emocionaron. Yo sueño con que, en algún momento, yo puedo ser esa persona que le ponga la piel chinita a los demás y que te motive a que, si te caes, te levantas”, argumenta.

De momento, seguirá con sus entrenamientos en casa hasta que la situación mejore en México y pueda volver a viajar y competir. Pero la pentatleta espera el próximo año más ilusionada que nunca: “Tengo muchísimas ganas, esta parte de mi vida me hizo madurar bastante y sé que pase lo que pase en los Juegos Olímpicos lo voy a disfrutar muchísimo. Lo voy a disfrutar y si eso me da para darle a México una alegría y hacer historia, sería la más feliz”, concluye entusiasmada.