Margielyn Didal: sobre ruedas hacia Tokio 2020

Margielyn Didal de Filipinas espera competir en los Juegos de Tokio 2020 del próximo año.
Margielyn Didal de Filipinas espera competir en los Juegos de Tokio 2020 del próximo año.

La skater filipina se prepara para participar en los Juegos Olímpicos y representar a su país con orgullo

La skater profesional Margielyn Didal está viviendo un cuento de hadas, una historia de ensueño que la puede llevar a los Juegos Olímpicos.

La atleta de 21 años irrumpió en la escena internacional del skateboarding con una medalla de oro en los Juegos Asiáticos de 2018, seguido de otras dos preseas doradas en los Juegos del sudeste asiático en 2019. Es la primera filipina en triunfar en eventos mundiales de skateboard como el Street League Skateboarding en Londres y los X Games Minneapolis.

Ahora clasificada como la 14a mejor mujer skater del mundo, Didal está preparada para representar a Filipinas en los Juegos de Tokio 2020 del próximo año, donde el skateboard hará su debut Olímpico.

"Todavía no me puedo imaginar representando a mi país y enarbolando la bandera filipina, especialmente en los Juegos Olímpicos", explica Didal a Tokio 2020.

"La mayoría de las personas cuando ven a un skater piensan 'no tiene futuro. Solo está pasando el tiempo en la calle'. Es verdad que a veces vamos sucios porque intentamos hacer una pirueta y nos manchamos. Pero ahora podemos estar en los Juegos Olímpicos", apunta.

Hasta ahora, solo cuatro atletas de Filipinas se han clasificado para los Juegos Olímpicos de Tokio, pero Didal está a punto de conseguirlo, especialmente si mantiene su posición en el Top 20 del mundo.

"Quiero decir, estamos hablando sobre los Juegos Olímpicos. Es una gran presión porque sabes que es por tu país", comenta.

Margielyn Didal de Filipinas actualmente está clasificada como la skater número 14 en el mundo.
Margielyn Didal de Filipinas actualmente está clasificada como la skater número 14 en el mundo.
Foto de Anthony Claravall

Skate para la familia

Didal comenzó a practicar skate cuando tenía 12 años y se enamoró del deporte al instante.

"Me sentía normal, como si estuviera flotando y eso fue súper genial. Y el mismo día, alguien trató de enseñarme cómo hacer algunas acrobacias y las aprendí rápidamente".

Y le dio una sensación de libertad.

"El skateboarding es la mejor manera de escapar de los problemas para mí", dice.

Didal perfeccionó sus habilidades practicando skate en las calles y en centros comerciales, donde a menudo la policía y los guardias de seguridad la perseguían. Ella lo describe como "parte de la emoción".

Al principio, Didal iba en skate para pasarlo bien, pero pronto se dio cuenta de que podía comenzar a ganar dinero para ayudar a su familia.

"No tenía mi propio skate, así que tuve que pedir uno prestado, pero después empezaron a invitarme a participar en eventos, en pequeños concursos, y obtuve algunos premios y un poco de efectivo. Pensaba que podría comprar arroz".

Hija de un carpintero y una vendedora ambulante, la principal motivación de Didal es sacar a su familia de la pobreza.

"El skateboarding es divertido pero yo solo quiero ayudar a mis padres. Somos una gran familia, somos cinco hermanos y ahora nos estamos haciendo mayores".

Margielyn Didal practicando con su skate en Cebu, Filipinas.
Margielyn Didal practicando con su skate en Cebu, Filipinas.
Foto de Anthony Claravall

Con sus ganancias de los concursos y con patrocinadores haciendo cola para representarla, Didal es el gran apoyo de la familia.

También se ha convertido en una especie de emprendedora y ha hecho incursiones en el diseño de zapatos, ropa deportiva e incluso skates con temas de Filipinas.

Su influencia también está creciendo más allá de los límites del skate.

En 2018, Didal apareció en la lista de los adolescentes más influyentes de la revista TIME, el único ciudadano filipino en aparecer en la lista, y fue nombrada en la lista de menores de 30 años a tener en cuenta de la revista Forbes Asia el año siguiente.

"Es genial estar en esas listas, y también ser un skater surgida en la calle. De hecho hice un video al respecto en TikTok: "De vender periódicos en la calle a la revista Forbes".

Didal también es una de los diez atletas en el programa académico de solidaridad Olímpica, una beca establecida por el Comité Olímpico Internacional para brindar a los atletas talentosos de los países menos favorecidos la misma oportunidad de llegar a los Juegos y tener éxito en la arena Olímpica.

Si bien la beca incluye una asignación por capacitación, parte de los fondos para la beca podrían ayudar a crear el primer skatepark de Filipinas.

Si esto sucede, ayudaría a Didal, que es una firme defensora de la construcción de parques de skate en su país, a acceder a instalaciones de clase mundial directamente en su tierra natal sin la necesidad de entrenar en otro lugar.

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Mandatory #treflip

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De camino a los Juegos

Si se clasifica para el próximo año, Didal se presentará en la mejor plataforma deportiva de todas: los Juegos Olímpicos.

Si bien el confinamiento en su Cebú natal significa que no puede entrenar tanto como quisiera, Didal tiene planificado su camino a Tokio 2020.

"Es la primera vez en mi vida que no hago skateboarding todos los días durante 8 o 12 horas. Necesito acostumbrarme a la tabla nuevamente y ver cómo me siento, y desde allí intentar qué maniobras hacer para los Juegos Olímpicos pero también para los clasificatorios".

Mientras tanto, la deportista tiene un espacio improvisado en su azotea donde puede entrenar.

"Le pedí a mi papá que construyera un pequeño 'quarter pipe', una rampa, donde puedo seguir practicando", explica.

Uno de sus patrocinadores también está construyendo un skatepark a unos 20 minutos de su casa y una vez que se haya construido y las reglas de cuarentena se relajen, podrá entrenar y practicar.

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skate soon 🎥 @dcatbautista

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Pero si Didal llega a los Juegos Olímpicos y gana, dice que sería difícil encontrar las palabras para expresar sus sentimientos.

"Se necesita sudor y sangre para completar todas las piruetas. Realmente no puedo decir lo que diría si gano esa medalla en los Juegos Olímpicos. Todavía no lo sé".

"Probablemente, muchos filipinos esperan que obtengamos la primera medalla de oro del skateboarding. Es un poco de presión para mí, pero me mantengo positiva. Quiero disfrutarlo".

Pero si hay algo que Didal quiere más que medallas es ganarse el respeto.

"El skate no es para la fama. Solo queremos respeto, no solo en el skate, sino en cualquier situación en la vida, incluso para los niños de la calle o los vendedores ambulantes", concluye.