Los pies que no saben de imposibles

LIMA, PERÚ - 27 DE JULIO: Gladys Tejeda, de Perú, posa tras ganar la maratón de los Juegos Panamericanos de Lima 2019, el 27 de julio de 2019 en Lima, Perú. (Imagen por Patrick Smith/Getty Images)
LIMA, PERÚ - 27 DE JULIO: Gladys Tejeda, de Perú, posa tras ganar la maratón de los Juegos Panamericanos de Lima 2019, el 27 de julio de 2019 en Lima, Perú. (Imagen por Patrick Smith/Getty Images)

Comenzó acumulando kilómetros en sus pies descalzos y ha acabado logrando la marca mínima para Tokio 2020 con zapatillas de diferente talla y color. Gladys Tejeda es el orgullo de Perú, y defenderá su bandera en la maratón Olímpica del próximo verano.

La peruana Gladys Tejeda competirá en Tokio 2020 en sus terceros Juegos Olímpicos, tras conseguir la marca mínima para la prueba de maratón en el Maratón de Sevilla (España), el pasado 23 de febrero. Marcó un tiempo de 2 horas 27 minutos y 7 segundos, que fue además su mejor marca personal.

“Tuve una inmensa alegría y satisfacción. Terminé agotada, pero muy contenta por el resultado y con toda la confianza de seguir mejorando mis registros, tanto en los 42 km, como en 10 km y 21 km. Hasta el momento me siento muy contenta por estar clasificada a los Juegos Olímpicos”, explica sobre ese momento.

Y, aunque ahora todo haya cambiado y los Juegos se disputen el próximo verano -la maratoniana tendrá 35 años-, Tejeda sigue soñando fuerte con Tokio 2020: “Aunque los Juegos Olímpicos se hayan pospuesto, mis objetivos y sueños son ambiciosos. Estar dentro del top 10 en la competencia, con la posibilidad de tentar el podio sería para mí un gran orgullo. El objetivo siempre será superarme y dar lo mejor para mi país”.

Estuvo cerca de llegar a ese lugar privilegiado de las diez mejores tras finalizar decimoquinta en Río 2016.

LIMA, PERÚ - 27 DE JULIO: Gladys Tejeda, de Perú, compite durante la maratón femenina del 27 de julio de 2019 en Lima, Perú. (Imagen por Patrick Smith/Getty Images)
LIMA, PERÚ - 27 DE JULIO: Gladys Tejeda, de Perú, compite durante la maratón femenina del 27 de julio de 2019 en Lima, Perú. (Imagen por Patrick Smith/Getty Images)
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Esta vez consiguió la marca mínima con algo que llamó la atención de muchos: zapatillas de diferente color -lo más aparente-, y de diferente talla -lo más impresionante-. "Desde hace un tiempo yo terminaba las carreras con dolor en los pies. Tras unos exámenes, resultó que mis pies tenían una leve diferencia en tamaño, por lo que me recomendaron empezar a utilizar dos tallas distintas de zapatillas y es la primera vez que corro de esta manera. Yo creo que eso fue fundamental, me sentí muy cómoda. El color de las zapatillas fue lo de menos, los primordial era que mis pies estuvieran súper cómodos para aguantar los 42 km", explica.

Sin parar de correr

Pero Tejeda no siempre ha sentido tal comodidad a la hora de correr. Es de un entorno humilde, y de hecho, comenzó a correr descalza. Sin embargo, lo que sí tenía era algo que nunca le iba a hacer parar. Algo más importante que unas zapatillas. La inspiración de sus padres.

"Yo nací y crecí en la provincia de Junín, a 4.000 metros sobre el nivel del mar. Fue una infancia única con tanto espacio a mi alrededor, sobre todo me sentía libre para correr, disfrutar del paisaje. En medio de las dificultades, mis padres eran un gran ejemplo de lucha, no buscaban excusas, no se cansaban, tenían un espíritu de mucha fortaleza, sobre todo eran personas con mucha fe (mi mamá todavía lo es). Desde pequeña también me enseñaron a ser independiente, a través de muchas responsabilidades. Tanto en casa, en colegio, en el deporte, donde yo sabía de pequeña que tenía que destacar sí o sí. Esto, sumado a ver a mis padres, hicieron que siempre busque darlo todo", cuenta.

Pekín en la televisión, Londres en la mente

Su familia también estuvo presente en su trayectoria Olímpica, que ha sido histórica para su país, Perú. Pero tener los Juegos como objetivo también le ha hecho a ella superar momentos dolorosos en su vida personal.

"En mi casa todos tenían objetivos como sobresalir en el colegio, terminar los estudios, etc. Recuerdo mucho que mi hermano Jorge me insistió un tiempo en mirar los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 por televisión, incluso cuando todos estábamos devastados por la muerte de mi papá en aquel entonces. Pero igual hablamos, si entrenaba fuerte y me dedicaba al 100% podía lograr llegar a Londres 2012, que eran 4 años claves para lograrlo y pensarlo bien. Después de eso, en enero del 2009 me interné al Centro de Alto Rendimiento Huancayo y no dejé de entrenar ni un solo día. Todo parecía un sueño cuando en el 2011 logré hacer mi mejor marca en maratón. En mi debut hice el récord nacional para Perú, con un registro de 2h 32, convirtiéndome en la primera mujer peruana en clasificarse a los Juegos Olímpicos Londres 2012", recuerda.

Su madre le acompañó a aquella cita. Junto a ella, escribió una historia Olímpica que no ha acabado. "Estaba sumamente motivada en el 2012, incluso mi mamá viajó a los Juegos Olímpicos de Londres. Fue clave tenerla a mi lado. En ese momento supe que tenía que hacer todo lo posible por ir a Río 2016, con ella al lado. Entrené muy duro, a pesar de tener algunas adversidades, igual nunca bajé los brazos. Para mí, cada adversidad era un reto donde sabía que no podía rendirme. Al contrario, me llenaba de coraje y fuerza mental, y Dios mediante, llegamos a Río 2016 junto a mi madre y en mi mejor forma física y mental", subraya.

Fue clave tener a mi madre a mi lado en Londres 2012. En ese momento supe

que tenía que hacer todo lo posible para ir a Río, con ella al lado

Entre docente y atleta

De esta forma recuerda Tejeda, aquella niña que comenzó a correr sin zapatillas, su presencia en dos Juegos Olímpicos. Así expresa cómo hizo de lo imposible algo posible. Cómo el deporte le cambió la vida a alguien que, en principio, iba a ser docente.

"Estudié para docente de Primaria, pero sentía que desafortunadamente en nuestro país los docentes no somos tan valorados. Desde ese ángulo, analizando la situación y mi pasión por el atletismo, decidí hacer una apuesta que cambió mi vida rotundamente. En estos 10 años de deportista profesional de alto rendimiento he recorrido casi todo el mundo, además me da la gran oportunidad de representar a todos los peruanos con mucha responsabilidad, orgullo y coraje. He aprendido a no tener miedo a las dificultades y a vivir sin excusas. Con disciplina, lo imposible se convierte en posible. Desde ya, veo a mi familia y a mi país con mucha esperanza de salir adelante siempre", dice.

Es por ello que no es casualidad que su disciplina sea el maratón, una de las pruebas más complicadas. Su dificultad ayuda a Tejeda a seguir avanzando.

"Desde que ingresé al atletismo profesionalmente y al alto rendimiento, sabía lo duro que es y lo que sería. Desde entonces siempre me han gustado los retos más fuertes, siempre he disfrutado mi deporte y así es muy difícil pensar en tirar la toalla. La maratón es uno de los deportes que nos prepara para la vida y nos enseña que no se puede abandonar en ningún kilómetro. Si abandonas una vez, abandonarás siempre".

La maratón es uno de los deportes que nos prepara para la vida

y nos enseña que no se puede abandonar en ningún kilómetro

El otro lado de lo (im)posible

"En el transcurso de mi experiencia deportiva, me he dado cuenta que todo lo que nos parece imposible, con dedicación, disciplina, valores, podemos convertirlo en posible. Desde ese punto de vista hay que trabajar de manera consciente y eficiente, dedicando pasión y gusto a lo que podamos proyectarnos. Todos tenemos retos en la vida que creemos que son imposibles de lograr, hasta que empezamos a trabajar para superarlos y nos vamos superando constantemente si es que nos lo proponemos", sigue explicando.

Todos estos valores son los que han hecho eliminar el 'im' de 'imposible' a su vida. Y ahora mismo la sociedad está embarcada en otra lucha que bien necesita esos valores. La lucha contra la COVID-19.

Como publicó el presidente de Perú, Martín Vizcarra, Gladys Tejeda viste la camiseta de su país en estos momentos en una batalla mundial, que esta vez traspasa el límite del deporte y se centra en la salud.

Ella también está cumpliendo en Perú las restricciones para frenar la crisis que harán que sus terceros Juegos Olímpicos se disputen un año más tarde. Esto ha cambiado a su vez sus planes de entrenamiento.

"Por el momento estoy en mi casa en Huancayo hasta que se cumplan las restricciones que ha dado el gobierno peruano por la cuarentena. Estoy entrenando fortalecimiento de piernas y haciendo trabajos de recuperación en casa. Apenas pase el período de aislamiento social, retomaré mis entrenamientos enfocada en los Juegos Olímpicos. Mi entrenamiento será en diferentes microclimas para seguir puliendo mi rendimiento, para llegar al 100% a los Juegos Olímpicos. Lo más probable es que haga una temporada dura de entrenamientos, todos los días en doble horario", expresa Tejeda.

LIMA, PERÚ - 27 DE JULIO: Gladys Tejeda, de Perú, cruza la línea de meta durante la maratón femenina del 27 de julio de 2019 en Lima, Perú. (Imagen por Patrick Smith/Getty Images)
LIMA, PERÚ - 27 DE JULIO: Gladys Tejeda, de Perú, cruza la línea de meta durante la maratón femenina del 27 de julio de 2019 en Lima, Perú. (Imagen por Patrick Smith/Getty Images)
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Y con su filosofía y su ejemplo, manda este mensaje al pueblo peruano: "A pesar de que nuestras vidas aparezcan retos que parecen imposibles, hay que tener la mente muy fuerte y siempre pensar positivamente. Manteniendo la fe, la humildad y dando lo mejor de ti mismo cada día, puedes lograr lo que te propones. A nuestros niños hay que enseñarles en todo sentido a valorar el deporte de la mano con su educación".

Ella sin duda es un espejo en el que mirar para valorar el deporte. Ella, que daba zancadas sin calzado, y que le han llevado a cambiar la historia Olímpica de todo un país. Ella, Gladys Tejeda, que en su carrera ha adelantado a todos los imposibles.