La maestra de Primaria que se enfrentó a los mejores del mundo y ganó

GLASGOW, ESCOCIA - 22 DE FEBRERO: Jessie Knight, de Hounslow, compite en las eliminatorias de 400 m en el Campeonato Británico Spar de pista cubierta en el Emirates Arena, el 22 de febrero de 2020 en Glasgow, Escocia. (Imagen por Ian MacNicol/Getty Images)
GLASGOW, ESCOCIA - 22 DE FEBRERO: Jessie Knight, de Hounslow, compite en las eliminatorias de 400 m en el Campeonato Británico Spar de pista cubierta en el Emirates Arena, el 22 de febrero de 2020 en Glasgow, Escocia. (Imagen por Ian MacNicol/Getty Images)

50/50

"Mitad profesora de Primaria en un colegio, mitad vallista de 400 m". Así es como se define la británica Jessie Knight en su cuenta de Twitter.

50/50. Dividido exactamente en el medio.

Podría parecer una simple ecuación, pero las proporciones han cambiado a lo largo de los años. Durante su primer curso como profesora de Primaria en un colegio, recién salida de la Uni, la presión -y las horas- de trabajo supusieron tanto para ella que dejó el atletismo.

"El primer año de enseñanza es muy duro. Iba al colegio a las siete de la mañana y trabajaba hasta las diez de la noche", dijo a Telegraph Sport el pasado febrero. "Tuve que dejar el atletismo aparte, y no quería porque todavía no había podido ser lo mejor que podía. Así que parar fue una decisión muy triste. Llevaba practicándolo desde los ocho años, así que estaba realmente destruída".

Añadir una disciplina a la ecuación

Después de un año en el que no estuvo presente el atletismo en su vida, Knight volvió a entrenar, gestionando -no sin dificultad- la estructura de su vida de un modo que su relación de amor con las vallas pudiera continuar.

"Me despierto a las 6, ya que tengo que pasear al perro antes de ir a trabajar. Estoy en mi mesa a las 7.45am y tengo que ser realmente productiva en la jornada escolar. Los niños se van a las 3.15pm, pero yo me tengo que quedar hasta las 5.30pm poniendo notas y planificando las clases. Después tengo el tiempo suficiente para ir a casa, repostar y estar en la pista a las 6.30pm. Suelo dejar la pista entre las 9 o las 9.30pm, me doy una ducha, ceno y a la cama", cuenta.

Últimamente las proporciones se han llegado incluso a complicar. Y esta vez tiene poco que ver con su balanza trabajo-vida.

El pasado año Jessie Knight ha pasado de un nivel nacional en vallas a un nivel Olímpico tanto en vallas como corriendo los 400 m, gracias a su actuación de primera clase en el Gran Premio de Glasglow del pasado febrero, en el que ganó en 51.57 segundos, lo que le colocó tercera en el ránking global de este año.

Y esto en una disciplina que no está dentro de su persona.

Tal y como está esto ahora, parece que puede ser un par de zapatillas más en el equipo de 400 m vallas de Gran Bretaña para Tokio 2020, pero también en el de relevos de 4x400 m.

Quizá ha llegado el momento de que actualice su bio de Twitter.

La búsqueda de equilibrio vale la pena

Aquel día en Glasgow, la poco conocida profesora de un colegio tomó la salida con algunas de sus ídolos, como la campeona de Europa de 400 m, Justyna Swiety-Ersetic. Era la primera vez que competía en un estadio lleno.

"Estaba muy, muy nerviosa en la salida", contó Knight a la BBC. "Mis piernas temblaban mucho cuando nos llamaron de nuevo a nuestros puestos porque había habido una salida nula. Pensé que era porque yo me estaba moviendo sobre el bloque de salida".

Pero, después de salir rápido, y para sorpresa de todos (incluida la suya propia), Knight lideró la carrera al completo, así que llegó a meta en primera posición de manera convincente. Fue un drástico cambio de guión para una atleta que incluso había estado forzada en dejar de lado sus sueños en el atletismo para concentrarse en la "vida real" poco menos de tres años antes.

"Nadie esperaba que estuviera ahí. Era la única que vestía la camiseta de un club, por ejemplo. No sabrían ni mi nombre. Probablemente diría que el resto estaría un poco en shock, porque yo también lo estaba", añade Knight.

En cuanto a la mitad de su persona que es profesora, parece que esta parte de su vida sigue estando ahí.

"Estamos debatiendo en quizás ser profesora solo media jornada en curso próximo, pero todavía no lo tengo del todo decidido", dice. "No importa cuánto de bien vaya la temporada, definitivamente no dejaré de dar clases por completo porque esto me ofrece una sana distracción".