La cuenta pendiente del capitán antes de su adiós 

VARAZDIN, CROACIA - 24 de enero: Raúl Entrerríos, de España, celebra una victoria en el Campeonato de Europa de balonmano masculino contra Alemania en el Varazdin Arena, el 24 de enero de 2018 en Varazdin, Croacia.  (Imagen por Martin Rose/Bongarts/Getty Images)
VARAZDIN, CROACIA - 24 de enero: Raúl Entrerríos, de España, celebra una victoria en el Campeonato de Europa de balonmano masculino contra Alemania en el Varazdin Arena, el 24 de enero de 2018 en Varazdin, Croacia. (Imagen por Martin Rose/Bongarts/Getty Images)

Ha ganado todos los títulos posibles con su equipo, el Barcelona, y con la selección española de balonmano. Pero aún hay uno que se le resiste: el oro en los Juegos Olímpicos. En Tokio 2020, Raúl Entrerríos tendrá su última posibilidad de lograrlo.

Oro en el Mundial 2005, en el Europeo de 2018 y en el de 2020 con la selección española; dos Champions Leagues, nueve ligas ASOBAL, diez Copas ASOBAL, ocho Supercopas ASOBAL, cinco Superglobes y siete Copas del Rey -contando la lograda el pasado fin de semana- con el Barcelona. Solo con eso podría poner fin esta temporada a su carrera deportiva y cerrar con ella una de las trayectorias más importantes del balonmano español. Sin embargo, el central Raúl Entrerríos (1981) aún tiene una cuenta pendiente: conseguir llegar a una final de los Juegos Olímpicos y, por qué no, un oro.

De hermano a hermano

Entrerríos logró el bronce en los Juegos de Pekín 2008, que lo compartió con su hermano mayor, Alberto Entrerríos, que entonces estaba en activo.

Alberto, actual entrenador del Nantes francés, se retiró como jugador en 2016, y dejó tras de sí otra de las carreras más importantes del balonmano español. Sin duda, inspiró a su hermano menor, que, en más de una ocasión, ha reconocido querer seguir sus pasos. En el juego de Raúl, Alberto dejó su mayor legado.

Regreso por la puerta grande

Tras el éxito en Pekín, Raúl Entrerríos participó en los Juegos de Londres 2012. Sin embargo, no pudo seguir con la racha en los siguientes.

A pesar de ser subcampeona de Europa en 2016, la selección española masculina de balonmano no acudió a Río 2016 tras caer en el Preolímpico.

“Yo siempre he dicho que la espina de no haber ido a Río 2016 siempre va a estar ahí lógicamente. No estuvimos en los Juegos y eso es algo que no podemos solucionar. No podemos volver al pasado para intentarlo de nuevo”, expresa Entrerríos.

Los ‘Hispanos’, como se le conoce al combinado de España masculino, han podido resarcirse cuatro años después con la clasificación directa para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. “De igual forma que durante aquel ciclo el equipo trabajó muy bien y quizá por méritos deberíamos de haber estado en Río 2016 y no pudo ser, en esta ocasión lo hemos conseguido y eso hace que sintamos mucha satisfacción por todo ese trabajo, por todos los días que hemos trabajado muy duro por ese objetivo a largo plazo que eran los Juegos. Ahora los tenemos cerca y estamos muy felices”.

La espina de no haber ido a Río 2016 lógicamente siempre va a estar ahí.

No podemos volver al pasado para intentarlo de nuevo

Los Hispanos sellaron el billete Olímpico tras proclamarse el pasado enero en campeones de Europa -además, por segunda vez consecutiva-.

“Lograr el billete a Tokio hizo que la consecución de la medalla fuera aún más especial. No es solo que seamos campeones de Europa, sino que lo hemos repetido después de lograrlo en 2018, y encima con ese gran premio que era la clasificación directa para los Juegos Olímpicos. Creo que además para este grupo era muy importante después de lo duro que resultó no poder ir a Río. Teníamos claro que queríamos estar en esta ocasión en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y hacerlo de forma directa, sin tener que pasar por un Preolímpico. Creo que era muy merecido para este grupo, no solo por todo el trabajo que hicimos en este campeonato, sino durante todo el ciclo”, analiza el capitán de la selección, que es el jugador en activo de España con más internacionalidades (261), solo por detrás del exguardameta David Barrufet (280).

Raúl Entrerríos, capitán de la selección española de balonmano y jugador del Barcelona, posa con la mascota Olímpica de Tokio 2020, Miraitowa, en la rueda de prensa previa a la Copa del Rey de balonmano, el pasado 5 de marzo en Madrid.
Raúl Entrerríos, capitán de la selección española de balonmano y jugador del Barcelona, posa con la mascota Olímpica de Tokio 2020, Miraitowa, en la rueda de prensa previa a la Copa del Rey de balonmano, el pasado 5 de marzo en Madrid.
Tokyo 2020 / Lucía Chico

¿La primera final de España?

Llegar a los Juegos como campeones de Europa hace a los Hispanos favoritos para todo, aunque Entrerríos opina que esta vitola se la ganaron hace tiempo: “No solamente por este último campeonato, sino por la trayectoria que llevamos en estos últimos torneos después del Europeo de 2018, del Campeonato del Mundo al año siguiente… Creo que España está colocándose como uno de esos equipos que son aspirantes a alcanzar las semifinales, a conseguir medalla, y, ¿por qué no?, a lograr el primer puesto”.

Sin embargo, se muestra cauto a la hora de abrir estas posibilidades: “Si algo nos caracteriza, y algo hemos hecho bien durante todos estos campeonatos, ha sido centrarnos en el presente con la máxima humildad. Y es lo que tenemos que hacer en Tokio 2020. Está claro que es un campeonato muy complicado. Veremos cómo queda todo enmarcado después de los Preolímpicos, pero lo que tenemos que ser es fieles a nuestra filosofía, a nuestra forma de hacer balonmano, y eso nos da mayores posibilidades de conseguir éxitos. Es lo que hemos hecho hasta ahora y lo que nos ha llevado hasta aquí”.

ZAGREB, CROACIA - 28 DE ENERO:  Raúl Entrerríos, de España, besa el trofeo de campeones de Europa tras superar en la final a Suecia en el Arena Zagreb, el 28 de enero de 2018 en Zagreb, Croacia.  (Imagen por Martin Rose/Bongarts/Getty Images)
ZAGREB, CROACIA - 28 DE ENERO: Raúl Entrerríos, de España, besa el trofeo de campeones de Europa tras superar en la final a Suecia en el Arena Zagreb, el 28 de enero de 2018 en Zagreb, Croacia. (Imagen por Martin Rose/Bongarts/Getty Images)
2018 Getty Images

Los Hispanos no son los únicos pretendientes de la medalla de oro y Entrerríos es consciente de ello. “Hay muchas selecciones que son candidatas a estar en ese grupo de siete u ocho equipos que pueden aspirar a ganar cualquier campeonato. Eso hace que la dificultad sea máxima. Ahora tenemos que ver cómo quedan los Preolímpicos. Está claro que hay selecciones europeas que tienen mayor peso, según su clasificación en campeonatos del mundo, pero en los Juegos Olímpicos puede pasar cualquier cosa. Sabemos que lo que tenemos que hacer es intentar concentrarnos en lo nuestro, en nuestro día a día, en nuestra forma de hacer las cosas, y, sobre todo, disfrutar porque creo que es una competición para hacerlo”, dice el capitán de España.

Competir en los Juegos de Tokio 2020 es una manera excepcional de cerrar esta etapa de mi vida

Tokio 2020 serán los últimos Juegos para muchos jugadores importantes dentro del panorama internacional, como Nikola Karabatic, pero, en el caso de Entrerríos, será su última competición como profesional. Anunció su retirada a principios de este curso. Esto hace que los afronte “con más alegría”.

“Me planteo cada competición de la misma forma: con la idea de vivir el presente, de competir al máximo, pero es cierto que esa pequeña idea de poder cerrar esta etapa de mi vida en los Juegos Olímpicos ha hecho que esa motivación sea, si cabe, todavía mayor. Es sin duda una manera excepcional de poder cerrarla”.