Nikola Karabatic quiere retirarse como el mejor de todos los tiempos en Tokio 2020

ZAGREB, CROACIA - 20 DE ENERO:  Nikola Karabatic, de Francia, celebrando durante el partido entre Suecia y Francia de la Main Round del Campeonato de Europa de balonmano masculino, disputado en el Arena Zagreb, de Croacia, el 20 de enero de 2018.  (Imagen por Martin Rose/Bongarts/Getty Images)
ZAGREB, CROACIA - 20 DE ENERO: Nikola Karabatic, de Francia, celebrando durante el partido entre Suecia y Francia de la Main Round del Campeonato de Europa de balonmano masculino, disputado en el Arena Zagreb, de Croacia, el 20 de enero de 2018. (Imagen por Martin Rose/Bongarts/Getty Images)

El héroe francés, Nikola Karabatic, podría ganar su tercer oro Olímpico en Tokio 2020 y poner un final de cuento a su icónica carrera en el balonmano

Nikola Karabatic lo ha hecho y ganado todo. Y, además, muchas veces.

No es de sorpresa que sea el héroe nacional de Francia cuando se mira con perspectiva su increíble carrera balonmanística.

Ha sido dos veces campeón Olímpico, cuatro veces campeón del mundo, tres veces campeón de Europa, y tres veces mejor jugador del año en el mundo según la IHF (International Handball Federation).

Karabatic es una bestia.

A todo esto se añade también la medalla de plata en Río 2016, que se sumó a sus otros 14 títulos importantes a nivel internacional, y 49 trofeos de clubes, entre los que se incluyen 17 títulos de ligas nacionales en 18 temporadas.

A las numerosas victorias de ligas y copas de Francia, España y Alemania se suman tres títulos de la EHF Champions League, incontables premios individuales, lo que da una idea de lo que Karabatic ha conseguido.

"A veces cuando veo mi récord en un artículo, no me lo creo. Casi me sonroja", contó al periódico Le Parisien.

Aunque ya esté considerado como uno de los mejores de todos los tiempos, Karabatic, de 35 años, quiere un final perfecto para su carrera en Tokio 2020.

¡El oro Olímpico es el Santo Grial!

Crecer rápido

Karabatic nació en Yugoslavia el 11 de abril de 1984 en el seno de una familia ya vinculada al balonmano, y con un padre serbio y una madre croata.

Su padre, Branko, jugo para el Železničar, de la ciudad serbia de Niš. Cuando se le ofreció un trabajo como entrenador en Francia, la familia se mudó a este país, incluido su hijo de tres años, Nikola.

Desde una edad temprana, su altura era imponente y el deporte del balonmano era perfecto para ella.

Creció viendo a Jackson Richardson, Frederic Volle y Denis Lathoud, héroes de la selección francesa que en 1995 fue campeona del mundo.

Con 16 años, en el año 2000, Karabatic ya jugaba en el Montpellier francés. Para 2002, cuando aún era un adolescente, ya había conseguido su primer título de liga.

'La Bestia' se convirtió en un apodo obvio cuando creció hasta medir 1.96 metros (6'5") y pesar más de 100 kg.

Además de su imponente tamaño, el central francés tiene una rapidez inusual a la hora de lanzar y pasar, lo que se suma a su profundo entendimiento y visión del juego.

Todo esto no fue mucho antes de que la selección nacional llamara a su puerta.

Atenas 2004: primeros Juegos Olímpicos

Después de la gloria doméstica llegó el éxito internacional.

Tras perder por un solo gol ante Alemania en la semifinal del Mundial de 2003 en Lisboa (Portugal), Karabatic logró su primera medalla en el escenario internacional después de que Francia venciera a España por 27-22 en el partido por el bronce.

Tanto en el Montpellier como en la selección de Francia, la joven estrella tuvo la oportunidad de aprender de los mejores: Jerome Fernandez -el mayor goleador de Francia de todos los tiempos-, Jackson Richardson -el jugador con más internacionalidades del país-, y 'La Roca' Didier Dinart, el máster en las artes defensivas.

La primera experiencia Olímpica de Karabatic fue en Atenas 2004.

Sin embargo, pese a jugar con una selección repleta de talento y experiencia, Francia cayó en los cuartos de final ante Rusia.

Cuando en 2017 se le preguntó a Karabatic sobre su mayor decepción en su carrera, no dudó: "Los Juegos de 2004. Finalizamos quintos por perder un solo partido (los cuartos de final contra Rusia). Teníamos un equipo extraordinario y grandes ambiciones. Fue un duro golpe para nuestra moral".

Oro en Pekín 2008

Francia aprendió de estas duras lecciones de Atenas para acudir a Pekín.

Antes de eso, 2005 trajo consigo otra medalla de bronce para Francia en el Campeonato del Mundo de Túnez. En 2006 llegó el mejor momento de Karabatic con la camiseta francesa, en la final del Campeonato de Europa de 2006, en Suiza.

En ella, Nikola se transformó en 'La Bestia' al transformar 11 goles para liderar a Les Bleus en una gran victoria 31-23 sobre España.

El cíclo Olímpico antes de Pekín 2008 se tornó derrepente en algo muy prometedor, hasta que los franceses volvieron a poner los pies en el suelo en el Europeo de enero de 2008, cuando perdieron ante Croacia en las semifinales por un solo gol de diferencia.

Consiguieron alzarse con el bronce, pero no les sirvió para quitarse de encima un sentimiento de orgullo herido, y un fuego se encendió antes de los Juegos Olímpicos en la República Popular de China.

'Les Bleus' pudieron vengarse de Croacia en la semifinal Olímpica, con una victoria por 25-23.

La final Olímpica le dio a Karabatic otro escenario sobre el que brillar. Anotó 8 goles (fue el máximo goleador) y se puso en el cuello por primera vez la medalla de oro Olímpica

Tenía 24 años.

Cuando le preguntaron en 2020 cuál era su título más memorable, escogió este. "Es muy difícil elegir solo uno porque hay muchos, pero, si hay que hacerlo, diré la primera vez que me convertí en campeón Olímpico. Los Juegos representan algo muy especial para el deporte y para mí", contó a la televisión francesa.

Londres 2012: Francia defiende el título

En Pekín 2008 comenzó un periodo de dominio total francés en el panorama del balonmano, por lo que se ganaron el sobrenombre de 'Les Experts'.

Los campeones Olímpicos se convirtieron en campeones del mundo en 2009, defendieron este título en 2011 y, entre uno y otro, consiguieron alzarse con dos trofeos de campeones de Europa.

Con Dinart y Karabatic comandando la defensa, y Karabatic, en particular, aportando goles a los de los goleadores Michael Guigou, Daniel Narcisse, y Jerome Fernandez, esta fue la edad dorada del balonmano francés.

Se convirtieron en una fuerza imparable.

Suecia les hizo esforzarse en la final de Londres 2012, pero Francia encontró el camino para conseguir la medalla de oro con un ajustado marcador de 22-21.

Así, Francia se convirtió en la primera selección en la historia del balonmano Olímpico en retener el título.

Karabatic entró en equipo All-Star Olímpico.

LONDRES, INGLATERRA - 12 DE AGOSTO:  (de izda. a dcha.) Cedric Sorhaindo #20, Nikola Karabatic #13, Didier Dinart #3 y Daniel Narcisse #8, de Francia, celebrando haber conseguido la medalla de oro contra Sueciaen el día 16 de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en el Basketball Arena el 12 de agosto de 2012 en Londres, Inglaterra. (Imagen por Jeff Gross/Getty Images)
LONDRES, INGLATERRA - 12 DE AGOSTO: (de izda. a dcha.) Cedric Sorhaindo #20, Nikola Karabatic #13, Didier Dinart #3 y Daniel Narcisse #8, de Francia, celebrando haber conseguido la medalla de oro contra Sueciaen el día 16 de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en el Basketball Arena el 12 de agosto de 2012 en Londres, Inglaterra. (Imagen por Jeff Gross/Getty Images)
2012 Getty Images

El arreglo de partidos

Sin embargo, el 2012 también trajo consigo un punto bajo en la carrera de la estrella francesa.

El 30 de septiembre de 2012 se vio envuelto en el arreglo de un partido y fue arrestado junto a su mujer, Geraldine Pillet, y su hermano, Luka, que jugaba junto a Nikola en el Montpellier en ese momento.

Las sospechas surgieron cuando el Montpellier perdió ante el Cesson-Rennes, un equipo mucho más débil, y se implicó a los hermanos en un fraude de arreglo de partidos.

El castigo fueron 40.000 euros de multa, dos meses de prisión sin cumplimiento de pena, y la prohibición de jugar seis partidos para Nikola y dos para Luka.

"Ambos son culpables de una conducta que no cumple con los principios y las normas éticas del balonmano", se podía leer en el comunicado de la Federación Francesa de balonmano.

Un hombre de familia

Nikola Karabatic conoció a su mujer, Geraldine Pillet, en 2010, y han tenido dos hijos: Alec, que nació en abril de 2016, y Nora, que se convirtió en el nuevo miembro de la familia dos años después.

"Ser padre me ha cambiado completamente la vida como deportista, pero especialmente como hombre", contó la estrella del balonmano a Le Parisien en 2017.

"Intento estar en casa todo lo que posible, para jugar con él y ayudar a Geraldine lo mejor que pueda. Esto me da mucha energía, mucha felicidad", prosiguió.

Río 2016: Dinamarca arruina el sueño del triplete

Los hermanos completaron su condena y, con servicio a la comunidad, fueron perdonados.

Tras eso, se anunció que formarían parte del equipo nacional francés para los Juegos Olímpicos de Río 2016 y pudieron hacer historia juntos.

Sin embargo, el primer bache que dio muestras de que Francia no era invencible llegó pronto en el siguiente ciclo Olímpico.

Su vieja enemiga, Croacia, sorprendió a los campeones Olímpicos y mundiales en España, dejándolos fuera del Campeonato del Mundo de 2013 en los cuartos de final. Además, de manera convicente: 30-23.

Pero Karabatic y compañía lo vieron como un resultado extraño, por lo que se recompusieron para ganar el Europeo de 2014 y reclamar su corona mundial en Catar 2015.

Nikola fue una vez más el hombre del momento, ya que marcó cinco goles que ayudaron a la victoria de equipo contra la anfitriona, Catar, en la final. Así, finalizó el campeonato como el máximo anotador francés.

Todos los caminos llevaban a Río y a otro hecho histórico que nunca antes se había visto: tres títulos Olímpicos consecutivos.

Sin embargo, Dinamarka y Mikkel Hanssen, compañero de Karabatic en el PSG, no habían leído este guion.

Hanssen es el único jugador -al margen de Karabatic- que ha ganado en tres ocasiones el prestigioso galardón de mejor jugador del año en el mundo de la IHF. Su actuación fue sublime en la final de Río, en la que logró ocho goles que inspiraron la victoria de su equipo.

Fue la primera medalla de oro Olímpica de Dinamarca.

¿Un final de cuento para Karabatic en Tokio 2020?

Lo primero que tiene que lograr Francia para hacer desapararecer los fantasmas de Río es clasificarse para Tokio 2020.

Didier Dinart, excompañero de equipo de Nikola, se puso al frente de los campeones del mundo de 2017, que fueron héroes para su afición local, como entrenador. Pero cayeron en una espiral descendente.

Cayeron en el Europeo de 2020 del pasado enero habiendo disputado solo dos partidos. A la postre, la España de Raúl Entrerríos fue la campeona del campeonato.

Fue un seísmo en el mundo del balonmano, ya que Francia no llegó ni siquiera a la fase de eliminatorias, por lo que ahora tiene que enfrentarse a un torneo de clasificación para ganarse su derecho de estar en Tokio 2020.

Sus rivales en el Preolímpico son Croacia, Túnez y Portugal. Es casi imposible pensar en un grupo más complicado.

Este es el momento más bajo de una generación, pero si el ahora veterano Karabatic consigue liderar a 'Les Bleus' a Tokio y volver a llevar la medalla de oro de Francia contrapronóstico, Nikola podrá retirarse felizmente como el mejor jugador de todos los tiempos.

Por el Olympic Channel.