Los Paralímpicos de Tokio 1964: unos Juegos pioneros (parte I)

1964 Tokyo Paralympic - A truly pioneering Games

Los Juegos Paralímpicos de Tokio 1964 (Tokio 1964) tuvieron lugar hace 55 años.

Duraron cinco días, entre el 8 y el 12 de noviembre, y siguieron a los Olímpicos, que habían acabado de manera exitosa dos semanas antes.

Estos fueron los segundos Juegos Paralímpicos de la historia, después de los de 1960, pero los primeros en los que se acuñó el término “Paralímpicos”. Sin embargo, en ese momento solo era un término utilizado por el Comité Organizador para el evento, ya que internacionalmente se conocieron como la 13ª edición de los Juegos Internacionales de Stoke Mandeville.

Tokio 1964 hizo historia no solo por ser los primeros Juegos Paralímpicos en Asia, sino también por el legado que dejaron. Los Juegos ayudaron a promocionar el desarrollo de deportes para personas discapacitadas alrededor de todo Japón, un hecho ciertamente pionero en la historia Paralímpica.

© Asociación de Deportes Adaptados de Japón

Marchando con la canción “Sukiyaki”

A las diez de la mañana, un sonido de tambores pudo escucharse antes de que la banda de un instituto, con unos cien estudiantes vestidos con uniforme amarillo, hiciera su entrada. Les siguió la banda de las Fuerzas de Defensa de Japón (JGSDF, Japan’s Defense Force). Y, después, 378 atletas participantes de 21 países diferentes se reunieron en el Oda Field, en el centro de Tokio.

Cuando 53 atletas japoneses, todos uniformados con camisetas marrones de entrenamiento, entraron los últimos, la música cambió y se tornó en la famosa “Sukiyaki song”, que en aquel momento era muy popular internacionalmente y que incluso llegó a estar en el número 1 de la lista de éxitos de Billboard en 1963.

El juramento Paralímpico fue pronunciado por Shigeo Aono, representando la nación anfitriona, mientras se lanzaron al aire 500 palomas para celebrar los Juegos.

Bajo el brillante cielo azul, sin ninguna nube a la vista, más de cuatro mil espectadores, incluyendo al Príncipe Imperial, Akihito, y a la Princesa, Michiko –en estos momentos Emperador y Emperatriz emértios de Japón-; y a Sir Ludwig Guttman, padre del Movimiento Paralímpico.

Se desarrollaron competencias de nueve deportes –tiro con arco, atletismo, dartchery, snooker, natación, tenis de mesa, halterofilia y baloncesto y esgrima en silla de ruedas- en seis sedes diferentes, entre las que se incluyó el Oda Field, en gimnasio nacional de Yoyogi, con competencias desde las 9 de la mañana hasta bien entrada la noche.

© Asociación de Deportes Adaptados de Japón

"No he tenido ni un mínimo sentimiento de inferioridad durante los Juegos”

Los Juegos fueron bien recibidos, ya que se reportó que 100.000 personas asistieron a los eventos, mientras que el Comité Paralímpico Internacional (CPI) detalló que la cobertura de los medios locales fue más grande de lo que el Comité Organizador esperaba, con 700 periodistas de todo el país acreditados en la capital de Japón.

Los atletas japoneses se impresionaron con estos Juegos, ya que, gracias a ellos, se dieron cuenta de cómo se percibían sus discapacidades.

Desafortunadamente, en ese momento los deportes adaptados no fueron reconocidos positivamente en Japón debido a la estigmatización. Así que, de manera aislada, llegaron críticas al Comité Organizador en las que se alegaba que las personas discapacitadas habían sido explotadas en el evento.

Nada más lejos de la realidad. Un atleta japonés confesó: “Desde que me lesioné hace cinco años, siempre he tenido un sentimiento de inferioridad, pero en ningún momento lo he tenido, ni un poco, durante los Juegos Paralímpicos. He disfrutado mucho de su atmósfera”.

El actual miembro del Ministerio de Salud, Seiichiro Ite, de 95 años, que estuvo envuelto en el proceso de preparación y ejecución de Tokio 1964, dijo que la razón por la que los espectadores se congregaron en las sedes fue a causa de la popularidad de los Olímpicos.

“Las sedes en las que tuvieron lugar las Ceremonias de Apertura y de Clausura también se usaron como campo de entrenamiento para los atletas Olímpicos, y estaban localizadas dentro de la Villa Olímpica. Así, el público pudo conocer los lugares donde los atletas famosos habían entrenado durante los Juegos Olímpicos, como Abebe Bekila, un maratoniano de Etiopía tremendamente popular después de ganar la medalla de oro en Tokio”, explicó.

"Pienso que no todos los visitantes estaban realmente interesados en ver deportes practicados por personas impedidas, sino para vislumbrar el sitio que antes sólo habían visto en televisión”, prosiguió.

El ex miembro del personal del Ministerio de Salud, Seiichiro Ite, en Yokohama.

“Paralímpico” como apodo

Hay algunas diferencias remarcables entre los Juegos Paralímpicos de 1964 y ahora.

Como se mencionó previamente, el término “Paralímpico” era entonces un apodo, un nombre, que sólo se utilizaba internamente en Japón.

"Cuando les dijimos a algunos periodistas locales que íbamos a ser la sede de los próximos Juegos Mandeville, nadie sabía de qué hablábamos. Así que explicamos que eran como los Juegos Olímpicos, pero para parapléjicos. Entonces, un periodista dijo ‘Entonces lo podemos simplificar con la palabra Paralímpico’. La palabra se hizo popular, no sólo entre los reportajes y artículos, sino también entre nosotros. Así que se convirtió en su nombre oficial”, contó Ite.

Torre de bienvenida que muestra Paralímpico en japonés
Torre de bienvenida que muestra "Paralímpico" en japonés
© Asociación de Deportes Adaptados de Japón

En Japón, el término ha sido conocido por todo el mundo desde 1964, pero no fue hasta 1989 cuando “Paralímpico” se convirtió en oficial, después de que el Comité Paralímpico Internacional (CPI) lo estableciera. Se unieron la preposición griega “para” y la palabra “Olímpico”, lo cual significa que “Paralímpicos” son los Juegos paralelos a los Olímpicos, e ilustra cómo los dos movimientos existen mano a mano.

Hasta mediados de los 70, la participación se limitó exclusivamente a pacientes con lesiones de médula, ya que las fundaciones de los Juegos asistían en la rehabilitación de ciudadanos y veteranos en el Hospital Stoke Mandeville, en Gran Bretaña. Esto cambió en Toronto 1976, cuando se incluyeron en los Juegos a los primeros participantes amputados y discapacitados visuales.

Tokio 2020 y más allá

Justo como se hizo en 1964, Tokio 2020 está buscando dejar otro legado en el Movimiento Paralímpico.

Se esperan que unos 4.300 atletas compitan en Tokio desde el 25 de agosto al 6 de septiembre, lo que hará que Tokio se convierta en la primera ciudad en acoger unos Paralímpicos en dos ocasiones diferentes.

Los ciudadanos de Japón tendrán la oportunidad de formar parte de uno de los mayores eventos deportivos en el mundo. Como ejemplo de ello, 390.000 personas están participando en el primer sorteo de entradas de los Juegos Paralímpicos. Esto implica triplicar el número de aficionados que tomaron parte del ofrecimiento inicial de entradas para los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.