Japón y el voleibol femenino: las pioneras de 1964

La final de la competición de voleibol femenino enfrentó a Japón y la URSS.
La final de la competición de voleibol femenino enfrentó a Japón y la URSS.

En octubre de 1964, Tokio fue por primera vez sede de unos Juegos Olímpicos. Para celebrar el aniversario, Tokio 2020 le acercará algunos de los momentos más increíbles e históricos que tuvieron lugar hace 56 años. En una nueva parte de la serie, echamos un vistazo a una histórica medalla de oro para el país nipón

Los antecedentes

Para el equipo femenino de voleibol de Japón, la presión por ganar el oro alcanzó nuevas alturas en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964.

Dos años antes de los Juegos Olímpicos, Japón había ganado su primer oro en el Campeonato Mundial de voleibol femenino después de derrotar a la Unión Soviética, que había dominado el deporte durante mucho tiempo. De hecho, desde el Campeonato Mundial inaugural en 1952, la Unión Soviética no había perdido.

Con esa victoria, algunas miembros del equipo querían retirarse y seguir adelante con sus vidas, incluido el entrenador DAIMATSU Hirobumi. Pero con el anuncio de que el voleibol haría su debut Olímpico en Tokio 1964, hubo un fuerte deseo público de que el equipo luchara contra la Unión Soviética nuevamente.

"Mucha gente nos dijo que querían que participáramos en los Juegos Olímpicos de Tokio. Nos llegaron muchas cartas con esa petición", explica IDOGAWA Kinuko, miembro del equipo en el Campeonato Mundial de 1962 y en Tokio 1964.

Se cree que se enviaron unas 5.000 cartas para convencer al equipo para participar en los Juegos Olímpicos.

"En aquel momento, muchas de nosotras estábamos pensando en casarnos porque estábamos en esa edad", recuerda.

"Finalmente, la capitán, KASAI Masae, dijo: 'Lo haré', y todas decidieron continuar".

Bajo la dirección del entrenador en jefe Daimatsu, Japón solo había perdido un partido desde su debut internacional contra la Unión Soviética en el Campeonato Mundial de 1960.

Sin embargo, Daimatsu era conocido como el "oni" o "demonio" debido a sus métodos de entrenamiento. Aunque estuvo de acuerdo en que sus métodos de entrenamiento eran extremos, Daimatsu creía que eran necesarios para desarrollar el espíritu de lucha necesarios para vencer a la dominante Unión Soviética.

Uno de los ejercicios que practicaban se llamaba "kaiten reeshiibu" (rotar y recibir), una habilidad que se convirtió en un arma secreta para el equipo.

Era una maniobra de salto y balanceo similar al judo que se usa para defenderse de un ataque. Las jugadoras tenían que lanzarse al suelo para recuperar la pelota y aterrizar de pie para comenzar un ataque. Se practicaba una y otra vez y las jugadoras se golpeaban repetidamente los hombros contra el suelo.

El equipo solía entrenar desde las 4:30 p.m. hasta la medianoche después de trabajar de 8 a.m. a 4 p.m durante varios años antes de ganar el Campeonato Mundial, pero el entrenamiento para los Juegos Olímpicos fue diferente. Supuso más horas en la cancha, comenzando a las 3 p.m., después de que su trabajo terminara y, a veces, continuaba hasta las 2-3 a.m. del día siguiente.

Sin embargo, si a Daimatsu no le gustaba su actuación durante el entrenamiento, la sesión a veces se prolongaba hasta las 5 a.m.

© 1964 / Kishimoto/IOC

El momento

Era el día antes de la Ceremonia de Clausura y el Gimnasio Komazawa con capacidad para 4.000 espectadores en el barrio de Setagaya de Tokio estaba lleno hasta los topes. También observando, desde un palco imperial especial, estaba la princesa Michiko de la familia real japonesa.

La presión creció cuando el judoka Anton Geesink ganó en la final contra el favorito local KAMINAGA Aki. Ahora le tocaba al equipo de voleibol femenino restaurar el orgullo de la nación.

En el período previo a la final, Japón había vencido a sus oponentes sin mucha amenaza, perdiendo solo un set en los cuatro partidos que jugaron.

A medida que se acercaba la tarde en la ciudad anfitriona, las calles se vaciaron. La NHK, la emisora ​​nacional de Japón, informó que el índice de audiencia de la final en televisión superó el 80 por ciento.

Fue literalmente un partido que detuvo al país.

Japón había ganado los dos primeros sets con relativa facilidad, 15-11 y 15-8, pero en el tercer set, las soviéticas comenzaron a contraatacar. La nación anfitriona estaba a un punto para la victoria con 14-8, pero la Unión Soviética logró ganar cinco puntos consecutivos para estar a un punto de alcanzar al país anfitrión.

Sin embargo, el equipo japonés hizo valer su unión y se aseguró el oro.

"El partido terminó con una falta de una jugadora soviética, pero no supe qué pasó por un momento", dice Idogawa, que ahora tiene 81 años. "Después de darme cuenta de nuestra victoria, dije: '¡Ganamos!'".

Los vítores resonaron en todo el estadio: Japón se había convertido en la primera nación en ganar el oro Olímpico en voleibol femenino.

Las lágrimas de alegría del equipo resumieron lo que se considera uno de los mejores momentos deportivos de la historia japonesa.

Ceremonia de medallas. El equipo de Japón recibe la primera medalla de oro del voleibol femenino en los Juegos Olímpicos.
Ceremonia de medallas. El equipo de Japón recibe la primera medalla de oro del voleibol femenino en los Juegos Olímpicos.
© 1964 / Kishimoto/IOC

¿Qué pasó después?

La victoria en 1964 todavía tiene mucha importancia para los japoneses y ayudó a popularizar el deporte en el país.

Japón no solo ganó otro oro Olímpico (Montreal 1976), dos platas (México 1968, Múnich 1972) y dos medallas de bronce (Los Ángeles 1984, Londres 2012), sino que también se convirtió en el anfitrión permanente de la Copa Mundial de Voleibol de la FIVB, evento que se realiza cada cuatro años.

Sin embargo, Japón, que actualmente ocupa el séptimo lugar en el mundo, buscará regresar a sus días de gloria y capturar el corazón del país como lo hizo hace 56 años.

En 2016 cuando fue seleccionada como entrenadora del equipo, la ex medallista de bronce de Los Ángeles 1984 NAKADA Kumi afirmó ante los medios de comunicación: “El voleibol comenzó con una medalla de oro. Es un deporte que tiene tradición e historia. Desde que ganamos la medalla de oro en 1964, quiero hacer todo lo posible como entrenadora del equipo de Japón para convertirnos en un equipo con espíritu de lucha y aspirar a una medalla".

Hablando con Tokio 2020 a principios de este año, la capitana del equipo, ARAKI Erika, aseguró que están trabajando para obtener una medalla en los Juegos del próximo año.

"Creo que la tenacidad y la fuerza organizativa de Japón se convertirán en sus puntos fuertes", asegura. "Tengo muchas ganas de trabajar duro como equipo hacia la meta de las medallas".

¿Volverán los Juegos de Tokio 2020 a ser otro momento significativo en la historia del voleibol japonés?

Voleibol en Tokio 1964