Ismail Ahmed Ismail: del último lugar a la primera medalla Olímpica de Sudán

Ismail Ahmed Ismail de Sudán después de quedar segundo en la final masculina de 800 m durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. (Foto de Julian Finney/Getty Images)
Ismail Ahmed Ismail de Sudán después de quedar segundo en la final masculina de 800 m durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. (Foto de Julian Finney/Getty Images)

Si bien ganar una medalla Olímpica es un objetivo personal para miles de atletas, para 24 países es un sueño que solo se ha hecho realidad una vez. Tokyo2020.org analiza este único momento glorioso y el impacto que tuvo en la vida de los atletas que lo lograron

Los antecedentes

Sudán hizo su debut Olímpico en Roma 1960 y desde entonces el país ha participado en la mayoría de los Juegos Olímpicos.

A pesar de sus casi 50 años de participación, la primera medalla de Sudán en el escenario deportivo más importante del mundo no llegó hasta Pekín 2008, cuando Ismail Ahmed Ismail ganó la plata en los 800 m masculinos.

Nacido en una tribu de Darfur, Ismail fue introducido al atletismo en la escuela. Sorprendentemente, en lugar de los 800 m, comenzó como corredor de 3.000 m y participó también en carreras de 1.500 m.

Después de ver su actuación en las carreras de fondo, el entonces entrenador nacional de atletismo Omer Khalifa le aconsejó que bajara hasta los 800 m. Cuando lo hizo, ganó el Campeonato Nacional Juvenil.

En 2002, Ismail participó en el Campeonato Mundial Juvenil en Kingston, Jamaica y terminó quinto con un tiempo de 1:47.20. Dos años después, tuvo su primera experiencia Olímpica en Atenas 2004, donde llegó a la final de los 800 m después de hacer su mejor marca personal en la semifinal. Pero acabaría último en la final.

En una entrevista con la IAAF en 2008, Ismail explicó que no era optimista ante la perspectiva de ganar los Juegos y que estaba agotado en la final.

“Solo quería hacer mi mejor esfuerzo”, aseguró.

Wilfred Bungei de Kenia gana por delante de Ismail Ahmed Ismail de Sudán, Alfred Kirwa Yego de Kenia (2do a la izquierda) y Yusuf Saad Kamel de Bahrein en la final masculina de los 800 m durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. (Foto de Julian Finney/Getty Images )
Wilfred Bungei de Kenia gana por delante de Ismail Ahmed Ismail de Sudán, Alfred Kirwa Yego de Kenia (2do a la izquierda) y Yusuf Saad Kamel de Bahrein en la final masculina de los 800 m durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. (Foto de Julian Finney/Getty Images )
2008 Getty Images

Haciendo historia

Aunque Ismail siguió mejorando su rendimiento en 800 m, desde Atenas había sufrido varias lesiones y sólo participó en unas pocas carreras a lo largo de 2007. Pero no permitió que este revés se apoderara de sus sueños.

“Sabía que iba a volver. Mi entrenador (Jama Aden) era el que me animaba. Corrí en el Campeonato de África (2008, en Addis Abeba) y fui segundo. Sé que puedo volver a hacerlo”, dijo en la entrevista de la IAAF.

Aden, nacido en Somalia, fue deportista Olímpico y había entrenado a Abdi Bile cuando ganó un título mundial en 1987. El entrenador vio un gran potencial en Ismail.

La confianza de Aden se convirtió en una fuerza impulsora detrás de los atletas sudaneses, que se tuvieron que entrenar en un país marcado por conflictos y pobreza. Según un informe de The Christian Science Monitor en 2008, Ismail y sus compañeros de equipo tenían que usar latas de pintura viejas llenas de cemento para el entrenamiento con pesas y corrían en un estadio de atletismo que fue nunca terminado y rodeados de escombros. También tenían que terminar de entrenar antes del atardecer ya que no había focos.

A principios de 2008, Ismail llegó a Pekín 2008 junto con otro favorito local, Abubaker Kaki, quien había logrado el récord mundial en los 800 m juveniles con 1:42.79 en los Juegos Bislett de Oslo en junio de 2008.

Pero una pequeña lesión detuvo a Kaki en la semifinal de los 800 m en Pekín mientras que Ismail llegó a la final. Y esta vez no dejó pasar la oportunidad.

Ubicado en el carril ocho, Ismail tuvo un comienzo relativamente lento, pero luego aceleró en la segunda vuelta para pasar al entonces campeón mundial Alfred Yego de Kenia. Mantuvo el impulso hasta la línea de meta para terminar detrás de Wilfred Bungei de Kenia. Marcando 1:44.70, quedó segundo y ganó una medalla Olímpica que había sido largamente esperada en Sudán.

Ismail Ahmed Ismail, del equipo de atletismo Olímpico de Sudán, lleva la bandera de su país durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. (Foto de Lars Baron/Getty Images)
Ismail Ahmed Ismail, del equipo de atletismo Olímpico de Sudán, lleva la bandera de su país durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. (Foto de Lars Baron/Getty Images)
2012 Getty Images

El impacto de la medalla

La histórica victoria de Ismail en Pekín tuvo gran importancia en el mundo fuera del deporte. Su éxito llegó en un momento en que Sudán se enfrentaba a una crisis política sin precedentes. Para él y su compañero de equipo, Pekín fue una oportunidad para mostrarle a la gente el lado positivo de Sudán.

Después de obtener la primera medalla Olímpica del país, según AP, la gente en Sudán aclamó a Ismail como un héroe nacional y la foto de él envuelto en una bandera sudanesa lo llevó a las primeras páginas de los periódicos locales.

Citado por el Sudan Media Center, Ismail dijo: "No puedo encontrar palabras para expresar mi alegría. Este es un logro para mi país primero y luego para mí. Pude lograr este honor gracias a un duro entrenamiento".

Gracias a su logro en los Juegos de Pekín 2008, Ismail se convirtió en el abanderado de la Ceremonia de Apertura de Londres 2012. Sin embargo, en Londres, no logró llegar a la final de 800 m.

En Río 2016, ningún atleta sudanés participó en los 800 m masculinos.

Al fijarse en los récords Olímpico de Sudán, uno se puede dar fácilmente cuenta que el atletismo ha sido su principal campo de competición. Entre los 81 participantes Olímpicos, 33 de ellos son de atletismo, seguidos de 17 en boxeo. Con el avance histórico de Ismail, hay buenas razones para esperar que los atletas sudaneses marquen otro hito en el futuro.