Hiromi: la Olímpica que cumplió la promesa a su padre

Miyake ha asistido a todos los Juegos Olímpicos desde Atenas 2004.
Miyake ha asistido a todos los Juegos Olímpicos desde Atenas 2004.

La carrera deportiva de MIYAKE Hiromi es una historia de superación. Un buen ejemplo es lo que le sucedió durante los Juegos Olímpicos de Río 2016. Un dolor extremo en la parte baja de su espalda le hizo la vida imposible. El dolor que sentía era tan intenso que tenía que recibir inyecciones regulares de analgésicos.

Compitiendo en la final de la categoría de 48 kg, la levantadora de pesas de 147 cm de altura falló dos veces en cargar 81 kg, algo que generalmente podía hacer. Hiromi sabía que si volvía a fallar, ese sería el final de su sueño Olímpico.

Cuando estaba en octavo lugar, decidió concentrar toda su energía en el evento en dos tiempos. En su primer intento logró 105 kg, lo que la colocó en el cuarto lugar. Cuando intentó levantar 107 kg para alcanzar la medalla, falló.

Solo quedaba una oportunidad. Usando todas sus fuerzas, la deportista levantó la barra sobre su cabeza...

¡Fue un éxito! A pesar del dolor y con todo su esfuerzo, la medalla de bronce era suya.

Miyake Hiromi

“Los cuatro años entre 2012 y 2016 fueron agotadores; mentalmente fue un momento terrible”, explica Hiromi.

“Entonces, cuando gané esa medalla, fui muy feliz. Fue mi segunda medalla consecutiva, y me alegré de que los cuatro años de arduo trabajo hubieran dado ese resultado”, recuerda.

En aquel momento y durante un tiempo, la deportista pensó que aquellos eran sus últimos Juegos Olímpicos. Pero cuando pensaba en Tokio 2020, su corazón latía más rápido.

"Si no fuera por Tokio, creo que me habría retirado", dice, "pero vivir los Juegos Olímpicos en Japón es una oportunidad único en la vida, así que tengo que hacerlo. No quiero arrepentirme", explica.

En Río 2016, Hiromi consiguió una medalla de bronce.
En Río 2016, Hiromi consiguió una medalla de bronce.

Una joven enamorada de la halterofilia

Hiromi creció rodeada por la halterofilia. Su padre MIYAKE Yoshiyuki, presidente de la Asociación de Halterofilia de Japón, fue medallista de bronce en los Juegos de México 1968, y su tío MIYAKE Yoshinobu fue medallista de oro tanto en Tokio 1964 como en México 1968. Su hermano mayor también compite: MIYAKE Toshihiro es campeón de Japón y entrenador del equipo femenino del país.

Sin embargo, cuando era niña, Hiromi no tenía ningún interés en levantar pesas.

“Pensaba que el levantamiento de pesas era monótono. Simplemente vas y levantas algo pesado y vuelves a casa. Incluso cuando iba a mirar, me preguntaba qué encontraban todos tan interesante", recuerda.

Hiromi cambió de opinión durante su tercer año en la escuela secundaria después de ver los Juegos de Sídney 2000.

“Quería hacer algo diferente. Necesitaba un sueño. Estaba aprendiendo a tocar el piano, pero de alguna manera, sabía que no era lo mío. Entonces, estaba buscando algo, y fue en ese momento cuando pensé que, debido a que mi padre y mi tío son medallistas, tal vez yo también podría serlo”, dijo Hiromi.

Su padre Yoshiyuki recuerda ese momento claramente.

"Me quedé impactado. ¿Una chica levantando pesas? Tanto mi familia como yo nos opusimos a la idea. Entonces, lo dejamos por tres meses. Pensamos: "Se dará por vencida". Pero no. Ella seguía diciendo que quería hacerlo. ‘No puedes renunciar. Necesitas ganar una medalla de oro Olímpica'. Esas fueron las condiciones que impuse. Le dije: 'Si puedes cumplir con esas reglas, te apoyaré todo el camino'", explica el padre.

Hiromi comenzó con 15 kg y practicando en la cocina.

Hiromi sigue los pasos de su padre y su tío.
Hiromi sigue los pasos de su padre y su tío.

Londres 2012 cambió su vida

La halterofilia es uno de esos deportes donde un atleta nota el progreso a medida que continúa entrenando.

“Ves el progreso si miras el peso, así que trabajé duro todos los días. No hay límite para lo bueno que puedes ser, por lo que es divertido ver hasta dónde puedes llegar", argumenta Hiromi.

E Hiromi se propuso llegar lejos.

A los 18 años fue seleccionada para representar a Japón en los Juegos de Atenas 2004. Con su participación en Grecia, dos generaciones de su familia habían cumplido su sueño de representar a Japón en los Juegos Olímpicos.

En sus segundos Juegos Olímpicos, Pekín 2008, quedó en sexto lugar. Sin embargo, fue en su tercera Olimpiada en Londres 2012 donde ganó una medalla de plata, superando los logros de su padre. Fue la primera medalla de Japón en halterofilia para mujeres y la primera vez en la historia Olímpica de Japón que un padre y una hija habían ganado medallas en el mismo deporte.

Ganar la medalla de plata en Londres; lo nunca visto en la halterofilia femenina japonesa.
Ganar la medalla de plata en Londres; lo nunca visto en la halterofilia femenina japonesa.

Luchando contra las lesiones y el dolor

A pesar de medir solo 147 cm de altura y pesar solo 48 kg, Hiromi puede levantar más de 100 kg, pero la tensión en su cuerpo es inimaginable. Cada parte de su cuerpo está gritando. Sus rodillas, su espalda baja, sus piernas... los puntos del cuerpo que duelen no tienen fin. Sin mencionar la fractura por estrés en su fémur y su hernia de disco.

Si se entera de algún lugar prometedor para tratamientos, allí va. No importa cuán lejos esté. En este momento, viaja entre Saitama (a una hora de Tokio) y Fukuoka (en la parte inferior de Japón) para recibir tratamiento mientras se prepara para los Juegos Olímpicos de Tokio.

Luchando con un cuerpo herido.
Luchando con un cuerpo herido.

Veinte años después de empezar a levantar pesas, la deportista de 34 años se prepara para competir en sus quintos Juegos Olímpicos. Se encuentra en un viaje hacia lo desconocido, un territorio inexplorado, pero no está sola. Siempre ha estado bien acompañada.

Durante las últimas dos décadas, sus padres han sido parte de su aventura. Su padre la recogía de la escuela para llevarla a entrenar mientras su madre preparaba sus comidas y cubría sus necesidades nutricionales, la apoyaba y la ayudaba a mantener una salud óptima.

"Debido a que mis padres me apoyan, puedo continuar con esto a pesar de que ahora tengo más de 30 años", afirma la atleta.

“Él [mi padre] a veces me dice que sueña que fallo una prueba... se preocupa tanto por mí. Quiero tener éxito y levantar algunos pesos realmente pesados para poder descansar su corazón", asegura emocionada.

Hiromi quiere conseguir la medalla de oro en Tokio 2020.
Hiromi quiere conseguir la medalla de oro en Tokio 2020.

Quiere ganar otra medalla

Con una medalla de plata y bronce con su nombre, Hiromi quiere ganar otra medalla en Tokio 2020.

"Por el bien de mi familia, y el personal y los entrenadores que me apoyan con palabras positivas de aliento, quiero ir a los Juegos Olímpicos y ganar la medalla de oro, la más brillante de todas", comenta.

“El camino hacia el oro va a ser difícil. Pero estoy lista para emprender el viaje a la cima".

"Si voy a ganar en Tokio, poder levantar 207 kg es imprescindible. Nunca he olvidado lo que se siente al ganar, y estoy segura de que mis músculos recuerdan el peso cuando levanto lo mejor que puedo, así que creo que puedo hacerlo otra vez", dice convencida.

Con la promesa a su padre de ganar una medalla cuando comenzó a levantar pesas, todos los ojos estarán puestos en Hiromi mientras busca el oro en los Juegos Olímpicos cerca de su casa.