Felipe Perrone, O'Rei de la piscina

LONDRES, INGLATERRA - 31 DE JULIO: Felipe Perrone #10 de España después de marcar un gol durante su partido del grupo A de la ronda preliminar de waterpolo masculino contra Croacia el día 4 de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en el Water Polo Arena el 31 de julio de 2012 en Londres, Inglaterra. (Foto de Streeter Lecka/Getty Images)
LONDRES, INGLATERRA - 31 DE JULIO: Felipe Perrone #10 de España después de marcar un gol durante su partido del grupo A de la ronda preliminar de waterpolo masculino contra Croacia el día 4 de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en el Water Polo Arena el 31 de julio de 2012 en Londres, Inglaterra. (Foto de Streeter Lecka/Getty Images)

El capitán de la selección española de waterpolo espera hacerse con la deseada medalla en sus cuartos Juegos Olímpicos 

Dicen en Barcelona que, si se quiere ver magia dentro de una piscina y con una pelota de waterpolo por medio, sólo hay que mirar un partido donde participe el jugador hispano-brasileño Felipe Perrone.

Considerado como uno de los mejores jugadores de waterpolo del mundo, la de Perrone es una carrera particular. Nació en Brasil, donde vivió hasta que a los 15 años se mudó a España para cumplir el sueño de dedicarse al deporte que le apasiona de forma profesional. Hasta los 18 años jugó por la selección de su país de nacimiento. De los 18 a los 28 lo hizo con la de España. De los 28 a los 32 regresó a Brasil convertido en un referente para popularizar el waterpolo allí y disputar los Juegos de Río en su ciudad de origen y con su primera selección. Y en el verano del 2018 volvió a competir con España, donde espera terminar su carrera y conseguir pronto uno de los pocos títulos que no tiene: una medalla en los Juegos Olímpicos.

“Yo nací en Brasil, pero me vine a Barcelona muy joven. Mi abuela era de aquí. Me identifico con ambos países”, explica Perrone cuando se le pregunta sobre su doble nacionalidad. “Barcelona es la cuna del waterpolo en España. Yo dejé mi país por cumplir el sueño de ser jugador de waterpolo. No lo dudé. Me hacía tanta ilusión todo esto que ni pestañeaba. No pensé en ningún segundo en tirar la toalla”, recuerda.

Y por suerte no lo hizo porque le esperaba una carrera brillante llena de títulos, en especial con el equipo con el que ha competido durante más tiempo, el Club Natació Atlètic Barceloneta, además de la selección española. Su trayectoria está llena de éxitos. Ha obtenido varias Ligas de España, Copas del Rey y la Supercopa. Con la selección española, se proclamó subcampeón del mundo en Roma en 2009 y diez años más tarde, de nuevo subcampeón del mundo en Gwangju.

PEKÍN - 20 DE AGOSTO: Felipe Perrone de España es bloqueado por Vladimir Vujasinovic de Serbia en los cuartos de final masculinos en el partido de waterpolo en el Centro Deportivo Olímpico Yingdong Natatorium durante el día 12 de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 el 20 de agosto de 2008 en Pekín , China. (Foto de Julian Finney/Getty Images)
PEKÍN - 20 DE AGOSTO: Felipe Perrone de España es bloqueado por Vladimir Vujasinovic de Serbia en los cuartos de final masculinos en el partido de waterpolo en el Centro Deportivo Olímpico Yingdong Natatorium durante el día 12 de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 el 20 de agosto de 2008 en Pekín , China. (Foto de Julian Finney/Getty Images)
2008 Getty Images

El regreso a casa

A pesar de todos estos éxitos, antes de los Juegos Olímpicos de Río tuvo claro que quería volver durante un tiempo a su país de nacimiento.

“Me fui a Brasil porque se estaban creando muchos proyectos sociales para los Juegos y quería colaborar. Podía ayudar más allá de lo deportivo, aportar algo más importante que una medalla”, apunta.

Las normas del waterpolo permiten cambiar de país casi sin peaje, sólo con un parón de un año, algo que le permitió disputar como local los Juegos Olímpicos de Río 2016 y regresar con la selección española en 2018. En Río, el equipo carioca acabó en novena posición mientras que España fue octava.

“A pesar del resultado, fue una experiencia fantástica. El deporte tiene un poder realmente transformador y en el camino a los Juegos Olímpicos puede participar en muchas iniciativas que han dejado huella”, comenta con orgullo.

De Pekín a Tokio

Los de Río fueron los terceros Juegos Olímpicos de Perrone. Los primeros fueron los de Pekín 2008. Además, en aquella ocasión participó acompañado por su hermano mayor, Ricardo, también jugador de waterpolo en España. Fue un sueño familiar después de que su padre casi participara en los Juegos de Múnich 1972.

“Mi padre, que es quien nos inculcó el amor por el waterpolo, tenía que jugar las Olimpiadas con Brasil. Estaban clasificados, pero un mes antes los llamaron para cancelar su participación. Habían tenido malos resultados en un torneo y unos directivos brasileños decidieron que no iban”, explica.

“Mi hermano y yo siempre habíamos escuchado esa historia en casa. Era una frustración de mi padre. 32 años después, mi hermano y yo estábamos ahí, entrando en el Estadio Nacional de Pekín, en El Nido. Fue algo muy bonito”, asegura. En esos Juegos, España acabó en el quinto puesto.

Sus siguientes Juegos fueron los de Londres en 2012. De esa experiencia tiene un peor recuerdo. “Antes de los Juegos habíamos quedado subcampeones del mundo y teníamos la ansiedad de ir por una medalla. La organización fue increíble, pero nos quedamos con ese punto de impotencia por acabar en el sexto puesto y no llegar al podio”.

Después de proclamarse subcampeones del mundo en Corea en 2019, las cosas apuntan bien para la selección española en los próximos Juegos Olímpicos, a pesar del aplazamiento.

Yo creo que desde quizás 2004, España no llega tan favorita a una competición

"Antes éramos candidatos a la medalla, pero ahora con los últimos dos Europeos, que hemos quedado subcampeones, y el último Mundial, donde fuimos subcampeones, pues sí que estamos ahí, entre las favoritas”, señala.

De todas formas, Perrone reconoce que los otros países no se lo pondrán nada fácil. Según el jugador, Hungría, Italia, Serbia y Croacia pueden estar también en lo más alto del podio y luchando por las medallas con España.

RIO DE JANEIRO, BRASIL - 16 DE AGOSTO: Felipe Perrone #10 de Brasil pasa el balón contra Croacia el día 11 de los Juegos Olímpicos Río 2016 en el Estadio Olímpico Acuático el 16 de agosto de 2016, en Río de Janeiro, Brasil. (Foto de Al Bello/Getty Images)
RIO DE JANEIRO, BRASIL - 16 DE AGOSTO: Felipe Perrone #10 de Brasil pasa el balón contra Croacia el día 11 de los Juegos Olímpicos Río 2016 en el Estadio Olímpico Acuático el 16 de agosto de 2016, en Río de Janeiro, Brasil. (Foto de Al Bello/Getty Images)
2016 Getty Images

La vida después de los Juegos

En estos momentos, el jugador sigue entrenando y compitiendo después del parón provocado por la pandemia del COVID-19. En España, la Liga División de Honor Masculina de Waterpolo ya ha regresado y a mediados de diciembre lo hará la Champions. Se trata de una situación muy distinta a la que se vivió durante el primer confinamiento que sufrió España la pasada primavera, cuando el jugador estuvo dos meses sin tocar el agua.

“No puedo ni explicar lo que tuve que inventarme para entrenar. Estuve en el mar entrenando, haciendo que surfeaba para poder estar en el agua… Pero esa situación también me ha hecho valorar mucho más el deporte, lo bonito que es. Es muy difícil que en la vida tengas sensaciones tan intensas como tienes en el deporte y que, en la vida normal, entre comillas, es muy difícil vivirlas”, añade.

Lo que Perrone tiene muy claro ahora es que el próximo año su principal objetivo es Tokio. Y, ¿después?

"Tendré 35 años. Por supuesto, a lo largo de mi carrera he estado preparándome para cuando deje el deporte. He estado estudiando, he hecho un grado, un máster. Me gustaría dedicarme a algo relacionado con el deporte, pero aún me veo siguiendo jugando al waterpolo”, comenta.

Perrone pone el ejemplo de su compañero Daniel López Pinedo, quien desde que cumplió 30 años toma la decisión de continuar jugando al waterpolo año a año. “Y ya ha cumplido 40. Lleva 10 haciendo eso", apunta con una sonrisa. "Yo lo que sé es que de momento sigo disfrutando mucho y me encanta jugar. Y también entrenar, que es lo raro porque normalmente a la gente no le gusta”.

Uno de los secretos para seguir amando su deporte de la forma como lo hace es la buena sintonía con sus compañeros de equipo, que coincide que son la gran mayoría que forman parte de la selección española. “Hemos creado una piña guapa y un equipo que, además de jugar, luego salimos a comer y cenar juntos y la verdad es que lo disfruto mucho”.

Con ese espíritu de equipo, Perrone espera que su participación en los próximos Juegos Olímpicos sea una experiencia inolvidable que le permita a él y a todos sus compañeros hacerse con esa medalla Olímpica que tanto desea y que, de momento, a pesar de todos sus éxitos, se les sigue escapando. Tal vez, el próximo verano en Tokio, ese sueño se hace finalmente realidad.

La competición de waterpolo masculino se disputará del 24 de julio al 8 de agosto de 2021 en el Centro Acuático de Waterpolo de Tatsumi .