El partido que detuvo a Fiyi

Fiyi celebra su medalla de oro en rugby seven en los Juegos de Río 2016. (Imagen por David Rogers/Getty Images)
Fiyi celebra su medalla de oro en rugby seven en los Juegos de Río 2016. (Imagen por David Rogers/Getty Images)

Si bien ganar una medalla Olímpica es un objetivo personal para miles de atletas, para 24 países es un sueño que solo se ha hecho realidad una vez. Tokyo2020.org analiza este único momento glorioso y el impacto que tuvo en la vida de los atletas que lo lograron

Los inicios

Fiyi ha participado en casi todos los Juegos Olímpicos desde Melbourne 1956 pero ha tenido que esperar más hasta conseguir su primera medalla.

El rugby 7 hizo su debut en los Juegos de Río 2016, y esa fue la oportunidad de Fiyi para hacer historia. La selección masculina había ganado de manera consecutiva los títulos de la World Rugby Seven y era el equipo a batir en Río.

Así que la presión de ganar la primera medalla Olímpica para la Isla del Pacífico estaba sobre ellos.

El momento dorado

Cuando Fiyi entró al Estadio de Maracaná, el capitán del equipo de rugby 7, Osea Kolinsau, que era el abanderado, lideró a la mayor delegación en la historia de la nación en los Juegos Olímpicos, con 54 atletas.

La competición tuvo lugar en el Estadio Deodoro, donde Fiyi mostró por qué era el equipo a batir en la lucha por el oro. Fue una de las únicas dos selecciones -la otra fue Gran Bretaña- en mantenerse invicta durante los tres partidos de la fase de grupos.

Continuaron con su dominio contra rivales directos, como Nueva Zelanda en los cuartos de final; después Japón en las semifinales -en las que garantizaron la medalla y un puesto en la final, en la que se enfrentarían a Gran Bretaña.

El partido se disputó un viernes a las 10 am en Fiyi así que la mayoría de negocios decidieron cerrar para permitir a sus empleados ver la final. En la capital, Suva, el estadio nacional de rugby se llenó, con 15.000 personas viendo el partido en una pantalla gigante, mientras que los colegios también permitieron a sus estudiantes ver el partido.

Fue literalmente el partido que detuvo a la nación entera.

Y la selección masculina de rugby de Fiyi no quiso decepcionar y ganó en una épica victoria por 43-7 tras completar un partido en el que dominió en posesión y en el que logró cinco ensayos en la primera mitad.

Las celebraciones explotaron no solo en el Estadio Deodoro, sino también en las islas de Fiyi. Se había hecho historia.

Fiyi se había convertido en la primera nación de una isla del Pacífico en conseguir un oro Olímpico.

"Estoy agradecido al señor por bendecirnos y darnos la oportunidad de ganar en un mega-escenario deportivo como los Juegos", dijo Kolinisau en rueda de prensa después de la victoria con la que hicieron historia.

"Nunca había soñado con ser un Olímpico, mucho menos con ser un medallista, y menos aún un medallista de oro. Así que estoy agradecido por este camino en el que me ha puesto Dios".

Sin embargo, uno de los momentos más poderosos e inolvidables de los Juegos llegó cuando el equipo se abrazó en el campo. Con los ojos cerrados, cantaron de manera conjunta el himno llamado "E Da Sa Qaqa", que se traduciría como "Somos los campeones por este mundo".

Los jugadores y el cuerpo técnico de Fiyi se abrazan en el campo tras ganar el oro en rugby siete en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Los jugadores y el cuerpo técnico de Fiyi se abrazan en el campo tras ganar el oro en rugby siete en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
2016 Getty Images

El impacto de la medalla

El Primer Ministro de Fiyi, Frank Bainimarama, anunció fiesta nacional el 22 de agosto -el día en el que el equipo llegaba de Río-. Bainimarama asistió personalmente a los tres días de la competición de rugby 7 de Río 2016, en los que se sentó en las gradas junto al resto de aficionados de Fiyi y no en la zona VIP.

Gran parte de la nación llenó las calles de Nadi para recibir al equipo.

Cuando la selección llegó al Prince Charles Park, recibió una ovación por parte de los 18.000 aficionados que se agolpaban allí, quienes aplaudieron, bailaron y cantaron con júbilo.

Desde la victoria, el seleccionador en ganar el oro Olímpico, Ben Ryan, de quien se dice que exige una gran disciplina, dejó su cargo en 2017.

Tras el oro Olímpico, Fiyi continuó siendo una de las mejores naciones en el rugby siete masculino. La pasada temporada volvió a conseguir el título de las World Series, lo que le aseguró el billete para los Juegos de Tokio 2020, donde defenderá su corona Olímpica.