El estudiante de ingeniería Thomas Chirault en la cúspide del sueño Olímpico

Thomas Chirault de Francia durante la final masculina de la Copa Mundial de Tiro con Arco 2018. (Foto de Dean Alberga/Federación Mundial de Tiro con Arco a través de Getty Images)
Thomas Chirault de Francia durante la final masculina de la Copa Mundial de Tiro con Arco 2018. (Foto de Dean Alberga/Federación Mundial de Tiro con Arco a través de Getty Images)

El deportista de 22 años ganó la plata en el Campeonato Mundial de 2017 y actualmente ocupa el puesto 15 del mundo, pero también está estudiando ingeniería y le apasionan los nanomateriales. En una entrevista con Tokio 2020 habla sobre su sueño de aumentar su colección de medallas el próximo verano

Enfoque.

Esa es la principal característica de Thomas Chirault. Como estudiante de ingeniería en la Universidad de París-Sorbona y arquero de élite, realmente no tiene la opción de relajarse. Entrena dos veces al día, asiste a clases durante toda la semana y completa sus cursos por la noche.

El ritmo es intenso pero se trata de poder adaptarse.

"El ritmo ha sido así durante varios años", dice.

"No siempre es fácil porque los días están abarrotados de actividad. Debes concentrarte. Con una clase de dos horas, debes concentrarte lo más posible, antes de entrenar, donde también debes concentrarte mucho. Es un ritmo al que te acostumbras".

Investigación de nanomateriales

Incluso estando clasificado en el puesto 15 del mundo, Chirault no planea renunciar a sus estudios. Su objetivo es graduarse en cuatro o cinco años gracias a un horario más relajado para los atletas de élite.

Ahora equilibra su pasión por el tiro con arco con su fascinación por los nanomateriales, pequeños elementos de materia que son 10.000 veces más pequeños que el diámetro de un cabello. O, para decirlo de otra manera, unos cientos de miles de veces más delgados que la cuerda de su arco.

"No me gusta hacer tan solo tiro con arco. Ya le dedico mucho tiempo y me gusta hacer algo más. Me encantan los nanomateriales y me gusta descubrirlos a través de mi investigación".

Por otro lado, su pasión por la investigación no interfiere con su amor por el tiro con arco.

A los 22 años, representa el futuro del deporte en Francia, y sus resultados ya son excelentes, particularmente en la prueba por equipos.

Un trio efectivo

Chirault ha estado viajando por el mundo desde 2017, como parte de un trío que incluye al medallista de plata de Río 2016 Jean-Charles Valladont y su compatriota Pierre Plihon.

Juntos, ganaron el oro en la etapa de la Copa del Mundo de Berlín 2017 y en los Juegos Europeos de 2019. También ganaron la plata en el Campeonato Mundial 2018 cuando solo tenía 19 años y acababa de debutar en el Instituto Nacional de Deporte, Experiencia y Rendimiento (INSEP).

Sigue siendo la mayor victoria de su carrera.

"Todavía era un junior y competía en la categoría senior", recuerda Chirault. "Ese es mi mayor logro".

Por ahora, Francia no ha logrado la clasificación Olímpica. Desafortunadamente, quedaron en novena posición en el Campeonato Mundial 2019 donde solo se clasificaron los ocho mejores. Para conseguir su plaza en Tokio, el equipo francés deberá asegurarse uno de los tres lugares restantes durante el Torneo Final de Clasificación por Equipos (FTQT), el próximo verano en París.

"Nos conocemos muy bien y sería un gran logro ratificar esta relación con una hermosa medalla Olímpica", dice.

De estar fuera a un perfecto 10

Pero los objetivos de Chirault no solo están relacionados con la prueba por equipos.

También pretende clasificarse para el evento individual, algo que espera lograr en el Campeonato de Europa de la próxima primavera en Turquía.

Si una medalla de plata en la prueba por equipos mundial sigue siendo su mayor logro, otra medalla que ocupa un lugar especial en su corazón es la medalla de bronce de un día ventoso durante la etapa de la Copa Mundial 2018 en Salt Lake City, Estados Unidos.

"Me demostré a mí mismo que también podía tener éxito por mi cuenta", dice Chirault. "Esa medalla fue genial porque todo dependía de mí, y lo logré".

Sin embargo, no fue el día más fácil, ya que comenzó con una larga espera y resultados no muy buenos durante los entrenamientos.

"Me quedé en la cama durante mucho tiempo, repitiendo todo en mi cabeza".

"Me decía a mí mismo que tenía confianza y que lo podía conseguir. Mientras estaba entrenando, justo antes de entrar al campo de tiro, me desconcentré y erré el blanco con una flecha. Pero tenía tanta confianza que miré a mi entrenador y me dije que no estaba tan mal, que sabía que todo iba a estar bien".

De hecho, en el momento decisivo cuando necesitaba un 10 para apuntarse la victoria, Chirault se mantuvo concentrado y no perdió el objetivo. La flecha aterrizó justo en el 10.

"No estoy compitiendo para ser el segundo"

Incluso si aún no tiene su boleto a Tokio, Chirault ya está pensando en los Juegos Olímpicos. Está convencido de que sus posibilidades son buenas.

"Sé que soy lo suficientemente bueno como para hacer algo en la prueba individual. No estoy compitiendo para ser el segundo o el cuarto de la final. Siempre pretendo ganar".

Y está centrado en su objetivo.

Los Juegos Olímpicos solo se celebran una vez cada cuatro años, y son la recompensa más prestigiosa para un atleta. Entonces, Chirault es consciente de que la presión será difícil de manejar.

"Practico mucho la visualización. Incluso si sé que manejo bien el estrés, los Juegos Olímpicos son la razón principal por la que hago tiro con arco. Sé que la presión puede hacerme sentir incómodo".

"Así que trato de prepararme con anticipación. Me visualizo compitiendo, participando, pasando por las etapas y ganando".

"Visualizo la flecha final, como en Salt Lake City".