Don Schollander: un atleta bañado en oro

Don Schollander, de Estados Unidos, en el podio tras recibir la medalla de oro en la prueba de 100 m libres de los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. Con él están el ganador de la plata, Robert McGregor, de Gran Bretaña (derecha) y el medallista de bronce, Hans Klein, de Alemania.  (Imagen por Keystone/Getty Images)
Don Schollander, de Estados Unidos, en el podio tras recibir la medalla de oro en la prueba de 100 m libres de los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. Con él están el ganador de la plata, Robert McGregor, de Gran Bretaña (derecha) y el medallista de bronce, Hans Klein, de Alemania. (Imagen por Keystone/Getty Images)

En octubre de 1964, Tokio fue por primera vez sede de unos Juegos Olímpicos. Para celebrar el aniversario, Tokio 2020 le acercará algunos de los momentos más increíbles e históricos que tuvieron lugar hace 56 años. En la nueva parte de la serie, echamos un vistazo al increíble cuarteto dorado de Don Schollander

Los antecedentes

Donald Arthur Schollander -después conocido como Don Schollander - nació en Charlotte, California del Norte, Estados Unidos, el 30 de abril de 1946.

Aunque su primera elección deportiva fue el fútbol americano, para cuando tenía 18 años ya era el favorito para ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. En natación.

Pero, ¿cómo llegó a esto en una edad tan temprana?

Schollander formaba parte del prestigioso Club de Natación Santa Clara, donde comenzó a batir récords de Estados Unidos en varias distancias. Su salto a la fama se produjo un año antes de los Juegos, cuando se convirtió en la primera persona en la historia en nadar los 200 m por debajo de los 2 minutos (1:58:4). Este récord lo batiría nueve veces entre 1963 y 1968.

Solo unos meses antes de los Juegos de Tokio 1964, Schollander sorprendió al mundo una vez más al romper dos récords del mundo antes de la mayor cita deportiva: los 200 m libres y los 400 m libres.

Don Schollander en Tokio 1964

El momento

Aunque Schollander era el claro favorito, consiguió superar las expectativas logrando algo nunca visto antes: se convirtió en el primer nadador en la historia en ganar cuatro medallas de oro en los mismos Juegos Olímpicos (y también el atleta de cualquier disciplina con más éxito en Tokio 1964).

Esto le llevó a convertirse en el deportista estadounidense más condecorado en unos mismos Juegos Olímpicos desde el gran Jesse Owens en Berlín 1936.

Schollander batió a todos sus rivales en 100 m libres, 400 m libres, y en los relevos de 4x100 m y 4x200 m. En este proceso, también estableción un nuevo récord mundial en los 400 m y dos más en los relevos. Y también marcó un nuevo récord Olímpico en los 100 m libres.

Todo esto en unos Juegos Olímpicos en los que su distancia favorita -200 m- no estaba incluida en el programa.

¿Qué pasó después?

En los siguientes cuatro años, Schollander continuó en forma y volvió a brillar en los Juegos Olímpicos de México 1968, en los que ganó la medalla de plata en los 200 m libres y el oro en el relevo de 4x200 m. Aunque no compitió en las finales de 4x100 m estilos y 4x100 m libres, como sí que participó en las eliminatorias también recibió las respectivas medallas de oro, ya que fueron ganadas por el equipo de Estados Unidos.

Cuando volvió a casa, Schollander fue galardonado como el Atleta del Año de Estados Unidos.

Pero, para entonces, él ya tenía suficiente. Tras sus éxitos en México 1968, reveló que estaba "cansado del agua" y que "no volvería a darse un baño o una ducha en los siguientes dos años".

Aunque se retiró tras México 1968, las hazañas de Schollander, que estableció 19 récords del mundo en su increíble carrera, nunca se olvidarían.

La leyenda Olímpica, que ahora tiene 74 años, entró en el Salón de la Fama Olímpico de Estados Unidos en 1893.