El día que Greta Andersen tuvo que ser rescatada de ahogarse

19 de agosto de 1959: la nadadora danesa Greta Andersen.  (Imagen por Derek Berwin/Fox Photos/Getty Images)
19 de agosto de 1959: la nadadora danesa Greta Andersen. (Imagen por Derek Berwin/Fox Photos/Getty Images)

Los Juegos Olímpicos están llenos de campeones, récords e historias fascinantes, pero son también una enciclopedia increíble de momentos extraños, graciosos, emotivos y tristes. Nos adentraremos en ellos un poco cada semana para conseguir ponerle una sonrisa en la cara o una lágrima en la mejilla. Esta semana: la historia de Greta Andersen, la nadadora que casi se ahoga en los mismos Juegos donde ganó dos medallas

Los antecedentes

Hace 93 años, en Copenhage, nació una de las estrellas más brillantes de los Juegos: Greta Andersen.

Tras haber vivido bajo la ocupación nazi, comenzó a nadar con 16 años. En aquel momento, compaginó su amor por el agua con su pasión por la gimnasia.

Sin embargo, era en el agua donde realmente destacaba. En su primera competición internacional, el Europeo de 1947, Andersen ganó dos medallas: el oro en los 4x100 estilo libre y la plata en los 100 m estilo libre.

Así que, cuando compitió en los Juegos de Londres de 1948, ya era una de atletas a tener en cuenta.

Las finales

Así que con esa presión sobre sus hombros, se lanzó a la piscina en los Juegos Olímpicos de Londres 1948. Con expectación en cada una de sus brazadas.

Pero en cuanto empezó a nadar, se justificó su reputación como la mujer a batir. Ganó el oro en los 100 m estilo libre, y después una plata en los relevos de 4x400 estilo libre.

Tras disfrutar de su éxito en estos dos eventos, tenía la confianza necesaria para afrontar la tercera eliminatoria de los 400 m: "Era positiva y creía que iba a ganar en los 400 m. Había tenido el mejor tiempo del mundo en esta disciplina los dos años anteriores. Nadie podía tocarme".

Pero esto estaba lejos de la realidad.

La eliminatoria de los 400 m coincidió con su ciclo mensual, y, por no querer perder sus opciones de ganar, la nadadora se puso una inyección para retrasar su periodo.

"Me encontraba bastante bien hasta que empecé a nadar. Después sentí como que mis piernas y mi estómago se paralizaban. Me desmayé. No recuerdo qué más pasó".

Andersen se había desmayado en el agua. De hecho, se estaba ahogando.

Afortunadamente, otros atletas que no competían en ese evento notaron lo que estaba ocurriendo y se lanzaron al agua para rescatarle. Entre ellos se encontraba un jugador de waterpolo de la selección húngara, según ella misma recuerda.

¿Cómo una campeona Olímpica de natación casi se ahoga en Londres 1948?
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El resultado

Nada de lo que sucedió entonces frenó a Andersen de continuar con su carrera en natación.

Dos años después de Londres 1948, ganó tres medallas en los Campeonatos de Europa.

Pero su mala suerte volvió a aparecer en los siguientes Juegos, que tuvieron lugar en Helsinki. Aunque Andersen tomó parte en tres carreras, una cirugía reciente en una de sus piernas hizo que no pudiera dar lo mejor de sí misma.

Tras los Juegos de Helsinki, Andersen se mudó a los Estados Unidos, cuando cambió su disciplina a aguas abiertas. Y de nuevo, se hizo un nombre. En 1958 se convirtió en la primera persona en nadar un canal mayor (el Canal de Santa Catalina) en ambas direcciones.

Para 1965, ya había nadado el Canal de la Mancha en seis ocasiones, y se convirtió en la primera mujer en hacer eso. De hecho, sigue siendo la deportista femenina que posee los récords de velocidad en ambas direcciones: de Francia a Inglaterra (11 horas y 1 minuto), y de Inglaterra a Francia (13 horas y 10 minutos).

El affair entre Andersen y el agua continuó mucho después de su retirada de la natación profesional. Desde 1960, se encarga de la Escuela de Natación 'Greta Andersen', en California.

En 1969, Andersen fue incluida en el Salón de la Fama Internacional de Natación. En su web también se destaca su éxito como nadadora femenina compitiendo contra los hombres.

"Fue la primera mujer en ganar constantemente a la mayoría de los hombres, y frecuentemente en ganar a todos ellos en sus carreras".

"Greta Andersen ha sido la primera en alzar una interesante especulación: si las mujeres pueden competir de manera favorable con los mejores hombres en las distacias de maratón, ¿por qué no serían capaces de ser igual de rápidas que los hombres en las distancias largas y medias en la natación amateur?".

Andersen resolvió cada una de estas respuestas en el agua y, con 93 años, sigue siendo la campeona Olímpica danesa más mayor que sigue en vida. Pero la única respuesta que todavía no ha podido obtener es qué medicación era la que le causó aquel desmayo en el agua en los Juegos Olímpicos de Londres 1948.