Claressa Shields: un referente de oro

LONDRES, INGLATERRA - 8 DE AGOSTO:  Claressa Shields, de Estados Unidos, celebra su victoria contra Marina Volnova, de Kazajistán, durante las semifinales de peso medio (75kg) en el día 12 de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en el ExCeL, el 8 de agosto de 2012 en Londres, Inglaterra.  (Imagen por Scott Heavey/Getty Images)
LONDRES, INGLATERRA - 8 DE AGOSTO: Claressa Shields, de Estados Unidos, celebra su victoria contra Marina Volnova, de Kazajistán, durante las semifinales de peso medio (75kg) en el día 12 de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en el ExCeL, el 8 de agosto de 2012 en Londres, Inglaterra. (Imagen por Scott Heavey/Getty Images)

Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 fueron el escenario perfecto para muchos de los boxeadores que ahora son grandes estrellas. La lista de púgiles que lograron ese año la medalla de oro es un quién es quién de actuales y pasados campeones: Anthony Joshua (dos veces campeón del mundo de pesos pesados), Vasyl Lomachenko (tres veces campeón del mundo), Katie Taylor (dos veces campeona del mundo), Oleksandr Usyk, Nicola Adams… y la lista sigue.

Y también está Claressa Shields.

Hoy en día, Shields es dos veces medalla de oro Olímpica y campeona del mundo en tres clases. Es una de los siete boxeadores -hombres o mujeres- que en la historia han ostentado al mismo tiempo cuatro títulos mundiales importantes.

Ella es, en resumen, una fenómena.

Claressa Shields habla sobre Tokio 2020 y su propia trayectoria Olímpica

El camino Olímpico de Claressa Shields comenzó en Londres, cuando solo tenía 17 años. Empezó el torneo como una relativa desconocida, y lo acabó como la única estadounidense en lograr una medalla de oro Olímpica en boxeo ese año, después de batir en la final de peso medio a la Rusia de 33 años Nadezda Torlopova por 19-12.

Esto fue el comienzo de algo grande.

“Mi vida cambió después de ganar los Juegos. Me convertí en una superheroína en mi país. Me dio confianza y me ayudó a convertirme en la mujer que soy ahora. Tuve una gran carrera como amateur, y los Juegos fueron el pico de mi carrera. Fue genial estar allí”, cuenta Shields.

La árbitra Kheira Sidi Yakoub (izda.) anuncia la victoria de Claressa Shields (dcha.), de Estados Unidos, sobre Nadezda Torlopova, de Rusia, en la final de peso medio (75kg) en Londres, Inglaterra.  (Imagen por Scott Heavey/Getty Images)
La árbitra Kheira Sidi Yakoub (izda.) anuncia la victoria de Claressa Shields (dcha.), de Estados Unidos, sobre Nadezda Torlopova, de Rusia, en la final de peso medio (75kg) en Londres, Inglaterra. (Imagen por Scott Heavey/Getty Images)
2012 Getty Images

Muchos de los ganadores de un oro consideran que retener el título es más complicado que ganarlo por primer vez. Pero, cuatro años después, cuando Shields volvió al escenario Olímpico en Río, nadie iba a ser un obstáculo en su camino a la victoria.

“Ganar mis segundos Juegos fue definitivamente más fácil. Era más alta, más fuerte, más rápida. Había mejorado tanto mi habilidad que sabía que no había nadie en los Juegos que pudiera frenarme”, recuerda.

Y así resultó ser.

Shields batió a la segunda favorita, Nouchka Fontijn, de Países Bajos, en la final de peso medio para convertirse en la primera púgil -hombre o mujer- de Estdos Unidos en retener un título Olímpicos. Subirse al podio de Río es un recuerdo que siempre conservará.

“Ganar mi medalla de oro Olímpica en Río, sacando la primera de mi bolsillo y poniéndola en el podio, es uno de mis recuerdos Olímpicos favoritos”, asegura.

Solo tres meses después, Shields se convirtió en profesional y comenzó a ganar título tras título en una racha de imbatibilidad que ha continuado hasta el día de hoy. Pero las experiencias Olímpicas de sus inicios han demostrado, en esta segunda etapa de su carrera, ser incalculables.

“Los Juegos me ayudaron a prepararme para ser profesional porque me dieron mucha experiencia en boxeo”, explica Shields.

“Peleé en frente de 20.000 personas. Nunca he peleado ante tanta gente como profesional. Ya he vivido esto, que el público vitoreé en tu favor o en tu contra”, prosigue.

Ahora, con Tokio 2020 en el horizonte, Shields tiene los ojos puestos en la nueva remesa de talento, que está esperanzada en seguir sus pasos en Tokio.

En el reciente torneo de clasificación Olímpica de boxeo, que tuvo lugar en Amán, una púgil atrajo la atención de Shields sobre el resto: “Skye Nicolson… Es de Australia. Hizo una de las grandes exhibiciones del torneo. Tiene mucha calma, utiliza su jab, y tiene una zurda pulida. Realmente no fue tan golpeada como lo fue su oponente. Estoy esperando por ver qué hace en Tokio”, remarca Shields.

Aunque Shields no compita más en los Juegos, aún se siente parte del equipo de Estados Unidos, y está segura de que estará animándoles este verano. “Conozco a prácticamente todo el equipo, por lo que estoy esperando que llegue el día para verles en acción. Pero sobre todo Virginia Fuchs, Bruce Carrington AKA Shu-Shu, Naomi Graham… y Keyshawn Davis serán púgiles a tener en cuenta”.

“Es un grupo de personas… amo a todo el equipo de Estados Unidos. Soy subjetiva, evidentemente, porque soy parte del equipo, claro”, dice Shields.

Una cosa está clara: para todos los aspirantes a Tokio 2020, Claressa Shields es el referente que deben alcanzar si quieren lograr el oro y tener éxito en los próximos Juegos Olímpicos.