Cinco factores a tener en cuenta en una Vuelta a España en la que Roglic vestirá el dorsal 1 

Primoz Roglic, de Eslovenia, compite en la contrarreloj de los Juegos Olímpicos de Río 2016 Rio 2016.  (Imagen por Bryn Lennon/Getty Images)
Primoz Roglic, de Eslovenia, compite en la contrarreloj de los Juegos Olímpicos de Río 2016 Rio 2016. (Imagen por Bryn Lennon/Getty Images)

Además del esloveno, ciclistas de España, Colombia o Ecuador tienen posibilidades de finalizar con el jersey rojo en La Vuelta, que arranca mañana

La Vuelta a España comenzará, por fin, mañana. El mayor evento ciclista de España se ha hecho esperar en una temporada 2020 atípica a causa del coronavirus.

Pero ya está aquí, y estas son las claves de una carrera repleta de estrellas que también estarán en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Los datos básicos

Comienzo en Irún el 20 de octubre y final en Madrid el 8 de noviembre de 2020.

22 equipos, 176 ciclistas.

18 etapas. Un total de 2.882,8 kilómetros.

Pasará por dos países: España y Francia.

Un recorrido exigente

La Vuelta a España siempre se caracteriza por un recorrido exigente y esta edición, aunque haya pasado de contar con 21 etapas a 18 por el cambio de fechas originado por la pandemia COVID-19, no será menos.

La Vuelta 2020 está compuesta por cuatro etapas en llano, ocho etapas de media montaña, cinco etapas de montaña, una contrarreloj individual y habrá dos jornadas de descanso durante la carrera.

Tres etapas de media montaña serán las primeras dosis de ciclismo en esta Vuelta, que comenzará en Irún y, tras pasar por Navarra, acabará tras las tres primeras jornadas en la Laguna Negra. Con un impasse en llano en la cuarta etapa, la quinta volverá a ser de media montaña.

La subida al icónico Tourmalet

Todo esto será el preludio para la sexta etapa, que tendrá lugar el domingo 25 de octubre, y que acabará coronando el mítico Tourmalet (2.115 m). Aunque en esta jornada el recorrido es relativamente corto, de 135,6 kilómetros, a los ciclistas les espera un día extenuante, con las ascensiones al Portalet (1ª; 1.794 m) y al Aubisque (categoría especial; 1.709 m). Así se conforma un perfil durísimo que dará al ganador una victoria de prestigio. Se espera que los líderes comiencen este día a marcar las diferencias.

Tras la vorágine de subes y bajas de la sexta etapa, los ciclistas contarán con una jornada de descanso, que les llevará al reencuentro con la montaña. La séptima etapa volverá a ser de media, aunque la octava acabará de nuevo en alto, en este caso -algo inédito-, el alto de Moncalvillo (1.490 metros). A priori no parece tan exigente como otras, pero los tres últimos kilómetros tienen rampas del 13-14%, más que duras para los participantes.

En las siguientes dos etapas, las piernas tomarán algo de aire tras la montaña con dos recorridos en llano. Pero de nuevo, lo plano será poco menos que una ilusión. La etapa undécima contará con cuatro puertos de 1ª y uno de 3ª, y coronará en los Lagos de Somiedo.

L'Angliru: amigo o verdugo

El Alto de L'Angliru (1.560 m) volverá a ser clave en la Vuelta. Será el mejor amigo o el mayor enemigo de los líderes, que tendrán que marcar distancia en una etapa corta (109 km), pero con tres puertos de 1ª y dos de 3ª.

Tras las dos etapas consecutivas de montaña, los contendientes tendrán una jornada de descanso, seguida por la contrarreloj individual de la etapa 13ª, que tendrá lugar el martes, 3 de noviembre.

De nuevo se encaderán tres etapas de media montaña, y de hecho la 15ª será la más larga de toda la Vuelta, con 230,8 kilómetros. En principio, esta será una jornada propicia para las fugas.

La etapa 17ª, preludio del final de la Vuelta a España 2020, será la quinta y última etapa de montaña, que contará con un puerto de 1ª, tres de 3ª, uno de 2ª y finalizará con el puerto La Covatilla, de categoría especial. Este día será clave antes del colofón final de la etapa 18ª, que será llana y finalizará en Madrid, capital de España, donde se homenajerá al portador del maillot rojo.

Las medidas de seguridad

Esta será la Vuelta a España más segura de la historia, debido a la pandemia por el coronavirus que se atraviesa a nivel internacional, y que, precisamente, está afectando en gran medida al país anfitrión de La Vuelta.

Es por ello por lo que la organización ha puesto medidas extraordinarias para poder llevar a cabo esta edición.

Entre otras medidas, los organizadores han obligado a que las etapas con final en alto no tengan público, evitando de esta forma la posible propagación del virus. Algunos corredores, como el español Alejandro Valverde, han instado a los aficionados a través de sus redes sociales a que disfruten de la carrera a través de la televisión.

Las medidas no solo afectarán al público. Los corredores también sentirán el impacto de nuevas medidas.

Por ejemplo, se ha eliminado el proceso de firmas en la salida de las etapas. Para evitar la manipulación física de bolígrafo y papel por parte de los competidores, el proceso se realizará utilizando tecnología de reconocimiento facial, el cual también dispone de medición de temperatura corporal.

"El sistema de reconocimiento facial es una aplicación dirigida por ordenador que analiza las características físicas de una persona para identificar quién es. El programa detecta al usuario, estudia los detalles y verifica si está autorizado a acceder a cierto lugar o información", informaron los organizadores de La Vuelta, que han podido aplicar esta innovación de la mano de Telefónica Ingeniería de Seguridad.

Esta será la primera vez que se utilice un sistema así en una competición oficial de ciclismo.

Roglic, la gran amenaza... a priori

El esloveno Primoz Roglic (Jumbo-Visma), último ganador de La Vuelta, lucirá en esta edición el dorsal 1 y buscará defender su título. Con su éxito de 2019 y su gran papel en el Tour de Francia de este año, se alza como uno de los principales favoritos. Su compañero Tom Dumoulin, que acabó séptimo el pasado Tour de Francia, también cuenta con grandes opciones de robar a Roglic el jersey rojo.

Pero los corredores nacionales no se lo pondrán tan fácil. El joven Enric Mas y el veterano Alejandro Valverde estarán arropados por un Movistar Team que tampoco quiere bajarse del primer escalafón como mejor equipo.

También en suelo propio batallará Mikel Nieve (Mitchelton). Especialista en montaña, podrá afrontar con solvencia los sinuosos perfiles de La Vuelta 2020. Pero en su mismo equipo contará con un rival fuerte: el colombiano Esteban Chaves, quien, además de compañero de equipo de Nieve, acabó tercero en La Vuelta de 2016.

No será la única esperanza colombiana en La Vuelta. El joven Daniel Martínez (Education First), ganador del último Dauphiné, se presenta como un potencial contendiente.

Sin embargo, España y Colombia no serán los únicos países hispanohablantes con opciones de que uno de sus ciclistas vista el maillot rojo. El ecuatoriano Richard Carapaz (INEOS Grenadiers) quiere imitar a sus compatriotas que están participando en el Giro y dejar buenas sensaciones. Pero no solo eso. Después de haber ganado el Giro en 2019, quiere seguir conquistando Grandes. Y su principal rival puede que lo tenga en casa, con Chris Froome en sus filas.

La amenaza del tiempo

La Vuelta a España ha pasado de disputarse de finales de agosto a finales de octubre a causa del cambio de calendarios producidos por la COVID-19.

Es decir, de tener lugar en verano, a otoño. Del calor, al frío y a la lluvia. O incluso a la nieve.

Algunos medios han reportado que la legendaria subida francesa al Tourmalet ya está cubierta de nieve, y que, si no cambian las previsiones, cabe la posibilidad de que no sea un terreno apto para el ciclismo. Sin embargo, la semana pasada, Javier Guillén, director de La Vuelta, dijo rotundamente para la Cadena Cope: "De momento, no peligra el Tourmalet".

Pero, aunque el asfalto no llegue a verse afectado, la temperatura también será decisiva en algunos puntos de las carreras, como las bajadas de Portalet y de Col d'Aubisque.