Carrington: una fuerza a tener en cuenta

Carrington proving she’s a force to be reckoned with

La piragüista de Nueva Zelanda, Lisa Carrington, ha conseguido mantener su forma física del año pasado en este 2020. Y a solo cuatro meses de los Juegos Olímpicos, su objetivo es continuar dominando en su deporte.

"Es un poco intimidante que los Juegos Olímpicos estén tan cerca ya que he estado trabajando durante mucho tiempo para llegar aquí, pero es increíble", dijo a Tokio 2020 en septiembre del año pasado.

La dos veces deportista Olímpica tiene buenos recuerdos de su participación en los Juegos Olímpicos.

En Río 2016, hizo historia después de convertirse en la primera mujer de Nueva Zelanda en ganar múltiples medallas en unos Juegos Olímpicos, con un oro y un bronce que sumaron a las 18 medallas que obtuvo su país. Este, además, eligió a Carrington como la portadora de la bandera para la Ceremonia de Clausura.

La piragüista terminó en la cima del podio en el Campeonato Mundial ICF Canoe Sprint 2019 por séptima vez consecutiva en el K1 200 m femenino, antes de también obtener un oro en el K1 500 m. Esto significa que la deportista, de 30 años, obtuvo plazas Olímpicas para Nueva Zelanda en ambos eventos.

Ahora a Carrington le toca esperar, ya que el Comité Olímpico de Nueva Zelanda todavía no ha elegido quién representará al país en piragüismo en esprint en los próximos Juegos.

Pero, ¿cómo una atleta, que aspira a su tercera aparición en los Juegos Olímpicos, puede continuar dominando en el mundo del piragüismo en esprint?

Carrington lo atribuye a diversos factores.

"Creo que es importante asegurarse de que no seas demasiado complaciente. Siempre estoy buscando mejoras y tratando de encontrar espacios para crecer y aprender", afirma.

Si bien Carrington puede ser una veterana del piragüismo en esprint, ya que hizo su debut internacional hace casi una década, la nativa de Bay of Plenty admitió que los nervios nunca desaparecen antes de una carrera.

“Lo más difícil es asegurarme de que puedo actuar para que sea fácil responderme '¿y si no soy lo suficientemente buena?', '¿y si me caigo?', '¿y si no remo bien?'. Es importante controlar esos pensamientos que vienen a mi mente cuando estoy remando", dice.

Y con una carrera que tarda tan solo 37 segundos en terminar y con los Juegos Olímpicos solo una vez cada cuatro años, puede haber mucha presión antes de saltar al agua.

"Ponemos tanto esfuerzo y tiempo en remar y hacer lo que hacemos que no puedes evitar tener altas expectativas y querer que todo salga lo mejor posible teniendo en cuenta que te esfuerzas tanto", asegura.

Dado que la piragüista tiene prácticamente reservado su boleto a Tokio después de los títulos tanto en el abierto K1 200 m femenino como en el K1 500 m en el Campeonato de piragüismo en sprint de Nueva Zelanda en febrero, espera seguir haciendo lo que ha estado haciendo para representar a su país en Japón.

"Creo que puede ser tentador intentar cambiar las cosas e intentar hacer algo mejor, pero el trabajo que estoy haciendo es positivo".

"Sigo tratando de progresar pero también mantener las cosas importantes que me ayudaron a remar bien", concluye.