Carlota Ciganda, una esperanza de medalla para España

Carlota Ciganda, de España, durante el Gainbridge LPGA en Boca Rio, el 25 de enero de 2020, en Florida. (Imagen por Mike Ehrmann/Getty Images)
Carlota Ciganda, de España, durante el Gainbridge LPGA en Boca Rio, el 25 de enero de 2020, en Florida. (Imagen por Mike Ehrmann/Getty Images)

La golifista de Navarra (España) vive en Arizona y su sueño, además del de ser la número 1 del mundo, lo podría cumplir en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 si consigue una presea

Si el golf en la actualidad en España tuviera que tener dos nombres propios serían el de Jon Rham y el de Carlota Ciganda. Ahora mismo son los mejores golfistas del panorama nacional y, por lo tanto, los mejor posicionados para conseguir el billete a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Pero no solo es cosa de ir o no ir. Ciganda reconoce, en una entrevista para el Olympic Channel, que sueña a lo grande.

"Mi sueño es ser la número uno del mundo. Me encantaría llegar allá arriba. Quiero ganar grandes, quiero ganar torneos, tenemos las Olimpiadas el año que viene e intentaré ganar una medalla. Para ello tengo que seguir ahí día a día, trabajando para intentar llegar lo más arriba", explica.

En estos momentos, Ciganda se encuentra en la 11ª posición del ranking Olímpico de la Federación Internacional de Golf y 13ª del LPGA Tour. En ambas listas es la primera jugadora no solo española, sino también europea.

"A los Juegos van dos (hombres y dos mujeres) por país. Ahora mismo estaríamos Azahara Muñoz y yo, con lo cual espero que la clasificación siga ahí y las dos vayamos a Tokio el año que viene y poder representar a España e intentar ganar por lo menos una medalla una de las dos. La verdad es que sería muy bonito", reconoce Ciganda.

Carlota Ciganda, de España, posa con los anillos Olímpicos en los Juegos Olímpicos de Río 2016.  (Imagen por Ross Kinnaird/Getty Images)
Carlota Ciganda, de España, posa con los anillos Olímpicos en los Juegos Olímpicos de Río 2016. (Imagen por Ross Kinnaird/Getty Images)
2016 Getty Images

El regreso del golf en Río 2016

Ciganda sabe precisamente lo que supone participar en los Juegos Olímpicos, ya que estuvo allí hace cuatro años, en el regreso del golf al programa Olímpico en Río 2016 después 116 años de ausencia, ya que su anterior vez como deporte Olímpico fue en St. Louis 1904.

A pesar de no poder lograr llegar al podio, Ciganda sigue teniendo muy buenos recuerdos de aquella competencia.

"Siempre que representas a tu país, a España, yo creo que es una experiencia muy buena porque me encanta llevar la bandera de España, representar a mi país y la verdad es que fue increíble", dice.

Sin embargo, no todo fue competir. "No solo es el torneo, sino también puedes ir a ver a otros deportistas de otros deportes, vimos a Rafa (Nadal) ganar el oro en el dobles con Marc López, también fuimos a ver baloncesto, a gimnasia… Estar ahí en una Villa Olímpica con todos los deportistas y que todo el mundo va a lo mismo -a mejorar, a por esa medalla, a intentar cumplir un sueño- fue una experiencia muy, muy bonita", remarca Ciganda.

Se echa de menos la energía de los fans

Superar el coronavirus

El torneo femenino de golf de Tokio 2020 arrancará el 4 de agosto de 2021 y la ceremonia de las medallas tendrá lugar tres días después, el 7.

Allí llegará Carlota Ciganda tras culminar un complicado 2020 en el que ha pasado el coronavirus.

"Lo pasé como a finales de junio, sí que estuve como unos 4 o 5 días con fiebre y en la cama muy cansada. Me dolía todo el cuerpo, sobre todos los brazos, el pecho, el cuello. Pero bueno, podía respirar bien, así que tampoco me asusté mucho", cuenta la golfista, que sufrió la semana pasada una fractura de codo y es duda para el US Open.

Sin embargo, volver a la normalidad no fue sencillo. "Estuve dando positivo como como un mes o 5 semanas, así que me costó bastante. Pero bueno, sí que perdí tres o cuatro kilos, estaba un poco débil. Me ha costado un poco recuperarme. Desde que di positivo hasta que he estado bien, creo que he pasado más de un mes y medio con él. Pero bueno, ya estoy contenta de haberlo pasado y espero no poder cogerlo de nuevo", explica Ciganda.

A pesar de la pandemia, las características de su deporte han hecho de él uno de los más proclives para poderse realizar. "Con el golf tenemos suerte porque se juega al aire libre, no es un deporte de contacto y yo creo que se puede mantener esa distancia", dice.

Sin embargo, algo ha cambiado. "Es una pena que no haya espectadores. Se echa de menos esa energía de los fans. Pero bueno, este año con poder jugar torneos estamos contentas y esperemos que el año que viene sí que puedan venir a vernos y, poco a poco, a ver si podemos volver a una normalidad como la de antes o una nueva, pero algo más parecido a lo que era antes", reconoce.

Su vida en Arizona

Ciganda es profesional desde hace una década, pero, antes de conseguirlo, cuando aún era amateur, fue a estudiar a Estados Unidos con la intención de seguir apostando por su sueño y su deporte. Hace 12 recaló en Arizona, y, aunque se volvió a ir, regresó hace tres porque estar allí le beneficia en su profesión.

"Es el mejor sitio para estar para mí, para seguir creciendo como jugadora ahora mismo", recalca.

Precisamente en Arizona también vive otra de las sensaciones del golf español: Jon Rahm. "Él empezó justo la universidad cuando yo terminé, vive como a 15 minutos de mí. La verdad que es complicado jugar juntos porque tenemos calendarios diferentes. Pero sí que lo conozco y estoy con él. Lo que está haciendo es increíble", cuenta la mejor golfista española actual.

Sin embargo, aunque se ha desarrollado como jugadora en Estados Unidos, la pasión por este deporte nació a casi 9.000 kilómetros de su actual residencia, en la pequeña comunidad de Navarra, en España.

"Empecé cuando tenía cinco años, con mi padre. Hemos vivido siempre en un pueblito, a media hora de Pamplona y tiene un campo de golf a cinco minutos y yo estaba mucho tiempo con mi padre. Me iba a jugar con él, con sus amigos. La verdad que siempre me ha gustado mucho el deporte, siempre estaba corriendo, con un balón o con un palo de golf o con una raqueta, o jugando a frontenis... El deporte ha sido mi vida", recuerda.

Cree que sin Estados Unidos también habría llegado a donde está ahora, pero quizá con más dificultades. "Hubiera sido más complicado y hubiera tardado más. Yo creo que aquí estoy creciendo, no sólo como persona, sino como deportista. Aquí la gente está muy, muy especializada y la verdad que tengo un entrenador físico, un entrenador técnico, tienen instalaciones muy buenas, buen tiempo. Aquí está todo muy enfocado al golf, y creo que te hace llegar a donde estás", remarca Ciganda.

Y ella está a la espera de unos nuevos Juegos Olímpicos. En el camino correcto que le puede llevar, por primera vez, a lograr una presea Olímpica.