Carlos Coloma y Rocío del Alba García, un mentor medallista Olímpico y su pupila más aventajada

Carlos Coloma y Rocío del Alba García posan con sus bicicletas.
Carlos Coloma y Rocío del Alba García posan con sus bicicletas.

La ciclista de montaña, que debutará en los Juegos en Tokio 2020, trabaja bajo las órdenes del ganador del bronce en Río 2016, quien también podría participar en la justa Olímpica del próximo verano

Les separan deciséis años, tres participaciones en los Juegos Olímpicos, un bronce en Río 2016 y la experiencia que solo se gana a través de cientos de carreras en la élite. Pero todo esto acaban siendo conocimientos; unos conocimientos que Carlos Coloma intenta transmitir a Rocío del Alba García, la joven promesa del ciclismo de montaña: la pasión que ambos comparten.

En 2019, Coloma creó un equipo profesional de ciclismo de montaña, el BH Templo Cafés, con la intención de llevar a deportistas a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Es decir, tener una estructura para para dejar un legado en su deporte.

“Desde que vine de los Juegos Olímpicos de Río, tenía la idea de cómo tiene que ser un equipo de mountain bike, que tiene que tener una estructura profesional cien por cien, que trabaje solo para el equipo y para los corredores. En España hay equipos muy fuertes, pero no había una estructura que funcionase de forma profesional durante 24 horas al día. Cuando volví de los Juegos no me atreví a hacerlo, y hace ahora ya un año y medio que tenemos el BH Templo Cafés, y estamos demostrando que funciona muy bien y que hacerlo de otra manera te hace perder mucho tiempo. Así somos más eficientes”, explica Coloma para una entrevista exclusiva para Tokio 2020.

Una de sus pupilas es Rocío del Alba García, que dice para Tokio 2020: “Carlos es mi mentor, quien lleva toda mi trayectoria. Es increíble poder contar con él. Te da la tranquilidad como persona y deportista de saber estar en todo momento. Creo que soy muy afortunada de poder estar a su lado”.

"Como deportista, Carlos está cien por cien hecho para competir. Es increíble la capacidad que tiene de rendir tanto físicamente como psicológicamente sobre la bici", prosigue Rocío.

Coloma, por su parte, solo tiene también palabras de halago para su pupila: “Es una persona ejemplar porque es humilde, trabajadora y con ganas de aprender".

“Tiene mucha facilidad física, pero técnicamente tiene algo que nunca se ha visto en una corredora española: que tenga capacidad a nivel Copa del Mundo. Es una top-5 a nivel técnico”, prosigue Coloma sobre Rocío del Alba.

Las metas de Rocío del Alba para Tokio 2020

Precisamente ella ya tiene en su mano el billete Olímpico para seguir la estela de su mentor en los Juegos de Tokio 2020.

“Aunque sean mis primeros Juegos, es una oportunidad que no hay que dejar desaprovechar. No vas a tener la oportunidad de clasificarte para todos los Juegos Olímpicos, así que voy a ir a por todas y, por qué no, soñar con una medalla. Un diploma no estaría mal para empezar, pero siempre hay que soñar en grande e intentar conseguir los objetivos. Por qué no soñar con una medalla”, expresa.

Coloma tiene también precaución porque sabe lo complejo que es subir al podio Olímpico. “Yo confío que sí (pueda ganar una medalla). Por su forma de ser, de trabajar y de su manera de vivir en el deporte, creo que sí. Pero es realmente complicado. Tiene 23 años y su progresión sigue siendo totalmente ascendente”, dice Coloma.

Con 23 años, Rocío del Alba ya está considerada como una de las referentes de este deporte en su país. Es por ello que España pone muchas expectativas en su actuación en Tokio.

Sin embargo, esto no le supone una presión añadida. “A mí me gusta que me reconozcan en mi deporte. No siento presión en ese sentido porque al final hago lo que me gusta y no me paro a pensar en eso. Simplemente disfruto y me gusta que la gente me tenga como referente y me apoye a diario”, expresa la ciclista.

Juntos en Izu

Tanto Coloma como Del Alba participaron el año pasado en el evento de prueba de los Juegos Olímpicos de Tokio en el Circuito de Izu, donde tendrán lugar las carreras masculina y femenina el 26 y 27 de julio de 2021, respectivamente.

“No nos vamos a aburrir. Me pareció un circuito que nunca he corrido en algo parecido, con muchísima roca, súper técnico, muy duro. El primer día hicimos entrenamientos a pie y nos quedamos toda la selección sorprendida porque eran subidas muy cortas y muy empinadas y bajadas muy explosivas y empinadas. Es un circuito muy explosivo y sin apenas descanso”, dice Del Alba, que entonces acabó la prueba en 14ª posición.

“Es un circuito muy exigente, muy explosivo, con subidas de entre 30 segundos y un minuto, muy cortas. Y las zonas técnicas son bastante peligrosas. A mí personalmente me va muy bien. A Rocío le falta esa explosividad, pero esperemos que en este año gane esta chispa que la falta, que por la edad no la ha podido adquirir”, opina por su parte Coloma.

Carlos Coloma Nicolás, de España, se emociona en el podio de los Juegos Olímpicos de Río 2016 tras conseguir la medalla de bronce en ciclismo de montaña.  (Imagen por Ryan Pierse/Getty Images)
Carlos Coloma Nicolás, de España, se emociona en el podio de los Juegos Olímpicos de Río 2016 tras conseguir la medalla de bronce en ciclismo de montaña. (Imagen por Ryan Pierse/Getty Images)
2016 Getty Images

El bronce de Carlos Coloma en Río

Que Carlos Coloma sea un gran mentor no es casualidad. Sus piernas han pedaleado en tres Juegos Olímpicos, y siempre de manera ascendente: fue 28º en Pekín 2008, ganó un diploma Olímpico gracias a su sexta posición en Londres 2012 y se coronó en Río 2016 con una medalla de bronce.

“Sin ningún tipo de duda es el evento deportivo y personal que más te hace crecer. Envuelve toda la historia de un deportista, todo el trabajo que hay detrás para llegar a lo máximo, que es la cita Olímpica. Es lo que aúna todos los valores del deporte: sacrificio, constancia… Es un premio que, si puede cerrarse con una medalla, ya es lo máximo, pero solo lo que es la cita Olímpica tiene todos los alicientes que un deportista puede soñar”, reconoce Coloma.

Él consiguió cerrar ese premio con el bronce de Río 2016, con el que aún se emociona: “La asistencia a unos Juegos ya es increíble. Pero cuando rematas con una medalla Olímpica, la dimensión que coge pasa a otro nivel. Es aunar los casi 35 años que me costó llegar a conseguirlo en una hora y media de carrera y en esos segundos de cruzar la meta. El día de la carrera solo hay una oportunidad, y solo hay tres medallas. Es algo increíble de explicar y cada vez que lo revivo me emociono mucho”.

Los Juegos Olímpicos es sin duda el evento deportivo y personal que más te hace crecer

Cinco años después, volverá a estar en unos Juegos Olímpicos, los de Tokio 2020. “Si no es a defender a España personalmente, estaré prestando servicio a la selección española. De una manera u otra, estaré allí”, dice Coloma.

Como reconoce, su participación en ellos como deportista aún no está clara.

La idea de Coloma era tomar parte en Tokio 2020 este año y después retirarse deportivamente para seguir centrado en su equipo. Sin embargo, el aplazamiento de los Juegos ha hecho que él también posponga sus planes. Ahora, en este año que queda, tendrá que volver a demostrar su estado de forma para tomar parte en sus cuartos Juegos Olímpicos.

“Este año hemos corrido muy poco, he estado seis meses sin competir y, después, en Copa del Mundo, fui segundo español y acabé en la posición 29, que evidentemente no es mi posición", explica sobre este 2020.

La competencia es grande para entrar en el equipo español. "Estamos tres o cuatro españoles con un nivel muy bueno, pero yo tengo un diploma y una medalla Olímpica y siempre he destacado por saber preparar esta cita. Pero no quiero ir a costa de mi palmarés o de ser Carlos Coloma. Quiero ir mereciéndome la plaza, como creo que hasta ahora siempre he hecho".

"Quiero arrancar la pretemporada y ver cómo estoy en mayo o junio del año que viene y, en función a cómo esté yo y de la garantía que puedo dar al país, si hay dos corredores que están mucho mejor que yo y que en la cita Olímpica pueden rendir más, tienen por supuesto el paso. Pero si llegado a ese momento sigo demostrando que estoy a buen nivel, me plantearé defender a España como lo he hecho siempre”, reconoce.

Los bigotes 'mexicanos'

Lo que Coloma, que en su trayectoria también ha logrado dos medallas en el Campeonato del Mundo, sí que tiene más claro es que, si compite en Tokio 2020, volverá a lucir los bigotes 'mexicanos' que saltaron a la fama tras lograr el bronce de Río 2016. “Por supuesto que sí, eso no va a fallar”.

“Desde 2008 o 2009, en una Copa del Mundo que se celebraba en Madrid, se me ocurrió salir con el bigote por hacer algo diferente. En el Mundial del 2010, cuando José Antonio Hermida fue campeón y yo quedé sexto, que fue el mejor Mundial que ha hecho España en la historia, llevábamos los dos bigote. En Londres y Río llevamos bigote, y ya lo hacemos como talismán de la selección y para diferenciarnos del resto”, recuerda.

Así, el 26 y 27 de julio de 2021, cuando tengan lugar en Tokio 2020 las pruebas masculina y femenina -respectivamente- de cross country, quizá se dejen ver esos bigotes en el podio de nuevo, o tome relevo Rocío del Alba García, la pupila más avanzada de uno de los ciclistas de montaña más importantes en la historia española.