Bryan Pérez, un salvadoreño en la cresta de la ola

El surfista Bryan Pérez nació en el seno de una familia humilde en El Salvador.
El surfista Bryan Pérez nació en el seno de una familia humilde en El Salvador.

El joven deportista, bronce en los Juegos Panamericanos 2019, sueña con estar presente en Tokio 2020

La vida de Bryan Pérez es una historia de superación. Nacido en una humilde familia en Punta Roca, una población costera de El Salvador, el joven de 20 años ha tenido que sobrepasar muchos obstáculos hasta llegar a competir junto los mejores surfistas del mundo. Después de ganar la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos 2019 y su buen papel en distintas competiciones internacionales, el salvadoreño estaba a punto de alcanzar la gloria y clasificarse para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. La pandemia del coronavirus y la suspensión de los últimos eventos clasificatorios han pospuesto su sueño. Pero el deportista sigue preparándose con ilusión y cree que un año más le servirá para estar aún más listo para la cita Olímpica.

Bryan empezó en el deporte de domar olas porque con tan solo ocho años cuidaba los vehículos de los surfistas que llegaban a la playa frente al lugar donde nació. Con tablas quebradas que esos visitantes dejaban empezó a practicar surf. Más tarde, turistas y amigos le regalaron algunas tablas usadas con las que siguió aprendiendo y mejorando su técnica. Con el tiempo, llegaron las primeras competiciones en su país natal y los primeros triunfos. “El surf ha cambiado mi vida totalmente. Vengo de una familia súper humilde y, desde que empecé a surfear, cambió todo”, explica.

Bryan Pérez ganó la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos Lima 2019.
Bryan Pérez ganó la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos Lima 2019.

El surfista no ha tenido las cosas fáciles. Para alcanzar su nivel, ha tenido que trabajar duro y sobrepasar muchos obstáculos importantes. Durante mucho tiempo tuvo que combinar el surf con ayudar a su madre con la venta de pan en el mercado. Pero cuando veía los eventos que se organizaban en Punta Roca, “me motivaban a querer estar ahí algún día. Con el tiempo, se fue dando y ahora estoy cumpliendo esos sueños”, comenta. 

“Me puse metas grandes desde pequeño, y gracias a Dios las estoy cumpliendo. Todo es trabajar duro, ser disciplinado y entrenar fuerte”.

Éxito en los Juegos Panamericanos

Pérez demostró que está entre los mejores cuando competió en los Juegos Panamericanos de Lima 2019. En Perú, el salvadoreño ganó la medalla de bronce. Esta fue la primera medalla para El Salvador en el evento multideportivo. Precisamente, el tico Anthony Fillingim, al que venció en Lima, fue uno de los primeros que le apoyó al regalarle una tabla para practicar el deporte cuando Bryan era apenas un niño.

“La medalla de bronce en Perú fue muy importante. Me sentí súper orgulloso de mí mismo, del trabajo que he estado haciendo desde años”, recuerda.

El pasado mes de septiembre, Pérez viajó a Japón para participar en el ISA World Surfing Games (WSG), que se celebró en la playa Kisakihama, en Miyazaki. Allí pudo competir con los mejores surfistas del planeta. El salvadoreño cerró su participación en el lugar 25 (de 137 participantes) de la categoría Open Surf. De esta forma, se convirtió en el surfista salvadoreño que más lejos ha llegado en eventos deportivos de surf.

Tokio 2020, el gran objetivo

Pérez aún no tiene la plaza para los Juegos Olímpicos asegurada. Todo indicaba que la iba a conseguir en mayo, en un evento clasificatorio que se iba a celebrar en su país natal. Pero debido a la pandemia del coronavirus este evento se canceló. “Tenía muchas ganas de surfear en mi país, delante de mi gente. Hubiera sido muy simbólico clasificarme para los Juegos aquí”, explica.

Con los Juegos Olímpicos aplazados al próximo año, Bryan es optimista. “Entiendo perfectamente la decisión de posponer los Juegos con todo lo que está pasando. En mi caso, voy a tener más tiempo para prepararme, física y psicológicamente, y estar listo para el evento”.

En estos momentos, al igual que en otros muchos países, El Salvador vive momentos complicados con gran parte de la población confinada en sus casas. Bryan ha regresado a la casa de su madre, donde pasa este tiempo con seis miembros más de su familia. Vive delante de la playa, pero no puede salir a montar olas. “Eso es lo más duro, porqué desde aquí veo las olas y son muy buenas”, cuenta. Para no perder la forma física, estos días sigue en contacto con su entrenador y sigue haciendo un extenso programa de ejercicios físicos, además de ver muchos videos de surf y analizar sus movimientos y los de muchos compañeros y rivales.

“En circunstancias normales, cada día me levanto a las cinco de la mañana y me paso dos horas surfeando. El resto del día es una combinación de ejercicio físico, análisis técnico, entrenos de natación y yoga. Solo descanso los domingos”, comenta.

Superando los obstáculos

Bryan está convencido que la situación que estamos viviendo pronto pasará y podrá volver al agua. Esta no es la primera vez que se ve obligado a estar alejado del mar. En 2016, una lesión en la rodilla le obligó a dejar el surf por más de un año. Hasta tuvo que abrir una cuenta online para solicitar ayuda económica para poder operarse y volver a caminar.

Otro momento duro y que le marcó fuertemente sucedió hace unos años cuando un individuo empezó a disparar de forma indiscriminada al lado de la casa de su padre y una bala perdida terminó matando a su hermana menor de tan solo un año y medio. Hay dolor en la voz de Bryan cuando recuerda ese momento, pero también un gran respeto y mucho amor hacia su familia y a la comunidad que le ha ayudado a recuperarse y seguir luchando por sus sueños. “Todos en la vida nos caemos en algún momento, pero después hay que levantarse más fuerte”, asegura.

A pesar de la fama de ser un país peligroso, según Bryan, la situación en El Salvador ha cambiado mucho en los últimos años y ahora es un país seguro, que recomienda visitar por sus muchos atractivos, entre ellos sus hermosas playas. “El Salvador es lindo, tenemos olas muy buenas y playas increíbles. Es uno de los mejores lugares del mundo para practicar surf”, dice.

Esperanza para El Salvador

Bryan es un enamorado de su país y su país empieza a enamorarse de él. Con sus recientes éxitos, el surfista empieza a ser un deportista reconocido. Cualquier deportista con opciones Olímpicas es muy celebrado en el pequeño país centroamericano, que hasta ahora nunca ha obtenido una medalla en el evento deportivo más grande del mundo. El Salvador ha participado en 11 ediciones de los Juegos Olímpicos de Verano, debutando en México 1968. Su mejor puesto fue un quinto lugar logrado por la ciclista Maureen Kaila Vergara en Atlanta 1996. Pero son pocos atletas los que consiguen clasificarse. En Rio 2016, tan solo ocho deportistas del país tomaron parte en el evento deportivo. Con estas cifras, las esperanzas depositadas en Bryan son grandes.

“Tengo que avanzar paso a paso. Lo primero es seguir preparándose y clasificarme para los Juegos. Mi sueño es estar en el 2021 en Japón, representando los colores de mi país”, dice. Y ¿en el futuro? “Me veo surfeando hasta que sea viejito. Pero en unos años me gustaría formar parte de la World Surf League Men's World Tour, que incluye a los 34 mejores surfistas del mundo. Sería el primer salvadoreño en conseguirlo y no podría estar más orgulloso”, afirma este joven deportista con un futuro prometedor.