Anton Geesink: El maestro de judo holandés que reformó el deporte

Los ganadores del torneo de peso abierto masculino de judo se alinean para sus medallas en los Juegos Olímpicos de Tokio, el 24 de octubre de 1964. De izquierda a derecha, son Akio Kaminaga de Japón (plata), Anton Geesink de los Países Bajos (oro) y Theodore Boronovskis y Klaus Glahn (ganadores conjuntos del bronce). (Foto de Keystone/Hulton Archive/Getty Images)
Los ganadores del torneo de peso abierto masculino de judo se alinean para sus medallas en los Juegos Olímpicos de Tokio, el 24 de octubre de 1964. De izquierda a derecha, son Akio Kaminaga de Japón (plata), Anton Geesink de los Países Bajos (oro) y Theodore Boronovskis y Klaus Glahn (ganadores conjuntos del bronce). (Foto de Keystone/Hulton Archive/Getty Images)

En octubre de 1964, Tokio fue por primera vez sede de unos Juegos Olímpicos. Para celebrar el aniversario, Tokio 2020 le acercará algunos de los momentos más increíbles e históricos que tuvieron lugar hace 56 años. En una nueva parte de la serie, repasamos la inolvidable victoria de Anton Geesink que allanó el camino para la dominación mundial del judo 

Los antecedentes

Anton Geesink siempre será una figura brillante para todos los judokas del mundo.

Gracias a sus logros, más de 20 millones de personas en todo el mundo practican este deporte.

Sin embargo, cuando Geesink se interesó en el deporte cuando tenía 14 años, el judo todavía estaba dominado en gran medida por los japoneses. Ningún extranjero había podido derrocar a los titanes del país nipón.

Pero Geesink cambiaría la historia para siempre.

Solo tres años después de comenzar en el deporte y con 17 años, Geesink compitió en su primer Campeonato de Europa, llevándose a casa una medalla de plata.

Luego vino el Campeonato del Mundo de 1961 en París, donde venció al campeón reinante, el japonés SONE Koji, y se convirtió en el primer campeón mundial no japonés.

Tres años después, el judoka holandés se había convertido en una amenaza para la corona Olímpica de Japón. El destino de Geesink como campeón quedaría sellado en Tokio 1964, donde el judo hizo su debut en unos Juegos Olímpicos.

El campeón holandés de judo Anton Geesink regresa a su ciudad natal de Utrecht después de ganar la medalla de oro en el torneo abierto en los Juegos Olímpicos de Tokio, el 6 de noviembre de 1964. (Foto de Keystone/Hulton Archive/Getty Images)
El campeón holandés de judo Anton Geesink regresa a su ciudad natal de Utrecht después de ganar la medalla de oro en el torneo abierto en los Juegos Olímpicos de Tokio, el 6 de noviembre de 1964. (Foto de Keystone/Hulton Archive/Getty Images)
2004 Getty Images

El momento

La competición masculina de judo se llevó a cabo en el Nippon Budokan, originalmente construido como sede Olímpica para los Juegos de 1964. Se disputaron cuatro eventos: peso ligero, peso mediano, peso pesado y la categoría abierta, lo que permitió que judokas de cualquier peso compitieran.

Armado con su título del campeonato mundial anterior, Geesink quería ganar en la categoría abierta en suelo japonés. Pero su oponente, KAMINAGA Akio, contaba con el apoyo total de su país de origen cuando comenzó la final.

Sin embargo, el combate no solo fue visto en Tokio. La competición fue vista por espectadores de América del Norte y Europa, ya que los Juegos se televisaron en color por primera vez.

Aunque el deportista holandés recibió un impulso moral cuando derrotó a Kaminaga en las preliminares, cualquier cosa podía pasar en la final.

Pero, ¿su fuerte constitución y su imponente altura de 195 cm serían suficientes para vencer al favorito local Kaminaga, que era 16 centímetros más bajo (179 cm)?

En la pelea final, Kaminaga trató de agarrar y tirar a Geesnik al tatami. Pero en un movimiento rápido, Geesnik dominó a Kaminaga y lo tiró al suelo, inmovilizando su cabeza y su brazo.

Si Geesnik bloqueaba a Kaminaga el tiempo suficiente, sería declarado ganador.

Kaminaga estaba tratando desesperadamente de liberarse, moviendo las piernas para intentar ganar terreno. Pero Geesnik era demasiado fuerte. Con el rival bloqueado, Geesnik levantó su otro brazo en señal de victoria.

El holandés acababa de terminar con el dominio japonés en el judo y se convirtió en el primer judoka no nipón en ganar el oro Olímpico.

Judo en Tokio 1964

¿Qué pasó después?

La victoria de Geesink en los Juegos Olímpicos fue solo el comienzo.

El judoka se convirtió en triple campeón del mundo y acumuló un sorprendente récord de 21 títulos europeos. Cuando se retiró de las competiciones antes de los Juegos Olímpicos de México 1968, regresó a Japón para practicar la lucha libre y en un momento también llegó a hacer de actor.

Pero el judo seguirá siendo su verdadera pasión. Se convirtió en un destacado embajador de su deporte y fue ascendido al Judan (10º Dan), el grado mas alto al que un judoka puede llegar.

"Ese momento no solo fue bueno para el deporte holandés, sino también para el judo", dijo el presidente de la Federación Holandesa de Judo, Jos Hell. "Sin la victoria de Anton, el judo no se habría vuelto tan popular como deporte internacional".

Geesink falleció en 2010, pero su victoria en Tokio 1964 reformó el deporte para siempre y popularizó el judo más allá de las fronteras de Japón.

23 de octubre de 1964: Antonius Geesink de Holanda levanta los brazos en señal de victoria después de vencer al japonés Akio Kaminaga en los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964. (Foto de Keystone/Getty Images)
23 de octubre de 1964: Antonius Geesink de Holanda levanta los brazos en señal de victoria después de vencer al japonés Akio Kaminaga en los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964. (Foto de Keystone/Getty Images)