Ana Patricia: 500 km por un sueño

NANJING, REPÚBLICA POPULAR DE CHINA - 26 DE AGOSTO:  Ana Patricia Silva Ramos (C) y Eduarda Santos Lisboa (D), de Brasil, celebran conseguir un tanto contra Russia durante los Juegos de la Juventud de Nanjing 2014 en la semifinal, disputada en el Olympic Sports Park el 26 de agosto de 2014 en Nanjing, República Popular de China.
NANJING, REPÚBLICA POPULAR DE CHINA - 26 DE AGOSTO: Ana Patricia Silva Ramos (C) y Eduarda Santos Lisboa (D), de Brasil, celebran conseguir un tanto contra Russia durante los Juegos de la Juventud de Nanjing 2014 en la semifinal, disputada en el Olympic Sports Park el 26 de agosto de 2014 en Nanjing, República Popular de China.

Cuando vives a 500 km de la costa es bastante difícil que te atraiga un deporte como el voleibol playa. Sin embargo, Ana Patricia, de 22 años y con una altura de 1.94 m, es una de las mayores esperanzas de Brasil para los Juegos Olímpicos que tendrán lugar en Tokio el próximo año.

Junto a su compañera de equipo, Rebecca, la nativa de Espinosa (estado de Minas Generales) ganó dos torneos importantes durante el World Tour de 2019, fue segunda en otro y tercera en tres ocasiones.

Este es un nivel de regularidad que ha ayudado al equipo a clasificarse para Tokio 2020, a pesar de la enorme competencia dentro de Brasil. De hecho, el país sudamericano ha sido el más exitoso en las competencias de voleibol playa Olímpicas, con tres oros, siete platas y siete bronces.

Por qué esta brasileña agradece haber hecho el largo recorrido a la playa
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Al no ser de la costa, Ana probó varios deportes en un principio, como el fútbol sala o el balonmano, pero se enamoró del voleibol playa la primera vez que lo jugó. "Fue un amor a primera vista, ¡es la única manera que tengo para definirlo! Cuando entré en el campo, sabía que era el ambiente que quería", dijo al Olympic Channel.

Y fue una rápida aprendiz, a pesar de no tener ningún conocimiento sobre este deporte al principio. Como explicó a surtoolimpico.com: "Cuando comencé en voleibol playa no tenía ni idea ni siquiera de las cosas básicas de este deporte, pero como había probado otros deportes, esto facilitó mi progresión. Fue genial porque encontré personas que se comprometieron a enseñarme. Pero fue difícil porque, evidentemente, estaba por detrás de otros muchos jugadores. Sin embargo, concentré toda mi energía en ello y conseguí aprender mucho".

Tras su éxito al ganar los Juegos de la Juventud en 2014, se convirtió en doble campeona mundial sub21. Y, ahora que se ha clasificado para Tokio 2020, puede llegar a su sueño. "Siempre he soñado mucho con convertirme en atleta, ser campeona de Brasil, campeona del mundo, campeona Olímpica", dijo al Olympic Channel. Ya ha tachado los tres primeros sueños. El año que viene se podrá ver si puede lograrlo con el cuarto.