Ana Marcela Cunha: la reina brasileña de la natación en aguas abiertas

La nadadora en aguas abiertas brasileña Ana Marcela Cunha posa en la playa de Copacabana Beach en 2017. (Imagen por Buda Mendes/Getty Images)
La nadadora en aguas abiertas brasileña Ana Marcela Cunha posa en la playa de Copacabana Beach en 2017. (Imagen por Buda Mendes/Getty Images)

"Puedo traer esa medalla deseada a mi país"

Ana Marcela Cunha es la atleta femenina brasileña más exitosa, a juzgar por la cantidad de logros que ha amasado durante los años. Tiene en sus vitrinas 12 medallas en Campeonatos Mundiales, entre ellas cinco oros. Ahora esta deportista está mirando hacia los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 para intentar conseguir allí la corona de su carrera.

"Es mi sueño. Es la única medalla que todavía no he ganado. Voy tras ella".

Como la más prolífica nadadora en aguas abiertas en la historia, la número 1 por la FINA tiene una fe inquebrantable en ganar esa medalla que hasta ahora ha sido esquiva con su país.

"Podría ser la culminación de mi carrera como maratoniana acuática y puedo traer esa medalla deseada a mi país", dice.

Y para ello tiene todo el apoyo de Brasil.

"Sin ninguna duda, es una gran responsabilidad saber que todo el país cree en ello y apuesta por que yo haga una buena actuación, pero también es muy gratificante. El reconocimiento es el gran fruto de todo mi trabajo y dedicación".

Y 2019 fue todo un gran reconocimiento para Cunha. Fue proclamada como la mejor nadadora femenina en aguas abiertas del año por la FINA por sexta vez, y también fue incluida en el Salón de la Fama Internacional de Natación.

"Sin lugar a dudas 2019 fue un año brillante. Pero no hay ningún secreto o ninguna fórmula para el éxito. La realidad es que trabajo absolutamente todos los días y hay mucha dedicación. El entrenamiento es diario y el resultado, una consecuencia de ello".

"El maratón a nado es mi vida. ¡Amo lo que hago!".

Los primeros pasos de una campeona mundial

Cunha, nacida en Salvador de Bahía -en la parte norte de Brasil-, comenzó a nadar siendo niña y ya nunca ha parado.

"Aprendí a nadar con dos años gracias a mi madre porque mi guardería tenía una piscina, así que me hizo aprender a nadar muy pronto para no tener que preocuparse".

Mientras nadaba e iba ganando competiciones, la natación al aire libre era donde realmente estaba su corazón. Con ocho años ya tenía prácticamente toda su atención puesta en la natación en aguas abiertas.

"Siempre me ha gustado nadar al aire libre, en ríos, playas. Es algo que siempre he amado".

En Salvador de Bahía la natación en aguas abiertas forma parte de la cultura, y esto ha formado en parte a Cunha como atleta. Y mientras los otros competidores podían haber crecido primero entre piscinas, Cunha tuvo la ventaja doble de crecer en los dos terrenos.

Pekín, Londres, Río

Con 16 años, Cunha ya comenzaba su carrera Olímpica. En Pekín se convirtió en la nadadora más joven de la historia en participar en un evento de natación en aguas abiertas, y su resultado fue una espectacular quinta plaza.

"Fue mágico estar allí compitiendo contra atletas mucho más experimentadas que yo y terminar quinta, un resultado excelente para alguien que está emergiendo en el escenario mundial", recuerda.

Pero tanto Londres 2012 como Río 2016 fueron ambos algo decepcionantes. No pudo clasificarse para Londres mientras que en Río, en su propia casa, solo pudo acabar décima.

Sin embargo, Cunha pone en perspectiva estas dos experiencias Olímpicas.

Sobre Londres 2012 dice: "No había tiempo para lamentarse. Al día siguiente ya era compeona del mundo en la carrera de 25 km".

"(Río 2016) fue una carrera atípica. No fui capaz de tomar mi avituallamiento en la segunda vuelta, y nadé hasta el final sin comer. Lo hice lo mejor que pude, pero no fue suficiente para competir por una medalla".

Ana Marcela Cunha, de Brasil, celebra su triunfo en la final de 5 km femenina en los Campeonatos del Mundo de la FINA en Gwangju 2019. (Imagen por Chung Sung-Jun/Getty Images)
Ana Marcela Cunha, de Brasil, celebra su triunfo en la final de 5 km femenina en los Campeonatos del Mundo de la FINA en Gwangju 2019. (Imagen por Chung Sung-Jun/Getty Images)
2019 Getty Images

El entrenamiento de una campeona

A pesar de estas caídas en los Juegos, Cunha es más apasionada que nunca a la hora de añadir medallas -más una Olímpica, a ser posible- a su ya de por sí gran colección.

"Celebro el día que consigo una, y al día siguiente ya estoy pensando en la siguiente meta, el siguiente campeonato, la siguiente medalla", expresa.

Este lema le ha guiado durante toda su carrera.

"Siempre he creído que puedo mejorar y crecer más incluso en el deporte".

Es por ello por lo que Cunha, de 28 años, sigue rindiendo a un gran nivel casi doce años después de su primera aparición Olímpica en Pekín 2008. Y esto se nota también en su riguroso régimen de entrenamientos.

"Entreno cada día de la semana, excepto el domingo. Empiezo a las 6 de la mañana, como, descanso, y después realizo otro entrenamiento por la tarde. Esto hace una media de diez sesiones semanales, unos 300 km por mes, dependiendo de la estación. También hago preparación física fuera del agua y fisioterapia preventiva".

Justo después de Río, batalló problemas de salud debido a una enfermedad autoinmune y tuvieron que extirparle el bazo. Pero dos meses después de la operación, no pudo resistirse a volver al agua, empeñada en conseguir más victorias.

Un año después, consiguió el bronce en los Campeonatos del Mundo de Hungría tanto en la prueba de 5 km como en la de 25 km.

Esperanzas para la natación en aguas abiertas

"Hay mucho esfuerzo, compromiso, dedicación y mucho entrenamiento diario, pero también sé todo lo que me divierte el deporte. Y eso es precioso", reconoce Cunha.

Para asegurarse de que sigue pasándoselo bien, Cunha se cambia el color o el estilo de su pelo en cada competición.

"Me gusta cambiarme de look, verme diferente. ¡Me ayuda a estar bien con la vida!".

Sin embargo, y ya con un semblante más serio, Cunha espera inspirar a los jóvenes brasileños a hacer deporte.

"Creamos el Instituto Ana Marcela. Pronto lanzaremos dos proyectos con el objetivo de practicar el maratón a nado desde una edad colegial. Queremos extender el deporte a varias partes de Brasil. Nuestro país es enorme y tiene un número infinito de playas y ríos. No hay ningún tipo de escasez para practicar el maratón acuático".

Cunha quiere seguir los pasos de la leyenda de Fórmula 1 Ayrton Senna.

"Fue un deportista que inspiró a muchas personas. Cuando era pequeña, mis padres me contaron muchas historias del talento de Ayrton. Así que nadé los 36 km de Capri a Nápoles con un gorro que tenía el estilo de uno de los cascos que él llevaba, con los colores de la bandera brasileña. Quiero hacer al menos un poco de lo que él hizo por las personas de mi país, y dar felicidad a todos".

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🥇🥇🥇25km - 2011 - 2015 - 2017

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"¡Estamos felices!"

Después de los Juegos del próximo año, Cunha quiere poner otra corona en su corazón. Ahora mismo está prometida con Diana Abla, una waterpolista brasileña.

Cuando es preguntada por lo importante que es esta relación para ella, Cunha dice: "Somos atletas de deportes acuáticos, ayuda mucho entender las necesidades de la otra cuando tenemos que entrenar, pasar periodos viajando y lejos de la otra".

"Se hace más fácil cuando entendemos la importancia del deporte en nuestras vidas. Somos muy tranquilas y nuestra relación se ve como algo muy natural para las personas de nuestro alrededor. ¡Estamos felices!".

A pesar de todo lo que está pasando en las carreras de ambas y en su vida personal, Cunha dice que esto nunca le cambiará. "Soy una persona que simplifica y que es positiva. Siempre intento compartir cada éxito con los demás. No soy ni mejor ni peor que nadie. Soy solo Ana Marcela, la de las maratones en aguas abiertas".