Aftershocks: cómo el deporte une a las comunidades tras el Gran Terremoto del Este de Japón

TAUPO, NUEVA ZELANDA - 5 DE MARZO:  Hiroyuki Nishiuchi, de Japón, en acción durante el tramo de carrera a pie en el Ironman de Taupo de 2011 el 5 de marzo de 2011 en Taupo, Nueva Zelanda.  (Imagen por Sandra Mu/Getty Images)
TAUPO, NUEVA ZELANDA - 5 DE MARZO: Hiroyuki Nishiuchi, de Japón, en acción durante el tramo de carrera a pie en el Ironman de Taupo de 2011 el 5 de marzo de 2011 en Taupo, Nueva Zelanda. (Imagen por Sandra Mu/Getty Images)

Seguimos a Olímpicos japoneses a sus lugares de procedencia para ver cómo están reconstruyendo sus comunidades a través del deporte. 

Viernes, 11 de marzo de 2011: el día que la costa este de Japón tembló.

El terremoto de Tōhoku comenzó a las 14:46, hora local, fue de 9.0 en la escala Ritchter y se cobró 15.848 vidas.

Para empeorar la situación, el subsecuente tsunami causó un fallo en el sistema de refrigeración de la central nuclear Fukushima Daiichi, que resultó en una fusión nuclear de nivel 7 y la liberación de materiales radioactivos.

Las áreas costeras de Tohoku y del sur de Hokkaido fueron totalmente devastadas, con unos daños que ascendieron aproximadamente a $360 billones.

Sin embargo, a medida que pasó el tiempo después de uno de los desastres naturales más grandes en la historia del país, salió a relucir el verdadero poder del deporte.

En la nueva serie del Olympic Channel, Aftershocks (Después de un shock), seguiremos a atletas cuyas vidas hayan sido afectadas directamente por el Gran Terremoto del este de Japón. Viajarán a sus lugares de origen para descubrir cómo el deporte está ayudando a reconstruir las vidas de las personas de sus comunidades.

Cómo el maratón anual de la ciudad da esperanza a la gente de Minamisoma
09:04

En el episodio 1 de Aftershocks, el triatleta NISHIUCHI Hiroyuki vuelve a Minami Soma, centro del desastre nuclear de Fukushima.

El deportista, dos veces Olímpico, se aproxima a la impresionante recuperación de la ciudad desde 2011, en la que muchos de sus residentes han vuelto ahora a trabajar.

Nishiuchi también toma parte en la maratón anual de Minamisoma, un ejemplo formidable de cómo el deporte puede unir a las personas.