ABE Uta busca el oro para cumplir el sueño Olímpico familiar: "No escatimaré en esfuerzos en cada combate"

Abe Uta

Todos los días hay historias de personas que se esfuerzan por seguir adelante. Tras el comienzo del año Olímpico, los hermanos ABE Uta y ABE Hifumi ponen su vista en un verano histórico a nivel deportivo en suelo propio

"El 25 de julio será el día en el que mi hermano y yo brillemos", dice radiante ABE Uta, judoca en la categoría de -52 kg.

Tras haberse embarcado en el judo junto a su hermano, ABE Hifumi, ahora los dos tienen las miras puestas en los Juegos de Tokio 2020. El año adicional le ha dio a Uta la oportunidad de mejorar sus habilidades, mientras esperaba a que su hermano asegurara su plaza en el equipo nacional. Con una victoria en una pelea sin precedentes, Hifumi consiguió la última plaza en la categoría masculina de -66 kg.

Con una unión familiar más fuerte debido a la pandemia, ahora buscan conseguir la medalla de oro juntos.

ABE Uta: mirando al futuro

Los históricos 24 minutos de un combate decisivo

El 13 de diciembre de 2020, Uta estaba en el dojo principal de la sede central del judo, el Kodokan. Junto a sus padres, presenció cómo su hermano -dos veces campeón mundial en la categoría de -66 kg- y el campeón del mundo de 2019, MARUYAMA Joshiro, tomaban parte en el primer combate único para clasificar en el equipo Olímpico.

"Con este combate uno contra uno, diferente al formato normal, el lugar estaba lleno de mucha tensión que nunca había sentido antes. Como contramedida de la pandemia, no se nos permitía hablar, por lo que también fue inquietantemente silencioso. Fue un combate increíble. El ganado no se decidió hasta el 'Golden Score' (tiempo extra). Creía que no iba a acabar", recuerda Uta.

Tras los cuatros minutos reglamentarios, el combate necesitó 20 minutos adicionales para que se declarara un campeón. Hifumi se mantuvo al ataque y lanzó a una potente patada interior con su pierna derecha, haciendo que Maruyama perdiera el equilibrio y cayera a la lona. Después de ver la repetición, Hifumi recibió un waza-ari, lo que significó que ambos hermanos representarán a Japón en los Juegos de Tokio 2020.

"No podíamos hacer ruido, pero en ese momento grité sin darme cuenta. Estaba emocionada y nerviosa. Hasta entonces había estado en una concentración con los representantes, así que no pude pasar tiempo con él. Cuando finalmente le vi la noche anterior al combate en el hotel, le di buena suerte y me dijo 'sí, sí'. Parecía preparado", prosigue Uta Abe.

La espera de los 'Hermanos Olímpicos'

De las 14 categorías de peso, 13 miembros de la selección nipona ya estaban elegidos para febrero de 2020, entre ellos, Uta. Solo la categoría masculina de -66 kg quedaba sin decidir, y su hermano y Maruyama eran los favoritos entre los contendientes. El evento clasificatorio masculino iba a tener lugar durante los Campeonatos Nacionales de Judo por categoría de peso, en abril. Sin embargo, el torneo tuvo que cancelarse debido a la pandemia COVID-19. Con el estatus de 'hermanos Olímpicos' todavía en el aire, los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 fueron aplazados por un año.

"Pensaba que el aplazamiento era posible, así que no me quedé decepcionada tras la decisión. Había estado preparándome para estar preparada para los Juegos en 2020, así que caí en la cuenta de que tenía que volver a empezar el proceso de nuevo, pero no estaba en shock ni nada así. Estaba más motivada aún por tener más tiempo extra para prepararme", expresa.

El dojo en el que Uta entrena en la Universidad de Ciencias Deportivas Nipona cerró cuando se declaró el estado de emergencia. Durante dos meses no pudo entrenar en el tatami. Al ser un deporte de contacto, precisamente el contacto era inevitable. No fue hasta finales de junio cuando pudo entrenar de nuevo uchikomi (el entrenamiento repetitivo) y randori (sparring libre). Con el contacto limitado durante el periodo de quedarse en casa, muchos atletas tuvieron que seguir sus entrenamientos en soledad.

Pero Uta era una afortunada. Tenía a su hermano Hifumi.

"Sobre todo entrené con mi hermano mucho. Era la primera vez que pasábamos tanto tiempo juntos. Odio perder, así que intentaba ganarle corriendo, pero nunca lo logré. Fue frustante", dice entre risas.

Emociones complicadas en casa, y una nueva meta para la familia Abe

Tras empezar en el dojo de su hermano mayor, Uta siempre ha seguido sus pasos. Fueron al mismo club de judo por primera vez en la Universidad de Ciencias del Deporte Niponesa, aunque los hombres y las mujeres entrenaban por separado. Allí pudo comprobar su propia grandeza. Aún así, se encontró un obstáculo que marcaba la diferencia entre ambos: mientras ella había asegurado su plaza con la selección nacional, él todavía estaba luchando por ello. Era una situación difícil.

"No hablaba sobre los Juegos. Como era la única que tenía asegurada la plaza, veía el entrenamiento como algo conjunto para conseguir nuestras metas, más que como una preparación para los Juegos. De algún modo, teníamos diferentes objetivos: el mío era ganar una medalla de oro, mientras que el de mi hermano era clasificarse. Y, por supuesto, yo creía que lo iba a conseguir".

Para los dos hermanos, conseguir una medalla de oro Olímpica es un sueño familiar. Los dos alcanzaron la gloria en los Campeonatos del Mundo de 2018, y el sueño se convirtió en una meta alcanzable. Sin embarg, al año siguiente solo Uta ganó de nuevo en el Mundial. Tras perder el título de 2019 frente a Maruyama, Hifumi se quedó por detrás de su rival por una plaza en el equipo Olímpico.

"Fue complicado para mi familia también. No podíamos hablar más sobre ganar juntos una medalla de oro. Mis padres tampoco sacaban el tema de los Juegos Olímpicos. Pero finalmente, cuando mi hermano se aseguró la plaza, pudimos decir 'vamos a trabajar todos duro de manera conjunta'. Al día siguiente de lograr clasificarse, cenamos toda la familia junta y volvimos a poner nuestra vista en los Juegos", cuenta la judoca japonesa.

Perfeccionar habilidades para alcanzar el nivel

Tras el aplazamiento de los Juegos, Uta ha estado trabajando duro para mejorar sus habilidades en el judo, incluso ha pasado tiempo entrenando sutemi-waza (técnicas de sacrificio), que previamente no eran su fuerte. También ha trabajado en su postura. Mantenerse en posición de ataque y ganar por ippon es su estilo de judo. Sin embargo, no siempre es efectivo. Si se descuida al avanzar, su oponente podría someterla a un sutemi-waza. Motivada por las peleas de su hermano ante el tomoe-nage (lanzamiento circular, un tipo de sutemi-waza) de Maruyama y otras técnicas, continúa embarcándose en nuevos desafíos para expandir sus habilidades.

"Todo el mundo investiga, y yo tengo que ser capaz de considerar alternativas cuando mi judo no es suficiente. Mi hermano y yo tenemos un judo similar, así que a veces sufrimos sutemi-waza. Así que necesito poder controlar esto y creo que adaptarse es necesario para competir un nivel por encima".

Los campeonatos de judo de todo el mundo se cancelaron debido a la pandemia COVID-19. El próximo combate de Uta será en los Masters de Doha, que comienza hoy. Será su primer torneo tras ganar el oro junto a su hermano en el Grand Slam de Düsseldorf en febrero de 2020.

"Como ha pasado tanto tiempo entre competiciones, sé que estaré nerviosa y hay cosas que me preocupan. Pero mis ganas de que llegue son mucho más grandes. Estoy emocionada por poder sentir el nerviosismo de antes de un combate de nuevo. El entrenamiento está yendo bien, así que todo lo que me queda es mantenerme sana".

Esperar con orgullo el momento de brillar juntos en Tokio 2020

Después de casi un año entre los dos torneos, Uta piensa en el siguiente con una sonrisa, porque está segura de sus habilidades. También está contenta porque su hermano también compite. En el mundo de su deporte, su estrecha unión entre hermanos es muy conocida. Y, como el estilo de vida ha cambiado en 2020, la palabra familia tiene un matiz especial.

Quizá es otra razón por la que tanta gente simpatiza y apoya a estos dos atletas que dan tanto valor a la importancia de la familia.

"Hubo un momento en el que no podía decir que ganaríamos una medalla de oro juntos, pero ahora lo hago y, además, con confianza. El sentimiento de incertidumbre ha desaparecido. Ahora nos apoyamos el uno al otro, aunque nunca lo digamos en persona. Incluso sin palabras, puedes sentir este apoyo. No estaría donde estoy si no fuera por mi hermano mayor. Es imposible saber si incluso hubiera empezado judo sin él".

Aunque es difícil mantenerse positivo respecto a la situación global, Uta tiene ganas de que llegue el verano y los Juegos de Tokio 2020, donde competirán ella y su hermano Hifumi. Los dos eventos (la división de -52 kg de Uta y la de -66 kg de su hermano) tendrán lugar el 25 de julio.

"No escatimaré en esfuerzos en cada combate. Espero lograr que se emocione la gente que me vea competir. Y me gustaría mostrar nuestro estilo de judo de 'ataque para ippon'. Ese día será muy especial para mi hermano y para mí, así que tengo la determinación de hacerlo bien y de realmente brillar".

La lucha por la medalla de oro de la dos veces campeona del mundo, Uta, y de su hermano Hifumi, que venció al vigente campeón mundial para unirse a la selección Olímpica, emocionarán seguro a la nación anfitriona.

Mirando hacia el futuro